Carlos Tovar, coordinador de motorizados del partido político, y Henry Salazar, secretario ejecutivo estadal fueron detenidos en el contexto de las elecciones presidenciales. En la entidad hay cuatro miembros de la organización privados de libertad.
Aragua. Carlos Tovar y Henry Salazar, integrantes de Vente Venezuela en el estado Aragua, tienen más de un año privados de libertad. Ambos forman parte de los cuatro dirigentes del partido político en la entidad que se encuentran detenidos. Los otros dos compañeros son Roberto Campero y Nelson Torrealba.
Carlos, de 32 años de edad, era coordinador de Motorizados Vente, en el estado. Está preso desde el 27 de junio de 2024, cuando su hijo menor cumplía seis años. Al día siguiente el candidato a la presidencia por la oposición venezolana, Edmundo González Urrutia, visitó por segunda vez Aragua.
“Cerca de las 11:00 a. m. lo detuvo una comisión de la PNB, nos enteremos porque mi papá vio cuando se lo llevaban. Días antes nos lanzaron un dron a la casa”, detalla María Puerta, esposa de Carlos.

La familia se trasladó a una sede de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Río Blanco, donde los oficiales negaron que el dirigente estuviera bajo custodia. Sin embargo, sus parientes lograron identificar su moto en el recinto, lo cual contradice la versión oficial.
“Él fue golpeado, amenazado, sembrado, de todo. Lo acusan de drogas. Mi esposo nunca ha sido traficante ni consumidor”.
En la actualidad, Carlos está preso en el Centro de Control y Resguardo del Detenido, municipio Francisco Linares Alcántara. La visita solo está permitida los miércoles, sábados y domingos.

Ausencia de la figura paterna
Con hijos de 10, nueve y siete años, la ausencia de Carlos Tovar deja un vacío en el hogar. Los niños han tenido que enfrentar celebraciones como el Día del Niño y la Navidad sin su papá.
“Los niños han podido verlo, pero muy poco, más que todo en fechas especiales. Ellos quieren estar con su papá, es lo único que dicen”, dice María.
Los tres niños han bajado su rendimiento académico, extrañan el apoyo constante de su padre, quien se encargaba de supervisar sus tareas cada tarde.

Henry pasó por cinco prisiones
Por su parte, Henry, de 44 años, fue detenido el 9 de agosto de 2024, 12 días después de las elecciones presidenciales y de las protestas posteriores en reclamo a los resultados, que daban como ganador a Nicolás Maduro.
El secretario ejecutivo estadal del partido político fue aprehendido mientras se encontraba reunido con unos amigos. Su familia sostiene que este fue “vendido” por allegados, quienes habrían insistido en que los visitara esa noche.
Funcionarios de la División de Investigación Penal (DIP) lo trasladaron a la sede nacional en Maripérez, Caracas. Sobre el dirigente de Vente Venezuela en Aragua pesan presuntas acusaciones por financiamiento al terrorismo, complicidad con gobierno extranjero, incitación al odio y asociación para delinquir.

“Mi experiencia de vida me da a entender que lo vendieron”, afirma su padre, del mismo nombre, al recordar que Henry estuvo en desaparición forzada hasta el 16 de agosto. Y agrega: “Lo trajeron de nuevo a Aragua, a la sede de la DIP en Caña de Azúcar, donde lo presentaron vía telemática”.
Henry fue trasladado a los calabozos de la PNB, en Boleíta, el 21 de agosto de 2024. En este centro su familia finalmente logró verlo durante 30 minutos, tras días de incertidumbre.
“La madrugada del lunes 26 lo llevaron a Tocorón, donde estuvo hasta el 26 de noviembre de 2025. Al comienzo las visitas eran cada 15 días y por cinco minutos a través de un vidrio. Luego podíamos verlo de manera semanal”, comenta su padre.

Actualmente se encuentra en la cárcel de Yare III, en el estado Miranda. Su padre asegura que el dirigente está en una celda de castigo, de la cual sale apenas una vez al día para medicarse con los ansiolíticos. enviados por sus familiares.
En enero de este año, tras una visita de apenas cinco minutos, su tía constató el deterioro físico del detenido. Lo vio muy flaco.
“Según lo que él dice la comida es buena, pero muy escasa a diferencia de Tocorón, donde nosotros le mandábamos comida y le duraba tres días”,
dice el papá de Henry.

Segunda detención
No es la primera vez que Henry Salazar es preso político. En febrero de 2015, el gobierno de Nicolás Maduro lo vinculó con el Golpe Azul, un presunto plan de ataques aéreos contra puntos estratégicos en Caracas.
En aquel entonces era primer teniente de la Aviación Militar Bolivariana. Y fue sentenciado en el tribunal militar segundo de Maracay, el 12 de enero de 2017. Cumplió condena hasta 2021.
De acuerdo a la ONG Foro Penal, desde 2014 se han registrado 18.824 detenciones políticas en Venezuela. Hasta el 29 de enero esta organización no gubernamental documenta 711 presos políticos, entre ellos una adolescente.
Desde el 8 de enero de este año, cuando Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, anunció que “un número importante de personas sería liberado”, se han registrado 302 excarcelaciones, contraria a la cifra oficial que habla de 808.

