El director de la Escuela de Educación de la Unimet, Julio Salas, revela las estrategias adoptadas por esa institución para captar estudiantes, aunque reconoce el desafío que representa el escaso interés de los bachilleres. Salas enfatiza en la necesidad de un cambio a escala nacional que garantice una educación de calidad en el país.
Caracas. El profesor Julio Salas, director de la Escuela de Educación de la Universidad Metropolitana (Unimet), subraya la urgencia de fortalecer la formación docente en Venezuela. Ante un alarmante déficit de educadores, Salas sostiene que es esencial asegurar una educación de calidad que prepare a las nuevas generaciones y contribuya al progreso del país.
Con el objetivo de abordar esta crisis, la Escuela de Educación de la Unimet ha implementado diversas estrategias para atraer a nuevos estudiantes, incluidas colaboraciones con organizaciones de la sociedad civil. Estas iniciativas han resultado exitosas, reflejándose en un aumento del número de inscritos para el próximo trimestre.
Sin embargo, el perfil de los estudiantes presenta un desafío. La mayoría son adultos con estudios previos, y la cantidad de bachilleres interesados es muy baja: solo seis se han postulado para el próximo trimestre. Esto es preocupante, en un país que presenta un el mayor déficit de educadres de historia.
Según MonitorDescave, Venezuela necesita cerca de 256.000 docentes para cubrir el déficit existente. Solo en 2023 se graduaron 4000 nuevos educadores.
Con más de 45 años de historia, la Escuela de Educación de la Unimet ha pasado de formar profesionales en servicio a abrirse a todos los interesados en la carrera docente. Las clases se imparten los viernes y sábados, facilitando la participación de quienes trabajan; los viernes a partir de las 3:45 p. m. hasta las 7:15 p. m., y los sábado desde la 7:00 a. m. hasta la 1:45 p. m.
Julio Salas, con una sólida formación académica, asumió la dirección de la Escuela en el último trimestre de 2024. En entrevista con Crónica.Uno, habló sobre la situación actual y los retos que enfrenta la Escuela, reafirmando su compromiso con la educación en el país.
En su opinión, ¿cuál es el panorama del sistema educativo en Venezuela ante la falta de docentes?
Respecto a la cantidad de profesionales específicos en cada área, si lo analizamos, hay cifras alarmantes. Hace poco Tulio Ramírez daba algunas cifras y hablaba de algunas cosas de este panorama muy desalentador.
Cuando se ve la realidad en universidades públicas como la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL), donde las matrículas eran súper elevadas y ahora tenemos aulas de clase de dos o tres estudiantes. Cuando vemos actos de grado por especialidades, egresa hasta una sola persona y tenemos una gran demanda.
En la educación media general es alarmante, porque necesitamos profesores en áreas específicas, como física, matemáticas y química, que son áreas duras. Incluso, el castellano, lengua, literatura, que te forman y te dan esas competencias básicas para el desarrollo de tu expresión oral y escrita. Y son áreas que no tienen muchos estudiantes en formación.

Muchos de los que están asumiendo esas aulas de clase en las instituciones son personal interino, son personas que no están capacitadas para trabajar ni siquiera en Educación y mucho menos en áreas específicas. Entonces, ¿cómo se están formando nuestros estudiantes? Es desalentador.
Sin embargo, desde nuestra institución nos mantenemos firmes, nos mantenemos de pie. Creemos en nuestra formación, en nuestra profesión porque es la que nos va a poder ayudar a poner un granito de arena en ese proceso de transformación que queremos a nivel nacional. A nivel regional primero, a nivel local, regional, nacional y por qué no global.
Pero necesitamos de personas comprometidas. Cuando tú tienes una estructura que te permite brindar un servicio de calidad, una información de calidad y le permites a estas personas que vengan, y que tengan una posibilidad de hacerlo con un beneficio, entonces estamos ganando todos. Sin embargo, sé que para la cantidad de docentes que necesita el país, una sola universidad no puede hacer el cambio.
Nosotros ponemos nuestro granito de arena, pero debe haber un proceso de transformación a nivel nacional, para que podamos cubrir con la necesidad que tenemos y podamos formar profesores verdaderamente de calidad.
Dado este escenario que describe, ¿qué estrategias ha implementado la Escuela de Educación de la Unimet para atraer a más estudiantes,?
Seguimos un proceso de vender la escuela por nuestras redes sociales, a través de las instituciones educativas y de los convenios que nosotros realizamos con diferentes fundaciones. Nosotros tenemos mucho acercamiento, por ejemplo, con la Fundación Impronta.
También tenemos acercamiento con Mano Amiga. Tenemos acercamiento con diferentes organizaciones que nos permiten incluso este generar vínculos donde ganamos ambas partes.

Hay instituciones que necesitan que sus docentes se formen y esas instituciones son básicamente quienes promueven el estudio de esas personas acá. Incluso que los financian, como por ejemplo la Fundación Impronta.
Siempre hacemos visitas periódicas a instituciones educativas, les hablamos de nuestras ofertas socioeconómicas para los profesionales ya en servicio.
¿Qué beneficios socioeconómicos ofrece la Escuela de Educación y cómo se comparan con los de otras carreras de la Unimet?
Es una beca que se otorga. Hay dos figuras de beca, dependiendo del aspirante. Está la beca formación docente y el beneficio, el cómo tratamos a esos estudiantes que vienen por doble titulación o que no tienen experiencia docente.
Un bachiller es diferente. Ahora, ese bachiller que ingresa, que no posee el beneficio de formación docente. Si en algún momento se inserta en el campo laboral al nivel educativo y trae sus credenciales y las verificamos, automáticamente su estatus cambia. Ya es beneficiario de la beca de formación docente.
Educación es la carrera de la Unimet que goza de mayores beneficios socioeconómicos. Y, aclaro, un estudiante de Educación es tratado como un estudiante de la Unimet, con los mismos beneficios y el acceso a los servicios de la universidad como cualquier otro estudiante. No porque son estudiantes becados o porque pagan cierto porcentaje de su matrícula, no van a gozar de los beneficios.
En términos de duración y estructura, ¿cómo está organizada la carrera de Educación en la Unimet?
Es de cuatro años. Nosotros tenemos una modalidad de estudios trimestral. El estudiante debería cursar, en una prosecución normal, cinco asignaturas por trimestre. Estamos hablando de 12 trimestres para un total de cuatro años.
No obstante, nuestra carrera es particular, ¿por qué? porque tenemos muchos profesionales en servicio, muchas personas que tienen estudios ya universitarios en otras universidades, bien sea en el ámbito educativo o no. Y nosotros brindamos la posibilidad del reconocimiento de asignaturas en los procesos de equivalencia.

Entonces, eso hace que un docente en ejercicio que ya tenga estudios en la UPEL o en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), pero que no terminó y quiere venir a terminar acá, nosotros podemos, a través de proceso de equivalencia, reconocer un grupo de asignaturas que le permitan avanzar más rápido.
¿Cómo es el perfil de los estudiantes que ingresan a la Escuela? ¿Son principalmente bachilleres o profesionales en ejercicio?
Tenemos un ingreso pequeño de bachilleres. Hay una cantidad de seis bachilleres aspirantes para el próximo trimestre, y hablo de jóvenes entre 18 o menos de 18 años, cuando tengo entre 30 y 40 estudiantes que ya son personas adultas.
Es una carrera muy particular y captar estudiantes jóvenes que quieran estudiar Educación es bastante difícil. Precisamente, en una sociedad posmoderna como la que tenemos y un país como el que tenemos.

Pero nosotros tratamos de invitar a todos, y por eso cuando llegan personas jóvenes las tratamos muy bien porque nos interesa que nuestra población estudiantil también esté conformada por jóvenes. Sin embargo, la mayoría son adultos con estudios. Hay muchos de ellos con estudios previos sin culminar.
Ahora también tenemos una población importante. ¿Quiénes son estos? Porque dentro de la Universidad Metropolitana está la posibilidad de que un estudiante haga una doble titulación. Que curse dos carreras en simultáneo. Tenemos estudiantes que están en doble titulación y que vienen de la carrera de Psicología, Idiomas Modernos, Estudios Liberales e incluso de Ciencias Administrativas.
Nosotros les reconocemos una cantidad importante de asignaturas y de electivas, y ellos básicamente, se han visto casos, en año y medio o dos años ya pueden estar teniendo el título de educador.
Basado en el último año, en cuanto a egresados, pudiéramos hablar de un promedio de cinco estudiantes por acto de grado. Si hablamos de un promedio anual pueden ser 15 personas.

Desde la fundación de la Escuela de Educación de la Unimet, ¿cuál fue su propósito inicial?
La Escuela de Educación tiene una larga data. Estamos hablando de un aproximado de más de 45 años. La Escuela de Educación inicialmente se enfocaba en lo que eran profesionales en servicio.
Aquel tipo de profesor que ya estaba inserto en el sistema educativo, que ya tenía un componente de forma, un componente de experiencia, pero no estaba titulado, y que necesitaba complementar su área práctica con el área de estudio formal.
Sin embargo, desde poco tiempo hacia acá la Escuela de Educación no se dedica únicamente a la profesionalización de servicio, sino que ya somos la carrera de Educación de la Universidad Metropolitana. Es decir, una carrera totalmente abierta tanto para profesionales en servicio como incluso aquel bachiller que quiera venir a estudiar Educación.

Tenemos tres menciones, que son Educación Inicial, Educación integral y Gerencia. Cada una evidentemente con un campo de acción diferente y un campo laboral diferente.
Y Educación Integral y educación inicial precisamente para esos niveles de atención. Profesionales capacitados para el trabajo con los primeros años de escolaridad.
A modo de reflexión, ¿cómo ve el futuro de la educación en Venezuela, si se consideran los desafíos actuales, como los bajos salarios y las condiciones laborales?
Debe ser atendido y, claro, es algo que depende del Estado, depende del Estado en cómo se traten o cómo se permita generar las condiciones que sean las más ideales para que el sector educativo verdaderamente tenga crecimiento.
Y el incentivo al personal. La carrera de Educación está, no voy a decir mal posicionada, o que no es reconocida. A veces, escucho colegas decir que la carrera de Educación no es bien reconocida. Y sí lo es.
Nuestra sociedad reconoce a los docentes, reconoce a quienes forman a los sus hijos, a los profesionales. Solo que necesitan de atención urgente en diferentes ámbitos. Uno, el beneficio socioeconómico de los trabajadores.
Muchos de los docentes a veces no pueden cumplir con su labor dentro de una institución pública como debe ser, porque necesita trabajar en dos o tres instituciones educativas. Eso no le permite concentrarse en una sola institución y no desarrollar programas con mayor alcance. Simplemente hacen lo básico porque necesita llevar comida a la casa.
Y eso no pasa solamente para las instituciones de educación a nivel inicial, primaria, media, también pasa en las universidades. Vemos universidades donde hay poca cantidad de docentes.
¿De cuánto es el sueldo un docente ahorita a nivel de básica? ¿Cuánto recibe un docente quincenal? Un docente de básica no llega a los 500 bolívares quincenales. Todo es un proceso a nivel de motivación y puede llevar a conflictos laborales con la institución y el personal directivo, que necesita que se cumpla con el trabajo, pero entonces el docente se siente irrespetado porque les exigen y no reciben lo que esperan.
Entonces se responsabilizan a los directivos quién es el patrono en la institución, pero no es el patrono que gestiona los beneficios económicos del personal. Es círculo vicioso que no termina. Es complicado.
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