En menos de tres kilómetros de vialidad del Aeropuerto Simón Bolívar, la luz se muestra a medias, además de las irregularidades en el pavimento que pueden generar accidentes.
La Guaira. La escasa iluminación impera en la vialidad externa del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, lo que ha encendido las alarmas de cientos de conductores de vehículos livianos, taxis y otros servidores de transporte de pasajeros.
El deterioro de reflectores y del alumbrado público se ha notado desde principios de este año. Sin embargo, las fallas empeoraron desde agosto, según conductores afectados.
“El trayecto de menos de tres kilómetros a la redonda y antes de llegar a los terminales aéreos se convirtió en una boca de lobo”, explicó Osmel Antonio Lizarraga, quien dejó a un pasajero de Caracas que iba a tomar un vuelo hacia Bogotá (Colombia).
Lizarraga esperaba “una nueva carrerita”, pero adelantó que iba a manejar más lentamente su automóvil, porque la vialidad externa que enlaza con el distribuidor El Trébol y de allí a la autopista Caracas-Litoral “es el peor tramo de la zona”.
En este corredor vial, entre el terminal internacional y la salida para la autopista, se han registrado colisiones entre vehículos, así como otros incidentes resueltos con el freno y las luces altas de los participantes.
En horas de la noche y la madrugada, hay más posibilidad de accidentes viales.
“Cuando llueve en la oscurana de vía, quedamos a la buena de Dios. Hay que ser más prudente con el volante”, dijo Mario Vergara.
Vergara es un taxista que traslada diariamente a decenas de pasajeros al Aeropuerto Internacional de Maiquetía, que queda a 10 minutos de la base de operaciones de su línea en el centro comercial Jardines Plaza, en Catia La Mar.
Viejos ojos de gato
Aunque no fue posible obtener la versión de las autoridades aeroportuarias en torno a esta problemática, en las redes sociales del organismo se lee que instalaron dispositivos de guía óptica de demarcación (ojos de gato) en las principales arterias viales del terminal aéreo en 2018 y 2022.

Estas unidades de guía óptica son de bases plásticas con una capa superior de resina, que califican de “muy alta potencia lumínica”.
No obstante, los conductores no las evalúan positivamente en la actualidad por las deficiencias con los alumbrados públicos y los reflectores en la vialidad externa.
Dicha vialidad no solo rodea a los terminales nacional e internacional. Igualmente, abarca los estacionamientos y las áreas de los conjuntos residenciales construidos en 2014, en contravención a las normas de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
Pavimento de cráteres
A las falencias de iluminación en este sector del aeródromo, se le suman los huecos y las capas asfálticas irregulares.
De acuerdo con los taxistas consultados, la combinación de estas anomalías pudiera atentar contra el tren delantero de cualquier carro, autobús o vehículo de carga que transite la vía.
“Es que no hay a quien decirle nada de esto entre los funcionarios del aeropuerto; todo el mundo es indolente, no escuchan quejas tan importantes como la de la falta de luz”, comentó Ismael Contreras, taxista de la aplicación móvil Yummy Rides que aguardaba por un pasajero procedente de un vuelo de Estambul, Turquía.
“Es también un gran peligro por el asfaltado que está malísimo”, acotó un compañero de Contreras, mientras se dirigía al terminal internacional por un viajero que contrató sus servicios hacia Caracas.
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