Entre el desespero y el cálculo quirúrgico, Man-su transita un sendero de humillación para salvar las apariencias. Una crítica que utiliza la casa como símbolo de honor y una muela podrida como metáfora de una ética que se cae a pedazos.

Estás por registrarte y recibir el contenido do Crónica Uno directo en tu Whatsapp
Entre el desespero y el cálculo quirúrgico, Man-su transita un sendero de humillación para salvar las apariencias. Una crítica que utiliza la casa como símbolo de honor y una muela podrida como metáfora de una ética que se cae a pedazos.