El precio del aguacate en Caracas y otras ciudades venezolanas ha aumentado entre $4,30 y $7 el kilo, lo que reduce la disponibilidad para muchas familias. Compradores aseguraron a Crónica Uno que los comerciantes prefieren perder el producto antes de bajarlo, mientras productores atribuyen el alza a la escasez fuera de temporada.
Caracas. El aguacate se ha convertido en parte fundamental de la mesa de los venezolanos. En Caracas, capital de Venezuela y principal centro de consumo del país, consumidores y comerciantes coinciden en que el precio del fruto ha aumentado durante las últimas semanas, lo que ha reducido su presencia en la dieta cotidiana de muchas familias.
Incluso uno de los platos típicos de nuestro país como lo es la “Reina Pepiada”, una popular preparación de arepa rellena con pollo y aguacate, se hace con este fruto que se cosecha hasta en los patios de las casas. No obstante, en la actualidad los consumidores se quejan del alto costo del producto.
El aguacate es una de las frutas de mayor consumo en Venezuela y buena parte de la producción se destina al mercado interno. Organizaciones agrícolas han señalado a Crónica Uno que la gran mayoría de la producción nacional se consume dentro del país, mientras que solo una pequeña porción se exporta.
En mercados municipales el kilo de aguacate puede cotizarse entre los $5 y $6, mientras que en los supermercados como PlanSuárez, Plaza´s y Gama, cadenas privadas de venta de alimentos que operan principalmente en Caracas, tiene un valor de $6,4; $5,85 y $6,6 respectivamente.
Por su parte, vendedores ambulantes en algunos puntos de la ciudad, de este a oeste, venden el kilo de aguacate entre $4,30 y $6.

Están prohibidos
Rosa, habitante de la parroquia El Valle, una de las zonas populares del municipio Libertador de Caracas, explicó a Crónica Uno que tiene más de un mes sin comer aguacate por el alto costo y lamenta que un producto tan consumido por los venezolanos se convierta en algo prohibido.
“A mí me encanta el aguacate porque uno se lo puede comer solo, en ensalada, con pan, con arepa, pero en este último mes se ha puesto demasiado caro. Con lo que compro un kilo de aguacate puedo comprarme varios kilos de otras hortalizas o de frutas. Lo peor es que en noviembre y diciembre yo llegué a comprar 10 aguacates por Bs. 1500”, contó.
Recordó que en 2025 la situación fue similar, cuando un kilo de aguacate llegó a costar entre $8 y $10, situación que también causó quejas.
“El año pasado llegó a costar $10 el kilo de aguacate y en los mercados y supermercados preferían perderlos que bajarlos de precio. El aumento en general de la comida es demasiado grande y uno tiene que arroparse hasta donde le alcance la cobija. Por eso ahorita no se puede comer aguacate y tocará esperar hasta que baje de precio”,
admitió.


Fuera de temporada
Diego Gómez, vendedor de aguacate en una camioneta pickup a $5 el kilo aclaró que la zafra de esta fruta se da entre los meses mayo y agosto, periodo del año en el que aumenta la producción en varias regiones agrícolas del país, por lo tanto, desde enero hasta abril hay escasez y por eso se dispara el costo.
“En el mayorista de Coche —el principal mercado de distribución de alimentos al por mayor de Caracas— la cesta de aguacates aumentó y por eso debemos venderlo a un precio mínimo de $5 para ganarle algo. A partir de mayo el precio comienza a estabilizarse, porque ya hay cosecha de aguacates por todos lados, pero mientras tanto, hay que comprarlo caro y venderlo caro lamentablemente”, reveló.
Respecto a la posibilidad de vender productos más económicos, señaló que su larga trayectoria en la venta de aguacates le ha demostrado que, incluso con el costo actual, los consumidores prefieren este producto.
“El aguacate esté caro o esté barato siempre se vende. Ahorita busco aguacates un poco más pequeños, no tanto el de injerto, sino el criollo, porque pesa menos y es mucho más fácil venderlo. La otra opción con la que estoy trabajando, es vender la mitad del aguacate cuando son muy grandes; me tocó invertir en bandejas de anime y en envoplast y la verdad que esta opción me ha dado buenos resultados”, señaló.
El comerciante señaló que, aunque es muy probable que el precio del aguacate continúe al alza. Sin embargo, descartó que alcance los niveles del año pasado.
“No creo que llegue a $10 como el año pasado. Ahorita la venta está dura y si los aumentamos más la situación se pondrá peor. Esperemos que el mayorista mantenga los precios y haya una estabilidad para que después, cuando estemos en cosecha, bajen los precios como siempre pasa”, destacó.

Caída de la producción
María P.* productora de aguacates en el estado Yaracuy —región del centro-occidente de Venezuela con tradición agrícola— añadió que el proceso de siembra y cosecha de este rubro ha presentado algunos desafíos durante el año pasado y el actual, lo que ha generado un ligero incremento en el costo.
“Las sequías prolongadas en periodos clave de floración han reducido la cantidad de frutos por árbol hasta en un 50 % en algunas zonas productoras. A esto le sumamos el aumento en el precio de fertilizantes y pesticidas que se comercializan en dólares, lo que encarece el mantenimiento de los cultivos”, detalló.
Reiteró que los problemas con el suministro de combustible y el mal estado de algunas vías agrícolas también aumentan el costo del transporte, lo que incide en el precio final del kilo de aguacate.
“Es importante aclarar que el precio que paga el consumidor final es hasta tres veces mayor que el precio que recibe el productor en la puerta de su finca, debido a los márgenes que añade cada eslabón de la cadena de comercialización. Muchas veces nos culpan a nosotros por el precio, pero los productores no somos los culpables”,
alertó.

El factor inflacionario
Otro aspecto que impulsa el costo del aguacate hacia el alza, es que la economía venezolana sigue experimentando una alta presión inflacionaria, es decir, un alza sostenido y generalizado de los precios de bienes y servicios, tal como lo confirmaron las recientes cifras macroeconómicas publicadas por el Banco Central de Venezuela.
Para el inicio de 2026, la inflación anualizada en el rubro de alimentos superó el 500 %, lo que refleja el fuerte encarecimiento de los productos básicos en el país durante los últimos años, y arrastra el precio de frutas y hortalizas hacia arriba, independientemente de si es temporada o no.
En paralelo, los ciudadanos continúan a la espera de un aumento del salario mínimo que les permita incrementar su capacidad de compra y, con ello, mejorar su calidad de vida.
En ese contexto, comerciantes y consumidores coincidieron en que la situación podría aliviarse con la llegada de la temporada de cosecha, entre mayo y agosto. Durante ese periodo, tradicionalmente aumenta la oferta del aguacate en los mercados del país y los precios tienden a moderarse debido a la mayor disponibilidad del producto.
(*) La información de esta nota incluye aportes de fuentes que solicitaron anonimato por motivos de seguridad. Crónica Uno garantiza la protección de su identidad.
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