La Fundación Lago de Maracaibo realizó una jornada humanitaria en las islas San Carlos y San Bernardo, con servicios médicos y donaciones para casi 1000 beneficiarios. La iniciativa, además de atender necesidades urgentes, busca reimpulsar el turismo y la economía local en una de las zonas más vulnerables del estado Zulia.
Maracaibo. Las aguas que rodean las islas San Carlos y San Bernardo fueron testigos del regreso de la Fundación Lago de Maracaibo al municipio Almirante Padilla. Esta vez, no solo llevaron suministros, sino también esperanza.
En una jornada que combinó atención médica y donaciones, más de 800 personas recibieron servicios de salud general, pediátrica, odontológica y veterinaria, además de ropa, medicamentos, juguetes y sillas de ruedas.
Todo formó parte de la jornada “Amor por Amor”, una actividad cargada de afecto y compromiso con los habitantes de esa zona vulnerable del estado Zulia, realizada el pasado domingo, 22 de junio.
Adelso Pineda, director de la fundación zuliana, resaltó que el evento fue “una clara muestra de que el pueblo de San Carlos no está solo. Contamos con el apoyo de un gran equipo y de aliados comprometidos para seguir brindando nuestros servicios y trabajar por el bienestar de nuestras comunidades lacustres”.
Pineda recalcó que esta actividad, que se extendió por más de seis horas, reafirma el compromiso de la Fundación Lago de Maracaibo con la calidad de vida de los pueblos lacustres, “fortaleciendo los lazos de solidaridad y esperanza”.
“Estamos emocionados por lo que está sucediendo. Todos nos unimos para traer un poco de alegría y bienestar a los habitantes de esta isla que le ha dado tanto al Zulia y al país en estos escenarios que son históricos”.
De acuerdo con el informe 2024 de Human Rights Watch— que incluye datos recopilados por la plataforma HumVenezuela—, 66% de los venezolanos requiere asistencia humanitaria. El estudio revela que la crisis sanitaria es particularmente grave: 72,3 % de la población carece de acceso a servicios públicos de salud, en hospitales que operan sin insumos básicos.
Nuevos proyectos
Tras dos años de pausa, Pineda regresó a la isla no solo para desarrollar actividades sociales, sino también para impulsar el turismo en la zona, convencido de que esa es su manera de aportar al país un grano de arena para su desarrollo y crecimiento.
“Estas aguas del Mar Caribe verán renacer el turismo y la gente de estos pueblos originarios, a los que tanto le debemos, recuperarán su economía local siendo ellos los principales receptores”,
adelantó el empresario.
Según explicó el director de la fundación, el impacto de los primeros pasos ha sido inmediato. Por eso, esperan cerrar el año con avances importantes. Entre ellos, la recuperación de posadas locales para el hospedaje de turistas y residentes, así como la promoción de actividades deportivas acuáticas.

“Ya lo hicimos hace año y medio cuando trajimos más de 6000 personas en seis meses. Entonces, ahora nada nos impide retomar las actividades de ecoturismo en la zona y dar a conocer la belleza de estos pueblos indígenas, de gente cálida y buena que merece la dignificación de sus espacios”, adelantó Pineda.
Bondades para mostrar
Los habitantes de las islas agradecieron la actividad y la presencia de los integrantes de la Fundación Lago de Maracaibo, esperanzados en poder volver pronto a mostrar las bondades de su isla.
Entre los atractivos del lugar destaca el Castillo de San Carlos de la Barra. Construida en el siglo XVII para proteger a Maracaibo de ataques piratas, esta fortaleza actualmente es un monumento histórico.
También sobresalen sus paisajes naturales. Estos incluyen las playas donde se mezclan las aguas del Lago de Maracaibo con las del Golfo de Venezuela. También extensas zonas de manglares y médanos ideales para la observación de aves, la pesca deportiva y visitas guiadas.

Además, durante la marea baja, la isla se conecta con tierra firme y forma una península. Esto permite el acceso por vía terrestre en vehículos rústicos.
Pineda expresó su gratitud por la invitación de la alcaldía del municipio. “Me emociona muchísimo volver a estos espacios. Es un lugar que me enseñó mucho y tener la oportunidad de seguir construyendo y desarrollando el turismo en esta zona en un acto de agradecimiento por este municipio que siempre me recibe con los brazos abiertos”, concluyó.
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