Defensores de DD. HH. buscan reeducar sobre sexodiversidad para vencer tabúes en Maracaibo

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La Asociación Civil Ciudadanía Diversa trabaja desde 2014 en Maracaibo para lograr la disminución de la homofobia, discriminación y violencia contra las personas sexodiversas a través de la educación. Los casos de acoso en las escuelas, universidades y el trabajo pueden llevar a las personas al suicidio por no lograr aceptación social y familiar.

Maracaibo. Preocupados por la falta educación y promoción de los Derechos Humanos, la fundación Asociación Civil Ciudadanía Diversa (Ciudiver), empezó una campaña para trabajar en la formación de las personas sexodiversas y sus familias en Maracaibo, estado Zulia. Las actividades tienen como objetivo ayudar a disminuir los índices de homofobia y discriminación en la región.

Elías Rojas, presidente de Ciudiver y especialista en Derechos Humanos, explicó que abordaje está dirigido a la comunidad LGTBQ+. Para esto recurren a charlas, foros, videoforos y talleres. El programa está diseñado como un espacio para  la formación, con la que se dan herramientas para las personas en situación vulnerable ganen espacios dignos dentro de la sociedad y puedan hacer valer sus derechos.

«Nuestras actividades se hacen porque la misma comunidad educativa nos llama. En esos espacios: liceos, colegios y universidades, se generan situaciones donde nuestra intervención es valiosa, porque muchas veces los maestros no saben cómo actuar frente a la discriminación y la homofobia», dijo.

Rojas señaló que, pese al esfuerzo de los activistas, la homosexualidad sigue siendo un tema tabú. La ONG promueve actividades de formación desde 2014.

Somos una sociedad con prejuicios, aunque en Maracaibo el tabú es menor en la población juvenil porque las redes sociales, de alguna manera, los educan sobre el tema y los ponen al día en derechos logrados para las personas sexodiversas a nivel mundial. Su mentalidad es totalmente distinta″, aseguró.

Pero en el caso de la población adulta, como padres y abuelos, estos temas son «intocables en espacios como la escuela». Rojas explica que muchas veces los maestros, representantes y hasta la iglesia se convierten en barreras.

Nos impiden que se dicten talleres o que se hable del tema. En el caso de las iglesias evangélicas sucede que satanizan la orientación sexual diferente a la heterosexual. Muchas veces la religión se une a la política y vemos a políticos que son más religiosos que políticos y eso provoca que una mayoría vaya en contra de nuestros derechos″, criticó.

Ciudiver forma parte de otras organizaciones que trabajan por los derechos de la familia en Maracaibo, formando un equipo que incluye módulos sobre homofobia, discriminación y sexodiversidad.

El riego de ayudar

Elías Rojas enfatizó en que el hecho de facilitar los talleres sobre discriminación los deja expuestos frente a la sociedad. Contó que, en su caso, ha sido víctima de discriminación mientras imparte sus talleres.

He sufrido discriminación dando talleres, porque las personas creen que uno está imponiendo la homosexualidad, como si le hiciéramos promoción, cuando lo que queremos es que la gente entienda y se eduque sobre el tema», cuenta Rojas.

«Se vive discriminación porque uno se visibiliza, y ese es el trabajo, eso crea ambiente tenso en las personas y hemos sido blanco de ataques”, y precisamente visibilizarse es su mejor manera de combatir las amenazas a las que están expuestas las personas con diversidad sexual. «Hay que hablarle a los jóvenes sobre la identidad de género, porque esto forma parte de la naturaleza humana». afirmó.

Antonio, como pidió ser llamado, nació mujer. Hace cuatro años decidió contarle a sus padres que sentía atracción por las personas de su mismo sexo y comenzó su proceso de transformación. Cortó su cabello, usó ropa de varón y le pidió a su familia y amigos que lo llamaran por el nombre masculino que escogió. Cuenta que, aunque su madre lo apoyó en todo su proceso, su padre no.

Yo solo tenía 16 años. Mi padre me botó de la casa y cuando mi mamá quiso defenderme él le pegó. Para evitar mayores problemas me fui a casa de una prima, pero al cabo de dos años mi mamá se separó de mi padre y yo regresé con ella. Hoy vivimos solos, pero mi padre aun no me habla. Dice que jamás me perdonará lo que le hice″, comenta el joven que aún no logra retomar sus estudios.

Rojas refirió que estos casos son los más comunes.

Tenemos una generación anterior que ha vivido dentro de la discriminación y eso se mantiene, vivimos en una sociedad machista donde la mayoría somos cristianos, por lo tanto venimos de esa herencia judío cristiana donde el machismo se impone, citan capítulos y versículos de la biblia donde la homosexualidad es pecado. Mientras existan personas que viven el prejuicio, la batalla, la lucha va a seguir″.

«Hemos registrado casos de discriminación dentro del hogar, la discriminación se vive donde uno menos cree, el hogar, la escuela, el trabajo. Hay padres que han sacado a sus hijos de casa negándole el derecho a la educación, porque no soportan tener un hijo sexualmente diverso cuando la familia es el principal apoyo y protección de los niños, niñas y adolescentes», refirió.

Homofobia

Rojas explicó que la homofobia se ha convertido en algo cotidiano dentro de la sociedad venezolana. Según su experiencia dentro de los planteles que asisten, hay un alto porcentaje de bullying.

El acoso se da mucho en la escuela hacia los jóvenes que se comportan de manera ‛anormal’. Para el resto, lo preocupante es, que en ciertos casos, ese acoso puede terminar en suicidio», dijo.

Sin embargo, en las redes sociales también hay discriminación, según explica.

Los mensajes que la gente postea en redes son inhumanos, llenos de odio, creo que ese es el discurso que muchas personas manejan, pero generalmente no lo verbalizan en público, solo detrás de la pantalla. Por ejemplo: que los homosexuales merecen la muerte, que si tienen un hijo así lo matan, que somos indignos. Sin embargo, también cada vez hay más gente que nos defiende, porque se han educado al respecto″, dice Rojas.

Según la ONG Ciudiver, la zona andina de Venezuela es la que registra mayor cantidad de suicidios por homofobia, aun cuando no hay cifras oficiales.

«No es aceptable tener miembros homosexuales en su familia y la mayoría de esos casos optan por suicidarse», alertaron.

Desde Marzo de 2018 el Hospital Universitario de los Andes, activó el departamento de psicología y psiquiatría a través de su programa de salud mental en alianza con el movimiento Somos. El grupo de apoyo «refugio de sueños» brinda acompañamiento psicosocial y emocional a las personas transgénero y transexuales de la ciudad de Mérida.

Pero en Venezuela también hay crímenes de odio, como lo refieren las organizaciones en defensa de los derechos de la comunidad LGBTIQ+.

El 16 de junio de 2021, el Programa Venezolano de Educación Acción de Derechos Humanos (Provea) alertó a través de twitter que en menos de 48 horas tres personas de la comunidad LGBTIQ+ fueron asesinadas en Caracas durante el mes del Orgullo. El Ministerio Público guarda silencio. Las autoridades no condenan estos crímenes ni actúan para evitar más muertes.

Según el observatorio de personas Trans asesinadas (Transgender Europa), entre 2008 y 2021, 4042 personas transexuales perdieron la vida en el mundo, de las cuales 129 se registran en Venezuela.

Padres no deben guardar silencio

No todos los padres asumen y entienden de la misma manera que su hijo es homosexual, y sus reacciones son diversas.

“Algunos son más abiertos y dicen: ‛yo creo que mi hijo es homosexual, pero el todavía no lo termina de decir’. Muchas veces son los mismos padres quienes tratan de sacar a los hijos del closet porque se preocupan, porque muchos de estos adultos tienen conocimiento y conciencia. Muchos son profesionales, educadores y están al tanto del tema. Como hay padres que definitivamente no dejan que sus hijos entren a los talleres, no los dejan hablar del tema″, afirma Rojas.

Rojas contó como fue su experiencia.

“Hace poco me tocó dar un taller de sexodiversidad en el barrio El Gaitero. Teníamos a 11 jóvenes, pero primero se hizo una reunión con los padres y representantes para que supieran de qué iban los temas. La mitad de los padres dijeron que no estaban de acuerdo que sus hijos los escucharan porque ya ellos le habían hablado en la casa sobre eso”.

Explicó que muchos padres aíslan a sus hijos del tema. «Lo más común es el silencio dentro del núcleo familiar, es como una estrategia fingir que no pasa nada con su hijo. El silencio hace que los chamos busquen información por otro lado, que no les tengan confianza o no hablen de temas que le preocupan».

La recomendación de Ciudiver es que los padres hablen abiertamente con sus hijos, porque enfrentar la orientación sexual y resolver inquietudes, ayuda a la garantía de sus derechos, al respeto y la sexo aceptación familiar.

«Lo que le decimos a los jóvenes es que lo manifiesten. Pero esa manifestación debe ser en un espacio seguro, con personas que puedan ayudarlos como esta organización, psicólogos y orientadores. Lo principal es que la persona reconozca que tiene una situación que necesita solventar. Lo primero es reconocer y verbalizar», recomendó el activista de Derechos Humanos.

Actualmente en Venezuela hay pocos avances para la población LGBTIQ+. No está aprobada la unión civil en personas del mismo sexo y tampoco el cambio de identidad.


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