198 militares permanecen presos por disentir o reclamar un mejor apresto operacional dice la AN

bono 2020

92 efectivos del Ejército, 23 de la Aviación, 25 de la Armada y 52 de la GNB están presos “por actuar con su conciencia”, dijo Eliezer Sirit. Juan Guaidó exhorto a la familia militar a reclamar libertad. Inició segunda discusión de la ley orgánica del sector eléctrico. Afectos a Maduro partieron los vidrios de la camioneta del diputado disidente Fernando Orozco, rompieron trípode a VPI y lesionaron a Nora Bracho.

Caracas. El lunes 24 de junio, mientras Nicolás Maduro, su alto mando militar y su tren ejecutivo celebraban el 198 aniversario del Ejército Venezolano en un acto en el Campo de Carabobo, 198 efectivos de la Fuerza Armada Nacional estaban presos en los sótanos de la Dgcim, en los calabozos de Fuerte Tiuna o en Ramo Verde. Esa es la cuenta que lleva la comisión de Defensa de la Asamblea Nacional.

El número se actualizó el fin de semana para incluir a los efectivos policiales y castrenses detenidos entre el viernes 21 y el domingo 23 de junio, al cierre de la visita de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, al país: general de brigada Miguel Sisco Mora (Aviación), coronel Francisco Torres (Aviación), coronel Miguel Alberto Castillo (Aviación), capitán de corbeta (Armada) Rafael Acosta; teniente coronel Pedro Carballo (Ejército), comisario Miguel Ibarreto (Cicpc) y comisario José Valladares (Cicpc).

El presidente de la comisión de Defensa, Eliezer Sirit (AD), precisó que son 92 efectivos del Ejército, 23 de la Aviación, 25 de la Armada y 52 de la GNB los que están presos “por actuar con su conciencia y apegados a la Constitución”.

Delsa Solórzano (Encuentro Ciudadano) exigió a la alta comisionada Michelle Bachelet que en su informe escrito ante el Consejo de Derechos Humanos, que debe presentar este 5 de julio, recoja con fidelidad la verdad de la persecución política en Venezuela.

“No había llegado la señora Bachellet a su destino cuando se inició la redada dirigida por agentes cubanos”, denunció Luis Barragán (Vente).

Nunca antes habíamos tenido tantos militares presos, tantos militares con miedo porque la tiranía que les dio beligerancia ahora los persigue porque no soporta la disidencia ni la crítica, dijo Karim Vera (PJ).

El presidente de la Asamblea Nacional y presidente encargado de la República, Juan Guaidó (Art. 233), instó a la familia de los militares perseguidos, presos o torturados a alzar su voz y denunciar los atropellos. “Llegó el momento de que la familia militar grite ‘libertad y democracia para Venezuela’. Ayer 24 de junio no vimos nada que enalteciera la importancia de la Batalla de Carabobo. Lo que vimos fue a un dictador rodeado de guardaespaldas cubanos porque ya ni confía en la FANB”.

Incomunicados y torturados

En la sesión también se hizo referencia a las condiciones de la detención de los militares, algunos presos por expresar sus opiniones políticas, otros simplemente por denunciar las malas condiciones del apresto operacional o reclamar mejor dotación para sus tropas, como los 6 tenientes coroneles detenidos el 2 de marzo pasado junto con otros 3 oficiales, dijo el diputado Rafael Veloz (VP).

El parlamentario refirió los casos de los generales Miguel Rodríguez Torres, exministro del Interior y Raúl Baduel, exministro de la Defensa. El primero lleva 53 días incomunicado. El segundo, cumplirá este miércoles 15 días en los que ni su familia ni sus abogados han podido verle. En la sesión de este martes estuvo presente el hijo de Baduel.

Veloz también citó el caso del teniente coronel (Ejército) Igbert Marín Chaparro, detenido en marzo de 2018 y señalado de liderar un supuesto Movimiento de Transición de la Dignidad del Pueblo: “Está preso en una celda de 2 por 2 metros, en un sótano sin ventilación, con derecho a bañarse una vez a la semana, y obligado a hacer sus necesidades en ese mismo lugar en bolsas”. El 4 de marzo de 2019, un año después de su captura y tras varias denuncias de violaciones al debido proceso y torturas, la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos dictó una medida cautelar a su favor, que sus custodios se han negado a cumplir.

En la sesión de este martes, los diputados iniciaron también la segunda discusión del proyecto de Ley Orgánica del Sector Eléctrico. En la sesión se aprobó el título de la ley, el Título I, el Capítulo I, el artículo 1 (objeto de la ley), el artículo 2 (actividades del servicio eléctrico), y el artículo 3 (definiciones). El diputado promotor del instrumento, Jorge Millán (PJ), solicitó el diferimiento de la discusión.

Nuevas agresiones

Este martes, a diferencia de las siete semanas previas, la prensa no tuvo ningún impedimento para ingresar al Palacio Federal Legislativo a cubrir la sesión plenaria. Sin embargo, a la salida de la jornada, un grupo conformado por unos 30 civiles pro Maduro gritaba improperios a los parlamentarios que salían del lugar.

Cuando salió el diputado disidente del partido Redes, del Bloque de la Patria, Fernando Orozco, uno de los sujetos le gritó insultos y golpeó su camioneta. Uno de los integrantes del equipo de trabajo del diputado se enfrentó al sujeto quien lo golpeó, partió los vidrios de la camioneta del diputado con un casco, y luego arremetió contra los periodistas que captaban la escena.

El sujeto traspasó la reja de la puerta este del Palacio y agredió directamente al camarógrafo de VPI: «Voy por ti. Voy por ti, por las cámaras, maldito», se escucha claramente en los videos captados en el momento. El atacante logró partir el trípode de la cámara digital de VPI y lesionó en la mano a la diputada Nora Bracho, quien se encontraba al lado del camarógrafo y trató de interceder.

Estos hechos ocurrieron frente a la mirada impávida de unos cinco funcionarios de la GNB que custodian la parte exterior del Palacio. No movieron ni una pestaña para impedir los hechos. Solamente luego de que el hombre agredió al camarógrafo, un efectivo de apellido Hernández le solicitó que se retirara. A unos 10 metros de la entrada este, donde se registró la situación, un contingente antimotín de unos 20 efectivos aguardaba tras una reja. Una vez que el sujeto violento se alejó varios metros de la puerta, el contingente salió y se paró en la entrada.


Participa en la conversación