Denuncian megahueco en Quintas del Norte de Naguanagua

hueco

Debido a la falta de diligencia por parte de las autoridades la comunidad recaudó $1300 para solucionar uno de los problemas vinculados a un hueco, Sin embargo, el deterioro generalizado de la red de tuberías es mayor.

Valencia- Cuando parte del asfalto de la avenida 95 de Naguaguana cedió dejó un profundo hueco al descubierto, se repitió la historia por cuarta vez, en poco más de un año. Historia que en la urbanización Quintas del Norte de Naguanagua es todo menos de agrado.

De acuerdo con Mercedes Carrasquel, una de las líderes del sector, el terreno no cedió por si solo, sino por el deterioro de las tuberías de aguas negras. Este último incidente ocurrió en marzo y desde entonces ya dos vehículos han caído dentro del hueco. No es un simple bache, este tiene una profundidad de al menos medio metro.

Fotografía: Armando Díaz.hueco

Pero ahora no es solo el hueco lo que los aqueja. Si no que tanto en las calles 174 C y 174 D, ambas atravesadas por la avenida 95 las aguas negras brotan de las tanquillas. El olor se percibe con facilidad. El agua que corre como un pequeño riachuelo se cuela por otros orificios y los vecinos señalan que hay otras depresiones de asfalto que apuntan a un nuevo agujero.

Durante la gestión del alcalde Gustavo Gutiérrez hubo reparaciones en otro hueco, pero no fue suficiente. Ahora, con la llegada de Ana González a la primera magistratura municipal el problema persiste, también han enviado ayuda a la zona, pero siguen sin poner punto final a la situación. De hecho, las últimas reparaciones si bien contaron con el apoyo de Hidrocentro y la Alcaldía de Naguanagua se realizaron mediante autogestión. Solo así pudieron reparar la segunda transversal remplazando 60 metros de tubo.

Fotografía: Armando Díaz.

Tiempo después el problema migró a la avenida,. «Lo que pasa es que toda esta red de tuberías está en muy mal estado. Arreglas una parte y al tiempo se daña otro tramo».

A pesar de que la comunidad se ha organizado y ha acudido a todas las instituciones pertinentes, no han tenido solución alguna, aunque han sido bien atendidos. «Nos dicen que van a venir, pero no vienen», reporta Carrasquel señalando como las aguas negras cubren el fondo del hueco.

Ana Karina Suniaga es otra de las vecinas afectadas. Ella estuvo en Fundanagua, Hidrocentro y la Alcaldía para llevar las misivas, en donde denunciaban su problema. «Si, si vinieron y evaluaron, pero no hemos tenido solución. Todas las semanas vienen, pero el problema es cada vez mayor y en mi cuadra se rebosan las alcantarillas igual que como ocurre con todas las que le siguen a la principal».

Fotografía: Armando Díaz.

Cuando los expertos se acercaron al lugar utilizaron una guaya que introdujeron por al menos 4,5 metros. «Hasta ahí llegó la guaya y nos dijeron que de ahí en adelante todo eso estaba colapsado. Ellos quedaron en traer un detector de metales para ver cómo estaba la parte principal, pero no lo trajeron».

Ovidio Pérez es otro de los vecinos que estuvo comprometido con las labores. «A nosotros la alcaldía nos prometió 18 metros más de tubo, tomando en cuenta que ya nosotros habíamos utilizado una gran cantidad cuando hicimos la autogestión, pero esos son más, son como 60 metros». Los 18 metros según Pérez equivaldrían a 20% de la calle.

La inversión por autogestión se tradujo en $1300 por lo que cada miembro de la comunidad debió aportar $6. La cantidad se recaudó en dos meses y dio para 10 tubos de 10 pulgadas de 10 pulgadas por 6 metros.

Fotografía: Armando Díaz.

Por la forma en la que la situación se ha ido desarrollando a Pérez no le queda duda que la autogestión seguirá siendo la forma para resolver sus problemas. Más aún cuando destaca que el gobernador Rafael Lacava dijo durante una alocución en Naguanagua «que se olviden de lo regalado», por ende Pérez integra el grupo de los que están a favor de ellos mismos resolver sus problemas, pero critica el cobro de impuestos. «Entonces no los cobren, porque este año fue casi un millón de bolívares».

Luisa Parra es otra vecina, como médico determinó que el agujero con aguas negras es un foco infeccioso y un caldo de cultivo perfecto para enfermedades como el dengue, la lectopirosis y diversidad de afecciones cutáneas, así como respiratorias. «Pedimos que se avoquen. Son más de 200 personas. Es un problema reiterado, porque las soluciones no han sido definitivas». Entre las solicitudes de Parra destaca la presencia de un grupo de ingenieros especialistas en red cloacal «Estos son paños de agua tibia, aquí hay recursos. Porque si se están gastando dinero en la plaza Montes de Oca, en donde se están haciendo unas estructuras con cemento es porque si hay recursos».

Fotografía: Armando Díaz.

Parra está cansada de desayunar, almorzar y cenar con el mal olor como acompañante. «Es estresante, pero no hay excusas el gobernador tiene que resolver. Por eso es la primera autoridad del estado». De ahí que se niegue rotundamente a la autogestión, como ocurre con Pérez. «Yo soy medico jubilada. Si los pagos llegan tarde ¿De dónde voy a sacar $1000? Conmigo no cuenten que Lacava busque los recursos porque con los $130 que me pagan no me alcanza y mucho menos teniendo un hijo autista como es mi caso


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