La medida se tomó luego de que un trabajador resultara positivo a la COVID-19. La persona contagiada pertenece al departamento de Pintura y Sandblasting y fue internada en el Hospital Universitario de Maracaibo, donde pasará el período de cuarentena.

Caracas. Aunque el ingeniero Emilio Guzmán, gerente de la Gerencia Operacional Integral de Planta de Talleres Centrales de La Salina, dio esta respuesta a través de un mensaje por Whatsapp: “No se quién me escribe y por tanto no puedo puedo informar”, la noticia se coló por esa misma red entre los trabajadores: el área queda momentáneamente en período de cuarentena hasta tanto bomberos Pdvsa y municipales y Protección Civil realicen los trabajos de desinfección.

La medida se tomó luego de que un trabajador resultara positivo a la COVID-19. La persona contagiada pertenece al departamento de Pintura y Sandblasting de Talleres Central La Salina, y fue internada en el Hospital Universitario de Maracaibo, donde pasará el período de cuarentena. Al paciente le hicieron la prueba rápida, no la PCR. La notificación la pasó la Gerencia de Salud este 8 de julio. 

Un día anterior, a ese mismo hospital ingresó otro trabajador con síntomas de la COVID-19, se identificó con su  nombre y cédula de identidad en una nota de voz que envió a sus compañeros. Está adscrito al muelle Patria Grande.

En el audio se percibió una voz cansada. De hecho, él mismo decía que tenía dificultad para respirar y pedía ayuda. Entró a la emergencia a las 10:00 p. m. Al día siguiente aún seguía sentado en una silla de ruedas y sin la continuidad del tratamiento.

¿Cuántos son los trabajadores petroleros que están afectados o con sospecha de COVID-19?

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Muchos, es lo que responden los trabajadores. “Hay un brote en La Salina y por eso está en cuarentena”.

También reportan el fallecimiento por coronavirus de un señor mientras reparaba una gabarra en los talleres, laboraba sin equipos de protección personal.

Uno de sus compañeros también está hospitalizado en el Universitario. “La gente está trabajando bajo amenazas y con ofertas de dádivas, que no se cumplen. Los trabajadores están pasando mucha hambre y por eso ponen en riesgo sus vidas para poder llevar comida a sus casas”, dijo uno de los petroleros al que se le resguarda la identidad, pues teme ser despedido o llevado preso. 

La Salina está compuesta por varios muelles y es parte de la Costa Oriental del Lago, donde hay más de 2000 trabajadores que no cuentan con servicios médicos. Ese beneficio, denunciaron, fue eliminado por Pdvsa. Tampoco hay implementos de seguridad, zapatos, guantes, salvavidas, cascos, bragas; no hay comida, no hay productos de aseo personal, tampoco tapaboca y guantes desechables. “Además de eso, amenazan a quien no asista con botarlo o con jubilación prematura. El sueldo es 500.000 semanal aproximadamente”, señaló el trabajador.

La Costa Occidental está en Maracaibo y ahí hay muchos muelles, como Alí Primera. “De hecho, hay un audio del difunto Javier Gutiérrez, quien pedía que lo ayudaran y no lo dejaran morir. No lo quisieron recibir en el hospital Coromoto y lo mandaron a un CDI, luego lo remitieron al Universitario, donde lo tuvieron sentado en una silla por más de 12 horas sin medicamentos. Así también fallecieron Ramón Alanis y Raúl Tudares”, citó el zuliano.

Igualmente, hay denuncias de otros trabajadores que refieren que un grupo de petroleros, por orden presidencial, conformaron unos equipos para ofrecer cajas de comida en los diferentes muelles: “Filman un video y lo pasan a la presidencia pretendiendo decir que estamos bien en el Zulia, escondiendo así la verdad”. 

Los hoteles y el Palacio de los Eventos están habilitados para meter a los contagiados. “Pero hay personas que no se atreven a decir que tienen síntomas y se quedan en sus casas, porque en esos sitios no hay comida. De los petroleros hay muchos sospechosos porque además están en las calles buscando el sustento diario. Por ejemplo, los de PetroBoscan, están en la calle luego de que más de 60 contratistas de la Chevron se fueron.

“Desde hace dos meses más de 3000 trabajadores quedaron en el limbo, y eso está pasando en todos los talleres y  campos. Aquí se sacaban entre 80.000 y 100.000 barriles diarios, y llegamos a 18.000 al día. Es una crisis tremenda, no hay producción, tan es así que el oleoducto que va hasta Bajo Grande será llenado con 25.000 barriles de agua para que no se tape, y esa es la realidad de todos los campos. Eso al gobierno no le duele”, manifestó otro dependiente de la empresa estatal que igual mencionó que si su nombre aparece se lo llevan preso.

Así, con salarios que no superan los tres dólares semanales, sin comida, sin HCM, sin transporte y sin equipos de trabajo estaban antes de la llegada de la COVID-19. Ahora son blanco fácil del virus. “El problema es que el gobierno no dice cuántos casos son. A todos les hacen las pruebas rápidas y con cualquier síntoma los aíslan. Eso atemoriza más a la gente. Tampoco hay certeza de lo que dicen las actas de defunciones, y entonces uno no sabe si mueren por COVID-19 realmente”, reflexionó el denunciante.

Al ingeniero Emilio Guzmán se le preguntó precisamente sobre la situación en los talleres de La Salina. Solo un caso estaban reportando en el boletín que pasaron a las gerencias. Pero su respuesta fue evasiva y lo que se conoce es lo que manifestaron los trabajadores de Talleres Central La Salina, a los que por medida de seguridad se mantienen en el anonimato.

En el Zulia hay 1791 casos confirmados de los 8372 positivos notificados por el gobierno de Nicolás Maduro este 9 de julio.


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