Venezolanas incursionan en áreas de ciencia y tecnología para superar la pobreza y la violencia de género
Las estudiantes egresan con conocimientos en áreas de soporte técnico en computación. Foto cortesía Aliadas en Cadena.

En el país solo tres de cada 10 mujeres trabajan y ganan 36 % menos que los hombres, según la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) 2024. Sin embargo, en los últimos años el sector tecnológico se erige como un nuevo frente de batalla contra la dependencia económica y el machismo.

Caracas. “Cuando mi pareja supo que pensaba estudiar informática se opuso. Me dijo que esa carrera era cosa de hombres y que perdería mi tiempo”, cuenta Fernanda*, una madre y ama de casa que decidió desafiar las barreras del machismo y la violencia en su hogar para prepararse en el mundo de la computación.

La joven de 22 años de edad, residente de la parroquia Altagracia, cuenta que desde la adolescencia sintió fascinación por las computadoras. Soñaba con sumergirse en la lógica de la programación, un campo que para ella representaba un universo de posibilidades.

Sin embargo, tras graduarse de bachiller su sueño se trastocó. La maternidad llegó temprano y tuvo que irse a vivir con el padre de su hija.

Fue en ese momento cuando la afición de Fernanda por la informática chocó con el machismo. Su pareja no solo la desmotivó a trabajar después de ser madre durante tres años, también invalidó su sueño de estudiar informática.

Venezolanas incursionan en áreas de ciencia y tecnología para superar la pobreza y la violencia de género
Las participantes del diplomado reciben asesoría psicologica y preparación para sus pasantías. Foto cortesía Aliadas en Cadena.

Pero Fernanda no renunció a sus aspiraciones. Cinco años después tomó la decisión de dejar a su pareja, se mudó con una tía y se inscribió para estudiar Informática en la Universidad Nacional Experimental de la Gran Caracas (Unexca).

“Ya estoy por terminar mis prácticas profesionales y mis superiores tienen interés en contratarme. Luego quiero especializarme algún día en ingeniería de software”.

Historias como la de Fernanda se repiten entre muchas mujeres que buscan incursionar en campos tradicionalmente dominados por hombres.  Y que a la vez desean romper el círculo de la dependencia económica para buscar su propio sustento.

Pobreza y brecha de género

Tres de cada 10 mujeres trabajan en Venezuela y ganan 36 % menos que los hombres, según la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) de 2024. Esto contribuye a la feminización de la pobreza e incentiva la precariedad económica debido a su posición subordinada en el sistema de relaciones de género.

En medio de la pobreza las mujeres están expuestas a todas las formas de violencia y al no contar con recursos económicos propios carecen de las herramientas para enfrentarlas, lo cual las hace más vulnerables a situaciones como la trata o tráfico de personas, la prostitución forzada y los femicidios.

Computación - Cecal Don Bosco

Pese al desalentador panorama en el país se desarrollan programas e iniciativas para fomentar la incursión femenina en el universo de la tecnología y las comunicaciones. Fuentes consultadas por Crónica Uno señalan que el número de mujeres que optan por desarrollar sus habilidades digitales para ganarse la vida es cada vez mayor.

En un esfuerzo por erradicar la pobreza femenina y ofrecer una vía de escape a la dependencia económica Aliadas en Cadena se erige como una fuente de esperanza para muchas mujeres. Desde 1999 esta organización sin fines de lucro fomenta el empoderamiento de las mujeres, en reconocimiento a sus derechos fundamentales.  

Su enfoque principal radica en la formación y capacitación para la empleabilidad en el sector de la comunicación y la tecnología.

Luisa García, directora general de Aliadas en Cadena núcleo Petare, explicó que la organización aborda la realidad de las mujeres que carecen de experiencia o habilidades específicas (como Computación o Administración) para acceder a empleos formales, lo que las obliga a recurrir a trabajos precarios y las mantiene en un ciclo de dependencia económica.

El programa se dividen en una fase de iniciación con materias básicas para nivelar los conocimientos de las participantes de entre 18 y 40 años. Foto cortesía Aliadas en Cadena

Con un equipo mayoritariamente femenino la institución tiene presencia en diversas localidades como Catia, El Valle, Las Acacias, Petare, Barquisimeto y Maracaibo. No obstante, 80 % de las beneficiarias provienen de Petare y comunidades vulnerables de los Altos Mirandinos.

“Al empoderar a las mujeres para generar su propio sustento, se minimiza la dependencia económica, factor clave que las expone a situaciones de violencia”, indicó García.

Formación tecnológica que rompe esquemas

Al llegar a la organización las participantes pueden elegir entre un abanico de programas formativos gratuitos que apuntan al crecimiento profesional, el desarrollo personal y la sanación interna.

Sin embargo, el Diplomado de Asistente Tecnológico Integral suele ser el más demandado por las mujeres y el único de su tipo en Latinoamérica diseñado para bachilleres.

Luisa García, directora general de Aliadas en Cadena núcleo Petare, explicó que la organización aborda la realidad de las mujeres que carecen de experiencia o habilidades específicas. Foto Cronica.Uno

García explicó que diplomado cuenta con el aval de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL) y se centra en las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Tiene una duración de cinco meses de capacitación académica y dos meses de pasantías. El programa se dividen en una fase de iniciación con materias básicas para nivelar los conocimientos de las participantes de entre 18 y 40 años.

“Allí se les capacita en habilidad oral y escrita, habilidad numérica, documentación administrativa, marco legal y tributario e introducción a la contabilidad a la computación”.

Luego las estudiantes incursionan en la fase técnica. La organización facilita el acceso a laboratorios de informática con internet y es flexible con la presencia de hijos en las sesiones.

En estos espacios las estudiantes aprenden acerca del uso de herramientas ofimáticas y tecnológicas, arquitectura del computador, sistemas operativos, mantenimiento preventivo y correctivo de computadores, e introducción a redes.

La organización facilita el acceso a laboratorios de informática con internet. Foto Cronica.Uno

“Muchas mujeres que llegan muy cohibidas porque jamás habían prendido un ordenador. No se creían capaces, pero luego de terminar el diplomado consiguen empleo como asistentes técnicos o de oficina. Existe una falsa creencia de que las mujeres no están capacitadas para desempeñarse en estas labores pero eso está cambiando”,

aseguró.

El futuro de las mujeres Tech

Datos de Women in Tech Statistics revelan que a nivel global las mujeres representan 16 % de quienes obtuvieron una licenciatura o certificado en Informática y Ciencias de la Información. Eso significa que en el campo laboral las mujeres especializadas en el área tecnológica ocupan menos de un tercio de la fuerza de trabajo, es decir, 28 % del total. 

las estudiantes aprenden acerca del uso de herramientas ofimáticas y tecnológicas, arquitectura del computador, sistemas operativos. Foto cortesía Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y la Tecnología.

Jessica Ariza, de 35 años de edad, cuenta que empezó su carrera como desarrolladora Java hace una década, en el competitivo mundo de las consultoras. Aunque la programación le apasionaba su progreso se veía limitado. Sentía que a pesar de sus habilidades para resolver los problemas que sus colegas masculinos no podían,  los puestos sénior y los proyectos más destacados siempre se les asignaban a ellos.

“No ascendía hasta que pude emigrar. En Alemania mi camino profesional cambió cuando me contrataron en empresas donde las mujeres lideraban los equipos. Las entrevistas eran más  fluidas. Ahora Trabajo en una gran empresa donde encontré el reconocimiento que tanto busqué. Y noto que ahora hay más oportunidades en este campo”.

Aunque el sector de ciencia y tecnología es el que área con mayor disparidad de género. En el país está realidad. Según el Ministerio para la Ciencia y la Tecnología, en Venezuela más de 60 % de los participantes en carreras afines a las ciencias y la tecnología son mujeres.

Para 2024, un total de 12.000 mujeres estaban matriculadas en el registro nacional de investigadores, de acuerdo con datos del Observatorio Nacional de Ciencia y Tecnología (Oncti).

García enfatizó que aunque las estudiantes enfrentan desafíos económicos y responsabilidades familiares, la organización reporta una baja tasa de deserción en sus programas, con algunas cohortes que alcanzan 100 % de participación. En la última promoción egresaron 35 asistentes tecnológicas integrales.

Violencia
Mujeres, activistas, defensoras de derechos humanos y feministas en la marcha realizada el 25 de noviembre de 2023 en Caracas por el Día Internacional para Eliminar la Violencia contra la Mujer | Foto: Valeria Pedicini

La transformación es palpable. Según García las mujeres que ingresan temerosas y desconfiada  emergen transformadas y convencidas de sus propias potencialidades.

“Estos cambios son la mayor satisfacción y confirmación de que estás mujeres están en el camino correcto”, dijo.

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