La selección de Venezuela no encontró la manera de reacomodarse tras la expulsión de Fernando Amorebieta ante Perú y firmó una discreta presentación en Valparaíso

Caracas. La inferioridad numérica no es un detalle menor en el balompié. La ausencia de un jugador condiciona al equipo que la sufre porque tiene que redoblarse físicamente para tapar los espacios del expulsado o lesionado so pena que el rival con once futbolistas capitalice esa desventaja.

Sin embargo, el afrontar el resto de un partido con diez jugadores a fin de cuentas es una situación de juego, que entra dentro de las situaciones posibles en 90 minutos. La cosa cambia cuando se pierde a más de un elemento.

El jueves ante Perú, la Vinotinto padeció la inferioridad numérica por más de una hora, pero no tuvo la capacidad para recomponerse, asegurar la pelota cuando la recuperaba y apuntarle al arco contrario pese a la limitante que significó la roja directa a Fernando Amorebieta en el primer tiempo. Por eso perdió ante los de la franja, que encontraron en el gol de Claudio Pizarro el premio a la perseverancia. En Valparaíso el que perseveró venció.

Estaban parejos

Claro que antes de la expulsión al lateral izquierdo venezolano, el trámite era parejo y las situaciones más claras las tuvieron los criollos. Quizás por eso, el resultado es pesado y difícil de asimilar.

«Da rabia porque para mí lo más justo hubiese sido un empate, no se nos dio y jugamos con diez hombres gran parte del partido. Ellos no nos llegaron claramente y sacamos pese a todo muchas cosas positivas, porque la actitud del equipo nos deja contentos», dijo Luis Manuel Seijas.

El valenciano ocupó brevemente la plaza del de Cantaura en la defensa, pero el técnico Noel Sanvicente decidió- quizás apresuradamente- sacar a Ronald Vargas e ingresar a Gabriel Cichero en lugar de esperar los 15 minutos que restaban de la etapa inicial para rearmar el equipo. “Chita” también declaró en la misma línea de Seijas. «Nos condicionó la expulsión. Estábamos un poco mejor que Perú antes de esa acción. Ellos, con uno más, solo anotaron en la única jugada que llegaron».

Los cambios no ayudaron

Desde el minuto 30 y hasta el pitazo final, Venezuela se echó atrás y se dedicó a cuidar el cero en su arco. Mantuvo el orden defensivo gracias a un notable despliegue físico que comandó Tomás Rincón desde la primera línea de volantes. «Estábamos llevando el partido a donde queríamos, con 11 no sé si el resultado iba a ser el mismo. Tanto tiempo con uno menos, se te complica», analizó el tachirense.

Con el 1-0 todo cambió. El seleccionado nacional precisaba ir por el empate, pero siguió siendo incapaz de al menos asegurar el balón cuando lo recuperaba. Recurrió a los pelotazos y careció de manejo e ideas. Al mover el banquillo, el técnico se la jugó con dos delanteros que pesaron muy poco. Sentado se quedó César “Maestrico” González.

Viene Brasil

La Vinotinto encarará el último duelo de la fase de grupos en un escenario complicadísimo que la obliga a sumar ante Brasil. La tarea para Sanvicente en las horas que restan hasta mañana es recuperar físicamente al grupo del tremendo desgaste del jueves y buscar un sustituto para Amorebieta entre Cichero y Seijas. El planteamiento, al margen de los nombres, parece improbable que varíe.

Foto: Cortesía


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