Las adolescentes, entre 14 y 16 años de edad, han tomado espacios como la avenida Las Palmeras en Maturín para buscar una forma de ganarse el sustento diario a cambio de ser explotadas sexualmente. En Sotillo, municipio que colinda con el río Orinoco, han normalizado estas prácticas. Afirman que lo hacen por necesidad.

