En la sede del Sebin, en El Helicoide, 23 privados de libertad tienen prohibición de visitas y otras restricciones que atentan contra sus derechos fundamentales. Familiares denuncian que solo tienen “malos olores” de ropa usada como prueba de vida, por lo que alertan de graves consecuencias físicas y emocionales para detenidos y allegados.
Caracas. La palabra de los custodios, la petición de medicamentos y los “malos olores” de la ropa usada son la única prueba de vida que tienen los familiares del dirigente y secretario nacional de Convergencia, Biagio Pilieri, quien permanece recluido en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), en El Helicoide, bajo prohibición absoluta de visitas desde su detención.
Tampoco puede comunicarse por teléfono. El único beneficio que posee el también periodista, arrestado arbitrariamente el 28 de agosto de 2024 en Caracas, es recibir medicinas y alimentos específicos requeridos por su dieta debido a diversas condiciones de salud.
Cuando los familiares preguntan sobre las razones del aislamiento o la duración de la prohibición de visitas, los funcionarios de El Helicoide responden que obedecen a “órdenes superiores” e insisten en que se mantendrán mientras no se indique lo contrario.
Familiares de otros prisioneros con similares restricciones entrevistados por Crónica.Uno coinciden en que han recibido este tipo de respuesta.
Al igual que Pilieri, otras 22 personas detenidas en el contexto político sufren aislamiento en El Helicoide. Las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos (Reglas Mandela) establecen en su artículo 43 la prohibición del aislamiento indefinido (sin fecha de finalización) o prolongado (más de 15 días).
“Entre las sanciones disciplinarias o medidas restrictivas no podrá figurar la prohibición del contacto con la familia. Solo se podrán restringir los medios de contacto familiar por un período limitado y en la estricta medida en que lo exija el mantenimiento de la seguridad y el orden”, dice.
Este artículo también prohíbe la tortura, tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes; castigos colectivos; encierro en celdas oscuras o permanentemente iluminadas; penas corporales; y la reducción de alimentos y agua potable.

Más allá del aislamiento
Desde la captura de Pilieri, sus familiares deben realizar viajes frecuentes a Caracas para llevar sus necesidades básicas, regresando luego a Yaracuy, donde residen.
Vicente Pillieri, su hijo, explica que viajar continuamente a la capital es complicado pues deben depender de amigos debido a la falta de una residencia propia.
La familia ya enfrentaba una difícil situación por el diagnóstico y tratamiento contra el cáncer de la madre de Maria Livia Vasile, esposa de Pilieri.
“Pasamos de tener un núcleo familiar de cuatro para atender a una, a tener tres, para atender a dos, por lo que esto fue un choque para nosotros”,
manifiesta Vicente, quien recuerda a su padre como pieza fundamental del proceso de cuido de su abuela materna.
Expresa especial preocupación por el posible agravamiento de alguna de las condiciones médicas de su padre, incluyendo hipertensión, gastritis, úlcera y fibromialgia, razón por la cual solicita su libertad.
Considera infundados los cargos contra su padre, pues la detención se basó únicamente en publicaciones en redes sociales en las que, según las autoridades, habría usado un lenguaje agresivo. “Mi padre es un cristiano demócrata, por lo que siempre en sus mensajes tenía a Dios por delante. Era muy cuidadoso con lo que publicaba”.

El político, quien este jueves, cumple ocho meses y tres días sin derecho a visitas, se le imputan cargos como terrorismo, traición a la patria, asociación para delinquir e incitación al odio.
El peor de los tratos
Humberto Prado, director del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), califica como crueles, degradantes e inhumanas las condiciones impuestas por el gobierno de Nicolás Maduro a los prisioneros en Venezuela.
El activista recuerda que los detenidos tienen derechos fundamentales y garantías que deben ser respetadas, como acceso a la salud y alimentación adecuada.
Sobre el aislamiento, enfatiza que se considera una forma de tortura que coloca a los prisioneros y sus familias en una situación “muy baja”.
Explica que el aislamiento prolongado o indefinido puede causar graves consecuencias físicas y psicológicas como insomnio, psicosis, confusión, alucinaciones y empeoramiento de condiciones preexistentes.
En el peor de los casos, que el privado de libertad atente contra su vida.


Respecto a la responsabilidad institucional, recalca que los organismos estatales tienen el deber de intervenir cuando alguno de sus pares excede sus funciones o incumple sus obligaciones. Algo que no ocurre actualmente en el país.
En este sentido, destaca que por esta razón los organismos internacionales investigan individualmente a los funcionarios involucrados en violaciones de derechos humanos, así como al Estado en general.
Los de afuera
Aunque quienes están tras las rejas son directamente afectados por las restricciones, sus familiares también sufren importantes repercusiones.
María Andreina de Grazia, hija del exdiputado Américo de Grazia, describe cómo la rabia y la ansiedad han impactado su salud debido a la imposibilidad de comunicarse con su padre desde su detención el 7 de agosto de 2024.
“El 24 de enero de este año me llevaron al hospital porque mi cuerpo colapsó: Se me paralizó el cuerpo. Lo tenía todo dormido. Mi hermano logró llevarme al hospital y me diagnosticaron un cuadro de deshidratación severa y desnutrición. Todo esto ligado al estrés al que he estado sometida”,
relata sobre los efectos que ha tenido el estrés que lleva consigo desde que su papá fue detenido el 7 de agosto de 2024.

Su abuela, quien vivía con el exdiputado, ha desarrollado ataques de pánico y depresión.
“Hace unos 17 días tuvieron que operarla del corazón, a sus 89 años de edad, porque todo este estrés ha generado problemas en su salud”, añade.
María Andreina asegura que sus hermanos, quienes están fuera del país, experimentan profunda tristeza por la falta de noticias sobre su padre.
Denuncia que, además de la prohibición de visitas, desconoce si su padre ha recibido la atención médica necesaria para tratar afecciones de salud que presenta como hernia en la zona lumbar, problemas digestivos y hepáticos, infecciones parasitarias graves, infecciones pulmonares y dolor crónico.
Sin visitas en El Helicoide:
Desde hace meses, decenas de personas privadas de libertad no reciben visitas en sus centros de reclusión, lo que ha aumentado la preocupación por sus condiciones y derechos.
Las fechas registradas a continuacioón, evidencian el último contacto con familiares y marcan un progresivo aislamiento que no ha sido corregido.
- Freddy Superlano: 30 de julio de 2024
- Roland Carreño Gutiérrez: 2 de agosto de 2024
- Américo de Grazia: 7 de agosto de 2024
- Perkins Rocha: 27 de agosto de 2024
- Biagio Pilieri: 28 de agosto de 2024
- Pedro Guanipa: 26 de septiembre de 2024
- Rafael Ramírez: 1 de octubre de 2024
- David Barroso: 1 de octubre de 2024
- Margarita Assenza: 1 de octubre de 2024
- Diana Patricia Berrio: 4 de octubre de 2024
- Alfredo Javier Díaz: 24 de noviembre de 2024
- Jesús Armas: 10 de diciembre de 2024
- Marino Antonio Mendoza Fuentes: 12 de diciembre de 2024
- Luis Palocz: 14 de diciembre de 2024
- Carlos Asuaje: 18 de diciembre de 2024
- Luis Tarbay: 19 de diciembre de 2024
- Gregorio Segundo Graterol: 28 de diciembre de 2024
- José Granadillo: 28 de diciembre de 2024
- Carlos Manuel Chiquito: 28 de diciembre de 2024
- Enrique Márquez: 7 de enero de 2025
- Ángel Godoy: 8 de enero de 2025
- Noel Álvarez: 10 de enero de 2025
- Luiz Somaza: 12 de enero de 2025
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