El Banco Central de Venezuela (BCV) reportó un crecimiento del PIB de 9,32 % para el primer trimestre de 2025. No obstante, organismos como la Cepal ajustaron sus proyecciones y prevén una contracción de -1,5% para Venezuela al cierre de 2025.

Caracas. Tras cinco meses de incertidumbre el Banco Central de Venezuela (BCV) informó, este 1° de mayo, que el Producto Interno Bruto (PIB) creció 9,32 % en el primer trimestre de 2025 y superó el 9,13 % registrado en el mismo período de 2024.

De acuerdo con los datos proporcionados por el ente emisor, esta cifra refleja la continuidad del “proceso de recuperación económica” iniciado hace 16 trimestres, que permitió cerrar el año 2024 con un crecimiento anual de 8,54 %.

Destacaron que el incremento de 18,23 % en la actividad petrolera y de 13,46 % en el sector minería, durante el primer trimestre de 2025, demuestra “la capacidad de respuesta de la economía» ante las sanciones y la “guerra de aranceles” impuesta por Estados Unidos.

“Los resultados de los últimos cuatro años, indican que la economía venezolana está preparada para superar los obstáculos derivados de la inestabilidad económica internacional y el esquema de agresiones unilaterales. Venezuela avanza con firmeza, en medio de las tempestades, en su recuperación económica”,

aseguró el BCV en su informe.
Foto: archivo

Túnel de la recesión

A pesar de las cifras oficiales presentadas por el BCV, el economista José Guerra, director del Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF), sostuvo que la economía nacional ha ingresado en una fase recesiva. Esta etapa está caracterizada por la disminución en la producción de bienes y servicios.

“La economía venezolana está entrando en una etapa de recesión económica, esto significa que la producción de bienes y servicios disminuye, se produce menos y una recesión económica ocurre cuando la economía cae durante dos trimestres consecutivos”, explicó.

El especialista indicó que entre las consecuencias de esta recesión se encuentran la disminución de la producción. También incluyó el descenso significativo de los ingresos de los trabajadores y la reducción del nivel de inversión. Todo esto es consecuencia de la caída de la producción y las expectativas económicas desfavorables para el país.

“Con la recesión económica también tiende a disminuir el nivel de inversión. Esto ocurre justamente en virtud de una caída de la producción y las expectativas económicas no son favorable para el país”, indicó.

Según cálculos del OVF, la actividad económica venezolana registró una contracción de -2,7 % durante el primer trimestre de 2025.

“Este – 2,7 % de caída se explica básicamente por la contracción de la actividad económica no petrolera, porque la actividad económica petrolera creció significativamente durante el primer trimestre apuntalado por la mayor extracción de petróleo que realizó la empresa Chevron y Pdvsa en alguna medida”, precisó.

Guerra aseguró que este impulso en la producción petrolera no logró compensar “la caída del crédito bancario, la caída del gasto del Gobierno, la caída de la recaudación tributaria y la caída del consumo de los venezolanos porque la inflación se ha acelerado considerablemente”.

Reiteró que bajo estas condiciones, la economía venezolana está adentrándose en una etapa recesiva.

Foto: cortesía CEPAL

Pronósticos negativos  

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) ajustó a la baja, el pasado 29 de abril, su previsión de crecimiento regional para este año en cuatro décimas, situándola en 2 % debido al conflicto comercial. En este contexto, Venezuela fue proyectada con una contracción de -1,5% para finales de 2025.

“La región está enfrentando un escenario internacional muy complejo y de mucha incertidumbre”, alertó en un comunicado el organismo de Naciones Unidas, con sede en Santiago de Chile, que en diciembre pasado proyectó un crecimiento regional del 2,4 %.

Esta actualización representa la primera revisión que realiza la Cepal desde que el presidente estadounidense Donald Trump inició la llamada “guerra comercial” y desde que, el pasado 2 de abril, anunciara los denominados “aranceles recíprocos” de 10 % a la mayoría de sus socios comerciales, incluyendo a Latinoamérica.

Por subregiones, el mayor recorte previsto por Cepal es para el Caribe (de 2,6 % estimado en diciembre a 1,8 %). A esta región le sigue América Central y México (de 1,7 % a 1 %). Mientras, la revisión de América del Sur es de solo una décima a la baja (del 2,6 % a 2,5 %).

Entre los 33 países de la región, únicamente Argentina, Perú y Ecuador muestran revisiones al alza. En contraste, los países con mayores recortes en sus proyecciones de crecimiento son Venezuela, México y Haití.

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