Las Conferencias Episcopales de ambas naciones solicitaron un encuentro urgente entre los presidentes Santos y Maduro para dialogar y “evitar excesos contra la dignidad humana”
Redacción Crónica Uno
Bogotá. Las Conferencias Episcopales de Venezuela y Colombia emitieron un comunicado conjunto en el cual urgen a los presidentes Nicolás Maduro y Juan Manuel Santos a dialogar de manera urgente, para resolver los problemas en la zona fronteriza y evitar “expulsión masiva, separación de las familias, pérdida de las viviendas y afectación de la vida económica y social de la región”.
“Deploramos todo exceso que atente contra la dignidad de la persona humana y sus derechos fundamentales. Por eso es necesario que los derechos humanos de cada quien, cualquiera que sea su condición, nacionalidad o credo sean respetados. (…) Esto incluye dejar a un lado toda ofensa o expresión descalificadora que pueda contribuir a conductas de tipo xenófobo. Llamamos la atención sobre los riesgos impredecibles que puedan traer tanto la militarización de las fronteras como la judicialización del problema”, dice el comunicado.
Según los obispos, los graves problemas de “raíces económicas, políticas y sociales y de consecuencias morales” que se presentan en la zona fronteriza no se resuelven a través de la fuerza, y las medidas tomadas por el Gobierno de Venezuela preocupan a toda la comunidad binacional, así como sus consecuencias: “implementación del Estado de excepción en los municipios de la frontera Venezolana, de expulsión masiva, separación de las familias, pérdida de las viviendas y afectación de la vida económica y social de la región”.
“Tenernos consciencia de los graves problemas existentes en la zona fronteriza compartida por ambos países: redes de delincuencia organizada, tráfico de personas, grupos irregulares, tráfico de drogas, contrabando, corrupción pública y privada. Pero ninguna de estas graves dificultades, de raíces económicas, políticas y sociales, y de consecuencias morales se resuelve por la vía de la fuerza”. expresaron.
El comunicado afirma que estas medidas han golpeado a los sectores más pobres y vulnerables tanto de Colombia como de Venezuela. “Invitamos a la comunidad internacional a seguir de cerca esta situación de crisis y cooperar en la adecuada y justa solución de la misma, así como la defensa de los derechos humanos de todos”.
Los obispos reafirmaron su solidaridad con los más pequeños y a las diócesis de la frontera que trabajan con justicia y paz para atender a quienes lo requieren y agradecieron a las personas e instituciones que han contribuido con los que más sufren. “Nuestros pueblos, aún con sus diferencias propias, siempre se han distinguido por la fraternidad, la solidaridad y la unidad”, señalaron.
El comunicado es firmado por el presidente de la CEV y arzobispo de Cumaná, Diego Padrón; el Cardenal Rubén Salazar Gómez, Arzobispo de Bogotá y Primado de Colombia Presidente del CELÁM; y el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia y Arzobispo de Tunja, Luis Augusto Castro,

