Eloisa Tua de Serrano, de 63 años de edad, fue implicada en el secuestro y homicidio de un comerciante italiano en Los Teques. El chip que presuntamente usaron miembros de la banda es propiedad de ella. Su hija, Corina Serrano, asegura que su madre es inocente, y pide que alguna autoridad agilice el caso, porque poco a poco se debilita más su salud en prisión.

Caracas. Eloisa Coromoto Tua de Serrano tiene más de cinco años y dos meses presa. Es inocente. Eso alega desde el 30 de julio de 2015, cuando fue detenida por funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) de El Paso, en Los Teques, estado Miranda. 

A Eloisa la involucraron en el secuestro y asesinato del comerciante Vicenzo Bavaro de Melo, el 13 de julio de 2015. El cadáver del propietario de la zapatería Miguzzi, en el Centro Comercial La Casona, fue hallado en avanzado estado de descomposición el 1º de agosto de 2015, en el estado Aragua.

Una línea telefónica a nombre de Eloisa, presuntamente utilizada por la banda de delincuentes, le ha costado más de cinco años de prisión a la espera de que se inicie su juicio. 

De acuerdo con el Foro Penal Venezolano, en 2019 alrededor de 70 % de los privados de libertad no tenía condena definitiva.

Eloisa, de 63 años, es testigo de Jehová. Visitaba a algunas reclusas del INOF para brindarles apoyo familiar y predicarles la palabra. Una de las internas le pidió ayuda para comunicarse con sus hijos, que no podían visitarla, y tenía tiempo sin saber de ellos. 

Eloisa iba al INOF a predicar la palabra de Jehová.

Meses después, funcionarios de la policía científica acudieron a la vivienda de Eloisa y le pidieron información por el secuestro del comerciante italiano. Posteriormente, la citaron en la sede de El Paso para rendir declaraciones y la dejaron detenida.

Corina Serrano, hija de Eloisa, contó que su mamá fue torturada por los funcionarios de esa sede, donde estuvo aproximadamente ocho meses hasta que fue trasladada al INOF: Le halaron el cabello, le pusieron bolsas en la cabeza y la insultaron.

El 31 de julio de 2015 Eloisa fue presentada ante el Tribunal Quinto de Control del estado Miranda y le dictaron medida privativa de libertad. La imputaron por los delitos de secuestro agravado, extorsión y homicidio. 

Problemas de salud se incrementan

Han pasado más de cinco años y no ha comenzado el juicio de Eloisa. Su hija Corina está desesperada por lograr que su madre regrese a casa, ya que tiene varios problemas de salud que empeoran con el paso del tiempo. 

La familia de Eloisa asegura que es inocente. Foto: Cortesía familiares

Es hipertensa y en varias oportunidades ha estado a punto de sufrir un accidente cerebro vascular (ACV). También sufre de osteoporosis: Tiene días buenos y días malos. Antes le llevábamos sus medicamentos, pero ahorita con la pandemia no hemos podido más

Pesa aproximadamente 45 kilos. Hace dos meses le dio fiebre y estuvo delicada por 15 días: No les están dando buena comida, antes le daban los tres platos. Yo le llevaba comida los días de visita, pero están suspendidas. La última vez la vi muy deprimida

Según cifras del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) solo 6 % de la población reclusa era femenina en 2019, lo que equivale a 2526 mujeres, mientras hay capacidad para 2154.

El OVP destacó que el INOF es la única cárcel para mujeres en Venezuela, y en 2019 albergaba a 677 presas, aunque su capacidad es de 350. Además, es la única que tenía en sus instalaciones todo lo necesario para la reclusión de mujeres, como espacios de trabajo, estudio, lactancia y la pernocta de niños dentro del penal.

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Carolina Girón, directora de la ONG, explicó en el foro Mujeres en Prisión Mirada desde Venezuela que la sobrepoblación en el INOF expone a los niños al consumo de drogas y a enfermedades como la tuberculosis.

Por la pandemia de COVID-19 las visitas fueron suspendidas en los centros de detención preventiva y en las cárceles, para evitar los contagios del nuevo coronavirus. 

Foto: Cortesía familiares

Ha tenido amibiasis, estuvo muy delicada. Mi mamá solo quiere que se resuelva su situación, me pide que vaya a tribunales, pero ahí no me dan información, dicen que esa información se la dan al defensor público, dijo. 

Eloisa tiene tres hijos, pero solo Corina puede hacerse cargo. Su hijo mayor vive en el estado Anzoátegui y su otra hermana, en Colombia. Corina vive en La Guaira y es quien viaja hasta Los Teques, donde queda el INOF. 

Desde que se decretó cuarentena en Venezuela, por los casos de COVID-19, Corina no ha podido visitar a su mamá. Ha tratado de viajar en dos oportunidades desde La Guaira hasta Los Teques, pero le resulta difícil tomar transporte público porque no tiene salvoconducto. Hasta el 5 de octubre se registraron 79.117 contagios del nuevo coronavirus y 658 fallecidos, según el gobierno de Nicolás Maduro.

Con Eloisa vivía su madre, de 86 años, en Los Teques. La señora tuvo que irse a casa de otro hijo en La Victoria, estado Aragua, hasta que su hija salga de prisión. El desespero por el retardo procesal penal llevó a la familia a vender el apartamento de Eloisa, en Los Teques, para poder pagar los trámites, en 2017. 

Foto: Entorno Inteligente

Cada vez que voy a tribunales me dicen que hay que esperar porque no han ido los fiscales. La última vez que se trató de abrir el caso hubo una audiencia antes, que se demoró, y la juez no quiso. Solo pedimos que alguna autoridad nos ayude, mi mamá es inocente, añadió.

De acuerdo con el OVP, en Venezuela hay otros dos espacios destinados para mujeres: el anexo femenino María del Carmen Ramírez (Táchira), con una población de 289 mujeres y capacidad para 100; y el anexo femenino del Internado Judicial de Carabobo, con 234 reclusas y capacidad para 100.

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En las cárceles de hombres hay 17 anexos femeninos. Vento explicó que estos espacios fueron construidos para hombres y adaptados para mujeres, por ello no cumplen con las condiciones mínimas.


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