En materia de salud Barrio Adentro fue un desastre. De 10.000 médicos cubanos quedan 1.800. También aumentaron tasas de mortalidad infantil y materna: Subieron en dos meses de 15,50 a 18 por cada 1.000 habitantes y 68 a 120 fallecidas por cada 100.000 habitantes, respectivamente.

