Desde hace siete años el Estado tiene el dominio en los puertos, pero ahora las autoridades señalan que los productos desaparecen de esos espacios. 

Mayela Armas/@mayearmas

Caracas. “Vamos a recuperar los puertos y aeropuertos de toda la República opóngase quien se oponga”, aseveró el fallecido presidente Hugo Chávez Frías en marzo de 2009, cuando decidió tomar las operaciones de los puertos que estaban en manos de las gobernaciones. En aquel momento, anunció que junto con los jefes militares y el pueblo se efectuaría ese proceso. Siete años después, el actual mandatario, Nicolás Maduro, afirma que “la corrupción y el bachaquerismo atacaron toda la cadena de llegada, salida y distribución de materias primas que llegan a los puertos”.

Tras la creación de la Gran Misión Abastecimiento Soberano, el Jefe de Estado ordenó a la cabeza de la misión, el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, controlar los puertos y nombrar autoridades únicas. 

“Le doy todos los poderes a estos hombres para que reestructuren todo el sistema del funcionamiento de los puertos”, apuntó Maduro. Con esta instrucción, las directivas fueron cambiadas y ahora nuevos militares pasan a controlar a otros oficiales en La Guaira, Puerto Cabello, Guanta, Guamache y Maracaibo, donde ya hay numerosos efectivos.  

La ocupación 

Luego del revés electoral que tuvo el oficialismo en algunas gobernaciones en 2008, Chávez le restó atribuciones a los mandatarios regionales en la administración de puertos, aeropuertos y proyectos de vialidad, y en marzo de 2009 todo quedó a cargo del para entonces Ministerio de Obras Públicas, cuyo titular era Diosdado Cabello, actual diputado del estado Monagas.

Cuando se efectuó la toma, Cabello reiteró que “esto es una operación cívico-militar. La Fuerza Armada Bolivariana acompañando al pueblo en la recuperación de los espacios que deben pertenecer a la administración central”.  Aunque ya en los puertos había presencia militar, tras la nacionalización de las operaciones ese dominio de la FANB aumentó.

Como parte de ese procedimiento se conformó la Bolivariana de Puertos (Bolipuertos) para ser el ente rector y y su primera presidenta fue la coronela Elsa Gutiérrez. Esa instancia está encargada de coordinar los servicios de seguridad en los puertos, acondicionamiento y mantenimiento de los bienes y servicios, y gestionar y administrar las operaciones portuarias concernientes a los almacenes, silos y patios, dice su decreto de creación.

Esa presencia estatal se sumó al control aduanero que ya llevaba el Seniat, cuyo jefe es José David Cabello, quien lleva ocho años en ese cargo.

Por tanto, el Gobierno tiene la información de la mercancía que ingresa y el destino que tiene. La presidenta de Consecomercio, Cipriana Ramos, destaca que “desde hace una década hay presencia militar en los puertos. Están el Gobierno y la Guardia Nacional, de manera que se controla todo”.

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Pero con la nacionalización de las operaciones, los problemas en ese sector crecieron.

En 2010 se hallaron toneladas de alimentos vencidos que habían sido adquiridos por Pdval (Producto y Distribuidora Venezolana de Alimentos), que dejaron al descubierto corrupción e ineficiencia, no solo en los entes oficiales, sino también en los puertos. En 2015 cinco exfuncionarios de Bolipuertos fueron acusados por el Ministerio Público de delitos de peculado por la compra irregular de tres embarcaciones.

A esos manejos se añadieron las trabas. En 2012 Chávez se quejó de la situación de los puertos y en una alocución cuestionó el abandono de Puerto Cabello.  

La administración de Bolipuertos se desbordó por la descoordinación entre los organismos y el alza de las importaciones que se registró en 2011 cuando fueron 52 millardos de dólares, y en 2012 período en el que alcanzaron los 65 millardos de dólares. 

Las dificultades continuaron. Las memoria y cuenta de los ministerios de Transporte Acuático y del Transporte Terrestre y Obras Públicas de 2012 a 2015 dejaron al descubierto obstáculos en la administración de Bolipuertos tales como el incumplimiento de las contratistas y la falta de insumos para la ejecución de las obras, problemas de infraestructura por la carencia de espacios para los buques de mayor capacidad, y lentitud en los procesos de descarga.

Fuentes del sector privado indican que con Bolipuertos las trabas son numerosas. Y a las ya mencionadas en las memorias, se añaden las fallas con la facturación y las zonas para ubicar la mercancía, que actualmente es baja por el recorte en la entrega de dólares. 

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El vicepresidente, Aristóbulo Istúriz, a los pocos días de conformación de la Misión Abastecimiento aseguró que la mercancía desaparece de los puertos.

“Tenemos un bachaqueo corporativo, porque lo que llega a los puertos desaparece. Hay toneladas que llegan y no van a las plantas”, por ello, agregó que “tenemos un plan, gobernar los procesos. Tenemos que controlar los puertos, gobernar los puertos, saber qué entra y qué sale. Todo esto lo haremos con el apoyo de la Fuerza Armada, el pueblo organizado”, apuntó.

A lo dicho por Istúriz se añade lo señalado por el diputado del PSUV y miembro de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, Hugbel Roa, quien dice que “hay mucha burocracia. Las mafias llegaron a la estructura medular de los puertos. Hay debilidades y se tiene que ver lo que está sucediendo con la mercancía”.

No obstante, esa desaparición de la mercancía y las trabas burocráticas ocurre con presencia militar en los puertos.

Fuentes del sector privado reiteran que el dominio de los efectivos es total, porque hay puntos de control en los puertos que se encargan de vigilar el movimiento de la mercancía y más porque lo que llega en gran medida es para empresas del Estado (CASA, Monaca, entre otras). De hecho, comentan que la salida de los productos es custodiada.

La realidad es que desde el 12 julio hay más presencia de efectivos. Cipriana Ramos expresa que con ello «se quiere visibilizar a los miliares». 

El decreto de la Misión Abastecimiento Soberano creó un comando, que encabeza Padrino López, y que tiene amplias atribuciones debido a que puede dictar medidas especiales y regulaciones sobre la compra, comercialización y distribución; así como fijar normas especiales para el cumplimiento de los deberes formales de las industrias y agilización de los trámites para la nacionalización de los productos.

Bajo esa normativa y el decreto de emergencia se conformaron las autoridades únicas en los puertos que son militares de mayor rango. Anteriormente, la estructura estaba integrada por algunos generales y coroneles.

El principal es el mayor general, Efraín Velasco como presidente de Bolipuertos, quien reemplaza al coronel, Julián Marchán. En los puertos están: el general de división, Rafael Aguana; el contraalmirante, Andrés Gómez; el general de brigada, Javier Marquina; el general de división, José Noguera Silva, y el contraalmirante, Carlos Martínez.

El 22 de julio se publicó un decreto que detalla que dichas autoridades tendrán extensas funciones.

Se detalla que asumirán la coordinación integral del desempeño de la actividad portuaria de los entes públicos, pedirán información a los entes oficiales y empresas para el control de la actividad, determinarán el orden de prioridad que debe asignarse a la carga y descarga de buques, aplicarán mecanismos de evaluación de las operaciones, implementarán mecanismos que disminuyan los tiempos de las mercancías en los puertos e investigarán las conductas irregulares. 

Foto: Miguel González

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