En Valencia pueden pasar cuatro días en los que solo sale aire por los grifos. Por eso, los ciudadanos hacen hasta tres viajes diariamente para abastecerse de agua. La de lluvia les sirve para asear los sanitarios. Conductores de camiones cisterna aseguran que la gobernación de Carabobo aún adeuda dinero del Plan Neptuno II.

Valencia. Ante la irregularidad del servicio de agua potable, habitantes de la Gran Valencia han optado por varias alternativas para abastecerse, entre ellas llenar tobos con agua de lluvia y aires acondicionados, para asear los sanitarios, mientras que, para consumo, prefieren hacer uso del llenadero ubicado en La Redoma de Guaparo, que es gratuito.

Desde  noviembre de 2017 la falta de suministro ha sido una constante, debido a diversas fallas que, de acuerdo con la empresa Hidrológica del Centro (Hidrocentro), se han presentado por daños en los equipos de bombeo, que, a su vez, son causados por la irregularidad del servicio eléctrico.

De los grifos, últimamente, solo sale aire. Cuando se restablece el servicio, el agua llega por unas seis u ocho horas. Los dos días de racionamiento se mantienen en el cronograma, lo que, en algunas oportunidades, lleva a los ciudadanos a pasar hasta cuatro días sin una gota.

Néstor Araque, habitante del municipio Naguanagua, manifestó con profunda molestia que, ante la falta de agua, debe acudir al llenadero de la Redoma de Guaparo para cargar, al menos, cuatro botellones de 15 litros.

Después de que cumplo mi jornada laboral debo llenar los botellones para poder tener agua en mi casa. Ya esto me ha traído problemas de salud. Debido al peso padezco de lumbago. En mi apartamento mi esposa no puede lavar, tenemos que ir a casa de mi mamá dos veces por semana para hacer eso”.

Jorge Carras, habitante de Trigal Norte, dijo que hasta dos viajes realiza a diario al llenadero de agua porque no puede costear el pago del llenado de botellones, pues, actualmente, está desempleado. La utiliza para cocinar sus alimentos. Para asear los sanitarios opta por llenar los tobos con agua de lluvia.

“No puedo pagar un botellón porque no tengo trabajo. En este punto el agua es limpia, de pozo. Hace una semana que no llega y me toca venir a buscar porque no tengo tanque”, comentó.

Cerca de 45 unidades de cisternas, de 8000 litros, se abastecen en la Redoma de Guaparo. Solo cancelan 200.000 bolívares. La mayoría lleva agua a las potabilizadoras privadas, informó Cleiver Hernández, supervisor del llenadero.

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Los denominados “cisterneros” que se encontraban en el lugar mientras el equipo reporteril de Crónica.Uno realizaba la investigación, manifestaron que la Gobernación de Carabobo aún adeuda dinero del Plan Neptuno II. No quisieron identificarse por temor a represalias y a que no les cancelen la deuda.

El Plan Neptuno II fue activado el pasado mes de abril por el gobernador Rafael Lacava, para distribuir agua potable a familias de los 14 municipios de la entidad. Según Glamys García, presidenta de la Fundación “Carabobo Te Quiero”, el plan fue adoptado como contingencia para que los ciudadanos tuvieran acceso al líquido.

Fotos: Leomara Cárdenas


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