Este miércoles, 7 de mayo, el colegio cardenalicio se reunirá en la Capilla Sixtina de Roma para elegir al 267 ° papa en la celebración del cónclave. Cinco prelados lideran la lista de favoritos de posibles sucesores de Bergoglio. Entre los candidatos, uno de los preferidos, guarda estrecha relación con Venezuela.
Caracas. En la Ciudad del Vaticano se ultiman los preparativos para la elección del 267° papa. Como antesala del esperado cónclave, el pasado viernes, 2 de mayo, se instaló en la Capilla Sixtina la tradicional chimenea por la que saldrá la fumata blanca o negra, señal que anunciará la elección del nuevo sumo pontífice este miércoles, 7 de mayo.
Durante la elección —que no tiene un tiempo definido— los 133 prelados del colegio cardenalicio se reunirán en la Capilla Sixtina para escoger al nuevo líder de la Iglesia.
Según informó la oficina de prensa de la Santa Sede, se prevé la realización de cuatro votaciones diarias: dos por la mañana y dos por la tarde. En caso de no alcanzarse un consenso, se contempla una segunda vuelta obligatoria.
Los dos últimos cónclaves, celebrados en 2005 y 2013 con las elecciones de Benedicto XVI y Francisco, concluyeron al segundo día de votaciones.
Mientras avanzan los preparativos logísticos, la curia romana continúa con sus deliberaciones. En los días posteriores al fallecimiento del papa Francisco, 12 cardenales figuraban entre los favoritos para sucederlo. Sin embargo, en las últimas horas ese número se redujo a cinco. Uno de los principales aspirantes mantiene estrechos vínculos con Venezuela.
Crónica Uno recopiló los perfiles de los candidatos más destacados. A continuación, lo esencial:
Cardenal Pietro Parolin (70 años)
Reconocido por su labor diplomática, lidera las encuestas como favorito. Fue uno de los colaboradores más cercanos al papa Francisco. Nació en Schiavon, al norte de Italia, hijo de un gerente de ferretería y una maestra de primaria.

Desde muy joven ingresó al seminario y, tras su ordenación sacerdotal, se formó para el servicio diplomático del Vaticano. Durante el papado de Francisco, fue designado secretario de Estado de la Santa Sede.
Parolin ha gestionado relaciones diplomáticas con España, Andorra, Italia y San Marino. Entre 2009 y 2013 fue nuncio apostólico en Venezuela, donde actuó como mediador entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición. El domingo, 4 de mayo, recibió en Roma al cardenal Baltazar Porras, quien le agradeció su compromiso con la situación venezolana.
Se le considera un cardenal de tendencia moderada. Su principal debilidad, según encuestas y analistas especializados en la fuente vaticana, es la falta de experiencia pastoral, pues nunca ha dirigido una diócesis.
Cardenal Luis Antonio Tagle (67 años)
Apodado “el Francisco asiático”, es un teólogo y profesor católico originario de Filipinas, conocido por su cercanía con los sectores más vulnerables.
Tagle destaca por su estilo pastoral, lo que lo posiciona como uno de los favoritos para continuar el legado de Francisco. Fue ordenado sacerdote en 1982 y ha ejercido como vicario, párroco, director espiritual y obispo.

En 2019 lo nombraron prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, y presidió Caritas Internationalis entre 2015 y 2022. Aunque representa una Iglesia abierta al diálogo, su gestión en Cáritas enfrentó críticas administrativas que podrían afectar sus posibilidades.
Arzobispo Matteo Zuppi (69 años).
Dirigió el arzobispado de Bolonia y lo designaron obispo auxiliar de Roma en 2012 por Benedicto XVI. Nació en Roma en 1955 y fue ordenado sacerdote en 1981. Se desempeñó como pastor asistente en la Basílica de Santa María de Trastevere y rector de la Santa Cruz de Lungara.

Zuppi es valorado por su diplomacia y promoción del diálogo en favor de la paz. En los años 90 participó en las negociaciones que pusieron fin a la guerra civil en Mozambique. Tiene un estilo empático y una fuerte conexión con comunidades excluidas.
Ha trabajado con migrantes, niños y ancianos en barrios populares, y es uno de los pocos obispos que ha mostrado interés en la inclusión de la población lesbianas, gais, bisexuales, transgéneros, intersex y queers (LGBTIQ+). Aunque muchos lo consideran un candidato confiable, algunos detractores lo acusan de ser demasiado progresista.
Cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson (76 años)
Es uno de los postulantes más progresistas dentro de la Iglesia. Defensor del medio ambiente y de los derechos de comunidades vulnerables, Juan Pablo II lo designó cardenal en 2003, convirtiéndose en el primer religioso de África Occidental en obtener ese título.
En 2003 por decisión de Juan Pablo II fue designado cardenal, lo que lo convirtió en el primer religioso de África occidental en obtener ese título. Actualmente es canciller de dos academias pontificias. Su nombre ya sonaba como posible sucesor de Benedicto XVI en 2013.

Turkson nació en una familia modesta en una ciudad minera de Ghana. Actuó como mediador en un episodio de violencia electoral en su país. Presidió el Consejo Pontificio de Justicia y Paz y ha abordado asuntos económicos y sociales como emisario de la Santa Sede.
Aunque se ha manifestado en contra de criminalizar la homosexualidad, mantiene una postura conservadora sobre la doctrina, al rechazar que la orientación sexual se enfoque desde los derechos humanos. Esta visión es vista como su principal desventaja.
Arzobispo Peter Erdó (72 años)
Figura entre los candidatos más ortodoxos y es el favorito de los sectores ultraconservadores de la Iglesia. Es arzobispo y experto en derecho canónico, preside la conferencia episcopal húngara y el consejo de conferencias episcopales de Europa.
Nació en Budapest en 1952 y lo ordenaron sacerdote en 1975. Posee un doctorado en teología y ha publicado numerosos libros. En 1999, Juan Pablo II lo designó obispo titular.

Erdő fue crítico del papa Francisco. Se opuso a acoger migrantes durante la crisis de 2015 y rechaza el aborto y las uniones homosexuales. Representa una visión ultraconservadora que genera rechazo en sectores que promueven una Iglesia más abierta e inclusiva.
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