Fedeagro propone un plan de producción de ocho rubros para atender la crisis alimentaria. Ese programa garantizaría un abastecimiento de casi cuatro meses.

Caracas. Tibisay Herrera no consigue azúcar desde hace cinco meses y el café decidió «espaciarlo» porque para adquirirlo tiene que hacer horas de cola. Estos artículos —que a la jubilada residente de Caricuao le resultan tan complicados de obtener— forman parte de una larga lista de rubros básicos cuya producción ha bajado por el modelo de controles.

El presidente de la Confederación Nacional de Asociaciones de Productores Agropecuarios (Fedeagro), Antonio Pestana, apuntó que la política agrícola está afectada por las acciones del Gobierno y aseveró que la situación es delicada. En ese contexto, detalló los problemas que enfrentó la cosecha de hortalizas, café, azúcar y arroz por la carencia de materiales y maquinaria.

En Los Andes no se sembró el 75 % de las hectáreas previstas para las hortalizas, debido a la falta de insumos. Situación que se repitió con el café, pues apenas se generaron 350.000 quintales, lo que equivale a 25 % del consumo. Aunque el Gobierno importa café, ello no cubre las necesidades.

Los problemas se extendieron con el azúcar: quedaron sin procesar 1 millón de toneladas de caña de azúcar por las dificultades con las maquinarias. De los seis centrales azucareros privados, operaron cinco y de los 11 que tiene el Estado solamente uno tuvo actividad. Esto explica la ausencia de ese artículo en los comercios y las limitaciones que han tenido las industrias para elaborar jugos, refrescos y galletas.

La cosecha de arroz también presentó inconvenientes y lo que hay actualmente de siembra cubre un mes de consumo. La estimación es una caída de 33 % respecto al pasado año, indicaron los voceros del sector.

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Tibisay Herrera contó que, por ejemplo, hace unos días adquirió arroz luego de cinco meses sin conseguirlo porque estaba en la bolsa que le vendieron los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap), pero señaló que no tiene garantías de cuándo volverá a comprar un kilo de ese artículo.

Frente a la crisis alimentaria que padecen los venezolanos, Fedeagro propuso un plan de producción de emergencia que abarca la siembra de 430.000 hectáreas de: hortalizas y frutas (100.000 hectáreas), arroz (100.000 hectáreas), papa (20.000 hectáreas), leguminosas (40.000 hectáreas), ajonjolí (40.000 hectáreas), girasol (50.000 hectáreas), soya (30.000 hectáreas) y sorgo (50.000 hectáreas).

Para este programa, que será presentado al Gobierno en la semana, Pestana aseguró que se requieren insumos y equipos, además de que termine el monopolio de la estatal Agropatria. Y añadió que los privados necesitan recursos.

Ya los productores agrícolas han participado en reuniones con los miembros del Ejecutivo, donde los voceros gubernamentales admitieron los problemas y aseguraron que corregirán las fallas, pero las dificultades persisten, lo que se refleja en la ausencia de artículos.

Pestana comentó que si ese plan cuenta con los insumos y arranca en un mes, se pueden avalar casi cuatro meses de abastecimiento.

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Mala alimentación

Con el programa de producción de Fedeagro se aportaría 60 % de las calorías que precisan los venezolanos, destacó Luisa Molina, investigadora del tema agroalimentario de la Universidad de Los Andes (ULA), quien añadió que es necesario elevar la cosecha: “No podemos esperar dos o tres meses a que lleguen los barcos con los productos”.

Al igual que Molina, Yngrid Candela, profesora del Centro de Desarrollo de la UCV, manifestó que “se deben producir alimentos de ciclos cortos, comercializar más la harina precocida de maíz, importar alimentos prioritarios y disminuir el nivel de angustia”.

Expresó que la inseguridad alimentaria tiene consecuencias nutricionales, y en ese marco, reiteró que la desnutrición se encuentra en 9 % en las ciudades y 27 % en las zonas rurales. Por las trabas con el acceso a la comida, mencionó la situación que se registra en varias escuelas que abrieron en este período de vacaciones justo para alimentar a los niños.

Muchos pequeños han faltado a clases o han tenido problemas de salud porque en sus casas no hay suficiente comida. A las familias la plata no les alcanza para adquirir los artículos de primera necesidad. Con un salario mínimo apenas se cubre 8 % de la canasta alimentaria, que a junio fue de 184.072,39 bolívares.

Foto: Mariana Mendoza


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