Aliana Estrada, coordinadora del Observatorio de Servicios Públicos de Guayana, explicó que el mercado presenta una desinversión importante en el agua potable, electricidad, el mantenimiento de baños públicos y la recolección de desechos.

Bolívar. Es un sábado por la mañana. Tamara toma un autobús para ir al Mercado Municipal de San Félix a buscar mejores precios en verduras, hortalizas y algunos tubérculos para la semana. En su trayecto pasa por calles llenas de zamuros en vertederos improvisados y aguas estancadas a centímetros de la venta de alimentos.

Las familias buscan alimentos a buen precio, pero la insalubridad convive con la venta de verduras, carnes y pescados en este lugar.

Aliana Estrada, coordinadora del Observatorio de Servicios Públicos de Guayana, alertó que el mercado presenta una desinversión importante en servicios como el agua potable, electricidad, el mantenimiento de baños públicos y la recolección de desechos.

“Lo más alarmante es que todo este desecho termina directamente en el río Orinoco, un recurso natural vital para la región y el país. Las aguas negras y residuos sólidos contaminan un río que es además una puerta de entrada a Ciudad Guayana y un atractivo turístico. Esta situación pone en riesgo la salud de la población y el desarrollo económico local”,

alertó la exconcejal.

Añadió que falta control sanitario en los puestos que comercializan alimentos, pues muchos trabajadores están ubicados cerca del vertedero de basura improvisado.

“No hay baños públicos, no hay agua potable ni condiciones adecuadas para la manipulación de alimentos. No se exhiben permisos ni certificaciones sanitarias, lo que pone en riesgo la salud de los consumidores”.

Brote de enfermedades

El problema de insalubridad se evidencia en los pacientes pediátricos que llegan a los centros de salud de la ciudad con amibiasis, diarreas y vómitos.

“Hubo una temporada que parecía que había una epidemia de amibiasis. Llegaban muchos niños con los mismos síntomas. Uno de los factores es que consumen agua contaminada porque no pueden comprar todo el tiempo un botellón y tampoco aplican ningún método para filtrarla”,

comentó una enfermera de un centro de salud en San Félix.

Y no es algo nuevo. En 2019 el presidente del Colegio de Médicos en el estado Bolívar, Hugo Lezama, alertó sobre una epidemia de hepatitis A y amibiasis en Ciudad Guayana. Si bien no hubo cifras oficiales, por lo menos cinco casos de pacientes con síntomas de estas enfermedades llegaron a las consultas médicas privadas.

Las recomendaciones mínimas son hervir el agua, lavado de manos antes de preparar los alimentos y hacer énfasis en la higiene, la limpieza del hogar y conservación de ambientes externos.

La insalubridad convive en el mercado municipal de San Félix
Unas cinco toneladas de basura a la semana se producen en el mercado municipal de San Félix

Control de grupos irregulares

El Observatorio de Servicios Públicos de Guayana estima que el mercado municipal podría generar alrededor de 650 empleos directos y más de 1300 indirectos, en actividades de limpieza, suministro y mantenimiento. Sin embargo, Estrada lamentó que la precariedad y la informalidad predominen.

La falta de control da pie a que los comerciantes, presuntamente, deban pagar “vacunas” semanalmente a grupos irregulares que operan en la zona. El pago, alegan, es para mantener sus puestos y garantizar la “seguridad”.

“La seguridad debería ser responsabilidad del Estado y proporcionarse a través de instituciones oficiales. En cambio hay un sistema paralelo de cobro que resta recursos a los comerciantes y genera un ambiente de ilegalidad”, señaló Estrada.

La tarifa de esa vacuna oscila entre $20 y $30, según una vendedora de la zona. “Uno vive del día a día, para pagar vacuna, reponer la mercancía y medio comer”.

Contaminación ambiental

Estrada insistió en el problema de insalubridad y contaminación que pone en riesgo la salud de los usuarios y vendedores. Detalló que el mercado genera un estimado de cinco toneladas de basura semanal. Sin embargo, no se recolectan eficientemente ni cuentan con programas de reciclaje o educación ambiental.

“Existen ordenanzas para sancionar a quienes arrojan basura en la vía pública, pero sin educación y sin mecanismos efectivos de recolección, el problema persiste y se agrava”, señaló Estrada.

La insalubridad convive en el mercado municipal de San Félix
La proliferaciónnde zamuros y basura representa un riesgo para la salud de usuarios y comerciantes

Por su parte, Reyerbert Rivas, gerente general del Instituto de Mercados Municipales Públicos de Caroní, reconoció las fallas y detalló algunas acciones y planes en marcha para la recuperación y ordenamiento de estos espacios.

Precisó que al momento de asumir el cargo, en 2024, recibieron ocho mercados, de los cuales cuatro estaban activos y cuatro al borde del cierre. Señaló que han logrado avances en el embellecimiento y reactivación de espacios como el bulevar de comida en el casco histórico.

Respecto al mercado de San Féli admitió el problema de venta informal en las calles aledañas, el cobro de “vacunas” y la presencia de vendedores fuera de los espacios adjudicados.

“Una propuesta fundamental es liberar las calles ocupadas y trasladar a esos vendedores dentro de las instalaciones de los mercados municipales. Esto garantizaría un espacio más digno y ordenado, mejorando la seguridad y las condiciones de trabajo”.

La insalubridad convive en el mercado municipal de San Félix
Comerciantes deben pagar «vacunas» para mantener sus puestos

Además, Rivas planteó la posibilidad de pasar el mercado de mayoristas a otro lugar, como el Mercado Bicentenario, ubicado en la avenida Cisneros. La ideas es convertir la zona cercana al río en un bulevar turístico.

Tamara volverá la próxima semana a comprar lo que dé su bolsillo. El mercado continúa su rutina entre la bulla de vendedores y el tráfico de San Félix, el olor a comida, la basura, los zamuros y charcos, mientras llegan las promesas de las autoridades.

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