La crisis educativa en Venezuela persiste desde hace más de una década, con un déficit de docentes que alcanza el 40 % en Caracas, precisó el presidente del Sindicato Venezolano de Maestros del Distrito Capital, Edgar Machado, lo que obliga a incorporar personas sin formación pedagógica. La infraestructura deteriorada y los bajos salarios agravan la situación.

Caracas. La mitad de los planteles públicos de Caracas presenta daños en su infraestructura y el déficit de docentes alcanza 40 %, dos indicadores que sintetizan la crisis educativa que, según el gremio, se ha profundizado durante más de una década en Venezuela.

Durante una rueda de prensa en la sede de la Federación Venezolana de Maestros (FVM), este miércoles, 22 de abril, Edgar Machado, presidente del Sindicato Venezolano de Maestros del Distrito Capital, sostuvo quela emergencia educativa en el país se ha extendido por más de 10 años.

Esta caracterización coincide con reportes sostenidos en el tiempo por organizaciones y el seguimiento hecho por Crónica Uno, en los que se han documentado la pérdida progresiva de maestros, el deterioro de los planteles y la caída de la calidad educativa en al menos la última década.

Machado señaló que en Caracas existen cerca de 890 planteles públicos, de los cuales 50 % presenta daños en su infraestructura. Las condiciones actuales evidencian que muchas instituciones no están aptas para operar, debido a filtraciones en los techos, falta de baños y deficiencias en la iluminación.

Problemas similares han sido documentados en distintos estados del país, donde incluso planteles presentan años sin mantenimiento o requieren intervenciones estructurales urgentes.

“Sin servicio eléctrico, sin agua potable y sin tecnología. Además, sin baños y con escuela cayendose como los niños, niñas y adolescentes van a seguir recibiendo clases en esas condiciones. Pero al pareces el gobierno se hacen los sordos”,

cuestionó.

¿Y las Bricomiles?

El Gobierno nacional informó que, hasta este mes de abril, el plan de las Brigadas Comunales Militares para la Educación y la Salud (Bricomiles) ha rehabilitado 1700 instituciones educativas en todo el país, incluidas escuelas en Caracas.

No obstante, Machado advierte que uno de los principales problemas del programa es que deja la mano de obra en manos de representantes o del propio personal de las instituciones una vez que se entregan los materiales.

Este señalamiento se produce en un contexto donde expertos han advertido que la falta de inversión sostenida limita el impacto de planes puntuales de rehabilitación.

Como ejemplo, Machado mencionó la Escuela Básica Elías Toro, ubicada en El Valle. El plantel lleva tres años en mal estado y, para el inicio del año escolar 2025-2026, tanto estudiantes como docentes fueron reubicados en distintas unidades educativas.

“Estos problemas deteriora la salud de los jóvenes y personal docente. Hay niños con cuadros de alergias por la humedad de las filtraciones. Además, hay instituciones con una matrícula superior a los 800 alumnos, solo funciona un baño”. ​

Aulas sin docentes y bajo rendimiento

Machado afirmó que la falta de maestros es otro factor que agrava la crisis del sistema educativo en Venezuela. Actualmente, la escasez de docentes en las aulas alcanza el 40%. Añadió que el déficit afecta a todas las especialidades, aunque es más evidente en áreas como Matemáticas, Castellano, Historia y Educación Física.

Datos similares han sido reportados desde años anteriores: en 2022 ya se advertía un déficit cercano a 40 % en algunas regiones del país, mientras que análisis de largo plazo señalan que Venezuela ha perdido cerca de la mitad de su planta docente en la última década.

El dirigente calificó como insólito que en Caracas, donde antes abundaban los instructores deportivos, existan hoy más de 30 planteles sin esta asignatura. Ante la falta de personal, a los estudiantes se les promedia la nota aun cuando no reciben clases.

Esta práctica se vincula con esquemas como el “horario mosaico”, implementado en años recientes, que redujo la presencia docente en las aulas y alteró la continuidad académica.

De acuerdo con Machado, esta situación ha ocasionado que en 60 % de las instituciones educativas de Caracas se incorporen representantes y personas sin título docente para impartir clases. Se trata de ciudadanos sin formación pedagógica que, en muchos casos, apenas han culminado el bachillerato.

Crónica Uno ha documentado la aparición de figuras como “preparadores” o personal no calificado en aulas, como respuesta improvisada al déficit estructural de maestros.

“​Esta falta de personal calificado se traduce en deficiencias académicas. Vemos como los jóvenes egresan con un déficit de conocimientos. Estudiantes que pasan de primer a segundo grado sin saber leer, ni el abecedario completo, ni sumar. La deficiencia que tendremos de ahora en adelante será alarmante”, advirtió.

Maestros exigen un salario digno durante la rueda de prensa. Foto: Yandris Saldivia.

Cuatro años de estancamiento salarial

Carmen Teresa Márquez, presidenta de la FVM, denunció que el magisterio acumula cuatro años sin aumentos salariales, pese a que la ley contempla ajustes anuales. El gremio enfrenta además el incremento sostenido del costo de vida bajo un instructivo de la Onapre que eliminó beneficios previamente establecidos.

La precariedad salarial ha sido señalada de forma reiterada como una de las principales causas de la migración y abandono de la profesión docente en el país.

Ante este escenario, la presidenta de la federación exige la reanudación inmediata de la discusión de la contratación colectiva con el Ejecutivo Nacional, un proceso paralizado desde 2018 tras la destitución del entonces ministro Elías Jaua.

Foto: Crónica Uno

Márquez indicó que han consignado 35 comunicaciones ante el Ministerio de Educación y la Inspectoría del Trabajo para solicitar reuniones. En estos documentos plantean tanto reivindicaciones económicas como preocupaciones sobre la calidad educativa. Sin embargo, asegura que desde que Héctor Rodríguez asumió el cargo como ministro, no se ha producido ningún encuentro.

La falta de interlocución también ha sido señalada en coberturas recientes, donde se reporta una relación tensa y sin canales efectivos de diálogo entre el gremio docente y las autoridades.

”A nosotros los docentes nos preocupa la educación en Venezuela. Nuestros jóvenes están saliendo muy mal preparados año tras año por la incursión del horario mosaico y la deserción de los docentes”,

resaltó Márquez.

Sueldos suspendidos y hostigamiento

Márquez también condenó el acoso laboral, los cambios arbitrarios de funciones y la suspensión de salarios a más de 50.000 docentes en todo el país sin procesos administrativos legales, siendo el estado Zulia uno de los más afectados.

Desde al menos ocho años se han documentado casos de suspensión de pagos y bonificaciones a docentes, incluso en medio de conflictos laborales previos al inicio de clases.

“Ya basta del acoso. Las autoridades presionan, amenazan o intimidan a los maestros, lo que genera un clima de miedo y persecución en las escuelas”, dijo.

Agregó que el magisterio enfrenta condiciones precarias que inciden directamente en el deterioro de la educación. Del mismo modo, reiteró que actualmente el gremio tiene múltiples razones para protestar y exigir mejoras.

Foto: Yandris Saldivia.

Los maestros activos y jubilados mantienen su agenda de reclamos y esperan una respuesta oficial para el próximo 1° de mayo. De no registrarse mejoras en los ingresos, la dirigencia gremial ratificó que las jornadas de protesta continuarán en todo el país.

En un contexto donde sindicalistas y expertos han alertado que la combinación de infraestructura en deterioro, déficit docente y precariedad salarial compromete la calidad educativa, el conflicto amenaza con prolongarse sin soluciones estructurales a corto plazo. Todo en perjuicio de los estudiantes.

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