Al día de hoy, en esos 120.000 metros existe un consolidado abandono. Hay dos estructuras que no pasaron de los siete pisos, solo están levantadas las bases de concreto de lo que iba a ser el gran hospital. Lo que se ve desde los alrededores es un espacio que la maleza devora y tiene pozos de aguas verdes con desechos de todo tipo.

Caracas. Hace 12 años pusieron las bases y pagaron 187 millones de bolívares (ya para 2008 se había hecho una reconversión monetaria quitando tres ceros al bolívar), pero el cardiológico de adultos se quedó en veremos.

Su anuncio se hizo con bombos y platillos. Presentaron en cadena nacional una maqueta de la obra que alcanzaría 11 pisos y tendría dos edificios anexos, uno de ellos sería para un banco de sangre.

Para ese entonces el exalcalde de Caracas, Freddy Bernal, había entregado al fallecido presidente Hugo Chávez la propiedad de los terrenos municipales adyacentes al hospital Cardiológico Infantil Latinoamericano Dr. Gilberto Rodríguez Ochoa, para que se construyera en ellos un centro de salud cardiológico para adultos y un hotel.

Eso marcó el inicio de la propuesta en 2006. Ya para 2008 el Consorcio Vialidad Sucre y Alba Bolivariana tenían contratada a la constructora Pemegas para realizar estudios y proyectos en el área de urbanismo, arquitectura e ingeniería, para el cardiológico y otros cinco hospitales.

En el paquete también entró la empresa Precomprimidos C. A, para la construcción de las fases I y II del Hospital Cardiológico de Adultos, los trabajos se iniciaron el 7 de enero de 2008 y concluirían el 31 de marzo de 2011.

Foto: Luis Morillo
Los antecedentes
  • En agosto 2008 el ministro de Infraestructura, Isidro Rondón, informó que los trabajos de construcción de la sede del cardiológico de adultos avanzaban considerablemente, y adelantó que el centro hospitalario podría estar listo para 2012.
  • Estaría a mil metros de distancia del Cardiológico Infantil y tendría un área de 120.000 metros, 12 hectáreas de tierra.
Foto: Luis Morillo
  • El hospital se planificó de 11 pisos, más dos pequeñas edificaciones de dos pisos anexas: banco de sangre y otro para para el banco de células madres.
  • Contaría con 350 camas para hospitalización, además de áreas para 18 a 22 quirófanos, espacios para consultas permanentes, administrativas y un amplio estacionamiento.
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Para esta primera fase se invirtieron 187.695.000 de bolívares, para ese entonces el dólar oficial estaba en 2150.

Al día de hoy, en esos 120.000 metros existe un consolidado abandono. Hay dos estructuras que no pasaron de los siete pisos y solo están las bases de concreto de lo que iba a ser el gran hospital. Lo que se ve desde los alrededores es un espacio devorado por la maleza y tiene pozos de aguas verdes con desechos de todo tipo.

Promesas incumplidas

Eugenia Sader, ministra de Salud del gabinete de Chávez desde 2010 hasta abril del 2013, imputada por la comisión de los delitos de peculado doloso propio, sobregiro presupuestario y asociación para delinquir, dijo que el cardiológico estaría listo antes de agosto de 2012.

En el lado oeste, cuya cara da hacia la avenida Teherán de Montalbán, hay dos camiones, un tractor y un trompo de cemento, que están atrapados en el monte y muestran ya signos de una maquinaria completamente inoperativa.

Foto: Luis Morillo

En los esqueletos de lo que serían los bancos, de acuerdo con la maqueta, hay materiales como molduras, madera, cabillas y una que otra viga.

La obra tiene dos portones. En uno estaba la pancarta que anunciaba la obra, cuyas letras se borraron por el tiempo y solo queda bien marcada la frase Bienvenido Planta de Concreto Cardiológico; y aún queda el logo de la cementera: Corporación Socialista del Cemento, cuyas maquinarias yacen en la fosa.

Hace dos meses aproximadamente, según informó un oficial de la PNB, detuvieron a unos hombres que estaban hurtado material. Se los llevó detenidos la División de Inteligencia Penal. Y, al parecer, tras ese episodio el resto de los materiales fueron sacados del lugar y hasta la vigilancia fue removida.

 cardiológico de adultos
Foto: Luis Morillo

De hecho, en ninguno de los cuatro accesos hay custodios. Estaba un capitán, según lo que refieren los residentes cercanos a la obra, pero no se observaron rastros de habitabilidad reciente en las casetas de las entradas.

Solo están Douglas y Marcos, padre e hijo, que viven en una casa contigua. Comentaron que son los cuidadores del terreno y que no estaban autorizados para hablar.

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En el cardiológico para adultos, si se hubiese construido, Dalia Rosa, quien sufre de anomalía de Einstein, pudiera hacerse sus chequeos y tratamientos.

Ella desde hace dos años no ha podido ir al cardiólogo. No consiguió consultas en el hospital Vargas y en privado es imposible por los costos en dólares. Se cuida tomando aspirinas solo tres veces a la semana, para que le puedan durar; así como haciendo ejercicios y comiendo lo que se puede.

«Los servicios de cardiología deben ser dotados de equipos, materiales y de personal, y esa tarea le corresponde a la gerencia y a las policías de salud del Estado”, se refirió con respecto a la paralización de la construcción.

De acuerdo con la Sociedad Venezolana de Medicina Interna, en la población venezolana, las afecciones del corazón y los vasos sanguíneos son la principal causa de muerte y representan una creciente carga sanitaria, social y económica. Solo en 2015 estas enfermedades produjeron 52.706 muertes, lo que representó 31 % de toda la mortalidad y 43 % de la mortalidad por enfermedad no transmisible.

Esto supone una tasa nacional de mortalidad cardiovascular de 161 por 100.000 habitantes (177 por 100.000 en hombres y 145 por 100.000 en mujeres), la cual superó la tasa promedio de mortalidad cardiovascular de las Américas.

Se estima que en el año 2030 las afecciones cardiovasculares producirán 66.000 muertes, esto representará 33 % de la mortalidad total del país y una tasa de mortalidad de 185 por 100.000 habitantes. Esto se suma al hecho de que Venezuela es uno de los países de la región de las Américas más rezagados en el cumplimiento de las metas de reducción global de mortalidad cardiovascular prematura establecidas por las Naciones Unidas (UN), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud.

Obviamente, el país no puede cumplir porque los servicios de cardiología en el sector púbico carecen de equipos, insumos y de personal especializados.

Según Iván Machado, jefe de Catedra y Servicio Cardiología del Hospital Clínico Universitario de Caracas, la oferta del cardiológico se consideró engañosa desde el principio. Las sospechas se confirmaron al ver cómo el Hospital Cardiológico Infantil no superó más allá de un cuarto de su capacidad instalada y cómo progresivamente se iba desinflando la partida presupuestaria del Hospital Universitario de Caracas. Son más de cuatro años desde que el Programa Cardiovascular de alto costo (Hemodinamia y Cirugía Cardiovascular) está paralizado, con los pacientes viendo pasar el tiempo sin esperanza de ser intervenidos. Teóricamente hay cerca de 4000 pacientes adultos que requieren algún tipo de intervención. En el HCUC llegamos a un poco más de 500 cirugías y 1600 cateterismos por año. No hay registro de esta información por parte del Ministerio de Salud.

Entre noviembre de 2018 y septiembre de 2019, 58 % de los servicios de rayos X estaban inoperativos, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Hospitales.

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En 2020, año de pandemia, esos servicios no han estado 100 % activos, pues la atención hospitalaria se reduce solo a la COVID-19.

El dato oficial

El tomo del Anuario de Mortalidad correspondiente al año 2014, edición realizada por el Despacho de la viceministra de Redes de Salud Colectiva, a través de la Dirección General de Epidemiología y la Dirección de Información y Estadísticas en Salud, que fue publicado en 2018, dice que en Venezuela hubo un total de 162.125 defunciones con una tasa de mortalidad general de 5,37 por 1000 habitantes. La cual aumentó en comparación con el 2013 (4,95 por 1000 habitantes), con un incremento de 12.242 muertes (8,17 %).

De las muertes registradas en el 2014, 60,26 % (97.701) corresponden a hombres y el restante 39,74 % (64.424) a mujeres, sin mayor variación al compararlo con el 2013.

También señala que las cinco primeras causas de mortalidad son: enfermedades del corazón, (21,39 %); cáncer (14,93 %); diabetes (8,28 %), enfermedades cerebrovasculares (7,36 %) y suicidios y homicidios (6,09 %) la cual asciende una posición respecto al año anterior.

Pero a pesar de ser las patologías cardiovasculares una prioridad, la última vez que el gobierno de Nicolás Maduro habló del tema fue durante el aniversario 10 del cardiológico infantil (2016). En ese evento dijo que en poco tiempo Venezuela contaría con el cardiológico de adultos más grande y mejor equipado de Latinoamérica y del mundo. Incluso mencionó que se aprobarían los recursos necesarios para llevar a término el proyecto.

 cardiológico de adultos
Foto: Luis Morillo

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