La población de Macuro cumplió un mes sin transporte marítimo hacia Güiria, lo que ha dejado aislada a esa comunidad del estado Sucre y ha dificultado el acceso a alimentos y medicinas. La falta de información oficial y la precariedad de servicios básicos agravan la crisis local.
Cumaná. Los habitantes de Macuro cumplieron un mes sin servicio de transporte marítimo para trasladarse hasta Güiria, capital del municipio Valdez, estado Sucre, donde regularmente se abastecen de alimentos y medicinas.
La paralización de la embarcación que cubre esta ruta, un trayecto costero que conecta a esta población aislada con el principal centro urbano del municipio, ha dejado prácticamente incomunicada a la comunidad, que depende de este medio como principal vía de conexión con el resto de la región.
La embarcación “playa supi”, dispuesta por el Instituto Nacional de Espacios Acuáticos (INEA) , organismo estatal encargado de regular y administrar el transporte acuático en Venezuela, para trasladar a la población que habita en la zona más extrema del estado, fue paralizada para cumplir labores de mantenimiento.
Hasta la fecha, no hay información pública detallada sobre la duración estimada de estos trabajos ni un cronograma oficial de restitución del servicio, lo que dificulta la planificación de los habitantes.
“Ya estamos en emergencia. No tenemos comida en nuestras casas y los negocios tampoco tienen comida para vender”, expresó a Crónica Uno Clemencia Tequedor, habitante de la zona.
Sin alternativa
La preocupación aumenta entre las personas que deben adquirir tratamientos médicos para sus familiares encamados y tampoco pueden comprarlos. La falta de transporte, o la imposibilidad de movilizarse hacia centros de abastecimiento y farmacias en otras localidades, limita el acceso regular a insumos esenciales y agrava la situación de los pacientes crónicos en la localidad.
Regularmente, la embarcación presta servicio tres veces a la semana, con rutas de ida y vuelta entre Macuro y Güiria. La tarifa del pasaje está establecida en 20 bolívares y las personas de la tercera edad quedan exentas del pago. Este servicio constituye la principal opción de traslado para los habitantes, dado que no existen rutas terrestres continuas por las condiciones geográficas y de infraestructura de la zona.
Sin embargo, las labores de mantenimiento se extendieron y la embarcación debió ser trasladada hasta Carúpano, en el municipio Bermúdez, ciudad ubicada a varias horas por vía marítima desde Macuro, por lo que los vecinos temen que la reparación tome más tiempo y sus necesidades de abastecimiento de alimentos y medicinas queden en segundo plano.
El traslado de la unidad fuera de la localidad también incrementa la incertidumbre, puesto que implica mayores tiempos logísticos para su eventual retorno. Hasta esta publicación, ni el INEA ni la Alcaldía del municipio Valdez han ofrecido declaraciones públicas que respondan a las denuncias de la comunidad sobre la suspensión prolongada del servicio.
“No tenemos otra embarcación de apoyo. Los botes que hay son muy pequeños para cubrir esa ruta”, añadió Clemencia, quien tiene una bodeguita familiar en su casa y debió comprar, vía transferencia bancaria los productos que vende para evitar la devaluación del dinero.
Dependencia absoluta
La bodega de Clemencia es su único medio de sustento. Su hija, al igual que la mayoría de la población de la entidad, depende de los beneficios sociales que entrega la administración pública, ayudas económicas directas que el Estado distribuye a través de bonos, y solo recibe el bono contra la guerra económica, por lo que deben estirar los recursos para atender a sus hijos.
En este contexto, la interrupción del transporte también impacta la actividad económica local, pues dificulta la reposición de mercancía y reduce la capacidad de compra de los hogares.
La última publicación en la cuenta oficial de Instagram de la Alcaldía de Valdez, referente a Macuro, anuncia como novedad la habilitación del transporte marítimo con frecuencia de lunes, miércoles y viernes (mañana y tarde). Sin embargo, la vocería oficial, tanto estadal como municipal, no se refiere a la falla del servicio que denuncia la comunidad.
La ausencia de información institucional clara sobre la contingencia, incluidas causas, duración y soluciones del problema, profundiza la incertidumbre entre los habitantes.
Agua intermitente
Las necesidades de Macuro siguen latentes. A comienzos de año, la intensidad de las lluvias arrastró el dique del acueducto, infraestructura que permite almacenar y distribuir agua potable, y dejó sin agua a la población de tres sectores.
A esta situación se suma la precariedad en los servicios básicos, mostrando un cuadro más amplio de vulnerabilidad en la localidad.
Con las tuberías trasladadas por la Alcaldía del municipio Valdez, los vecinos improvisaron conexiones para que el agua llegue a las viviendas, pero el servicio no es regular, sin horarios fijos ni presión constante.
Vecinos como Clemencia lamentan el descuido y el abandono gubernamental para atender las necesidades básicas de la población.
Según el Informe de Seguimiento de la Emergencia Humanitaria Compleja en Venezuela (HUM Venezuela 2023), de 773.844 personas que habitan en el estado Sucre 74 % viven en condiciones de pobreza multidimensional, un indicador que mide carencias simultáneas en ingresos, educación, salud y servicios básicos, y 63 % de la población presenta déficit de servicios públicos.
En Macuro, estas cifras se traducen en limitaciones concretas para acceder a alimentos, salud y movilidad, con la interrupción del transporte marítimo se profundiza el aislamiento geográfico, financiero, económico y social de la comunidad.
Lea también:
Afectados cargan agua de la playa tras más de 30 días sin servicio en el estado Sucre

