Falta de dólares y bolívares hace que los comerciantes pierdan clientes y los obliga a comprar el “sencillo”

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Desde hace dos meses los vendedores perciben que es más difícil conseguir billetes para dar cambio. Entre las opciones para resolver la encrucijada está comprar efectivo a los buhoneros, pedir dinero prestado en tiendas aledañas y terminar por perder clientes.

Caracas. “Hoy una señora iba a pagar 20 dólares con un billete de $100. Tuve que salir a buscar sencillo porque no teníamos, pero no encontré y eso que fui a seis tiendas”, dice Manuel Bustamante, trabajador de un local ubicado en City Market. Los comerciantes necesitan billetes para dar vuelto y los clientes para pagar, pero la falta de sencillo es una encrucijada con pocas salidas. Entre las opciones para resolver el obstáculo está pedir prestado, comprar efectivo o perder ventas.

Manuel dice que “no fluye el sencillo”, uno de los motivos que le espanta a los clientes y que empeoró, según él, en las últimas semanas de diciembre. Si alguien tiene que pagar seis dólares con un billete de $10, le ofrecen hacerle una transferencia en bolívares al cambio del día para darle el vuelto. La cantidad de veces que han vivido una situación similar ya no pueden calcularla, al igual que las anécdotas, como la vez que un cliente dejó un vuelto de $60 y volvió al mes y medio a buscarlo. La tienda tuvo suerte porque el hombre decidió comprar más con los dólares que había dejado, pero no todos cuentan esa misma historia.

Por ejemplo, a María de Los Ángeles, que está encargada de una tienda de ropa en el bulevar de Sabana Grande, le ha tocado comprar efectivo para no perder una venta. “A veces compramos el efectivo a los buhoneros, si les doy un billete de $20 ellos se quedan con $5, pero me dan los $15 en sencillo, eso lo hacemos a menudo”, explica. Otra medida que emplean es ir a las tiendas aledañas a que les cambien algún billete. Aunque algunas transacciones las hacen por punto de venta, son más quienes prefieren pagar con monedas extranjeras. Indican que en diciembre perdieron muchísimas ventas debido a esto. Estiman que si al local entran veinte personas, apenas siete terminan comprando por la falta de sencillo. Para la mujer está claro: “Si no tengo cambio, se pierde la venta”.

Tienda de ropa ubicada en el bulevar de Sabana Grande. Foto: Tairy Gamboa
Un país sin billetes

El economista Jesús Casique explica que el cono monetario quedó reducido motivado a la hiperinflación. Hoy los billetes de mayor denominación difícilmente compran un artículo, por lo que no descarta que el Gobierno establezca otra reconversión monetaria u otra moneda, no obstante, señala que esa reforma debe hacerse con disciplina fiscal o de nuevo “será un fracaso”, en relación con la reforma de agosto de 2018.

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Las piezas de Bs. 2, Bs. 5, Bs. 10, Bs. 20, Bs. 50, Bs. 100, Bs. 200 hasta el billete de Bs. 500 representan 93 % del cono monetario, y los de mayor denominación de Bs. 10.000, Bs. 20.000 y Bs. 50.000, apenas 7 %, según cálculos del especialista. A juicio de Casique inyectar nuevos billetes de mayor denominación requiere de una inversión importante.

El patrimonio de billetes que posee la nación es mínimo. Si todo el acervo de bolívares se distribuye en una población de 8 millones, esto arroja unos 400.000 bolívares por persona o 27 centavos de dólar. En Colombia la proporción es de 500 dólares por persona. El economista dice que este desajuste se debe a la apreciación del tipo de cambio y que solo será resuelto cuando las autoridades apliquen correctivos macroeconómicos.

Venezuela cumplió tres años en hiperinflación en 2020. Pese a que el dólar entró a aliviar las transacciones, el país nuevamente vive un colapso de los medios de pago. Cada vez se necesitan más bolívares para adquirir bienes y servicios, y los dólares en efectivo también son escasos; por ejemplo, un artículo básico como la harina de maíz supera el millón de bolívares. Hace apenas dos años y medio el gobierno de Nicolás Maduro aplicó una reforma monetaria que quitó cinco ceros al bolívar con la intención de dar un respiro luego de meses en hiperinflación, pero hoy la oferta de bolívares es insuficiente para la población.

Un informe del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (UCAB) revela que la cantidad de monedas y billetes que circulan en la economía se ha reducido. La liquidez monetaria hoy representa apenas 5 % del nivel que circuló entre 2010-2015 (13 %). “La incapacidad del Banco Central de Venezuela para atender la demanda interna de medios de pago ha sido un factor que ha contribuido al proceso de dolarización de la economía venezolana”, se lee en el documento, que también registró un déficit de efectivo en las divisas en circulación, debido a la contracción en el ingreso de divisas al país y el incremento de la demanda de estos medios de pagos sustitutos.

El país entró en una dolarización de facto que se profundizó en 2019. Pero las autoridades siguen sin establecer un proceso ordenado, y la población ha ido moldeando las reglas. Una vendedora de una tienda de equipos electrónicos situada en City Market dice que se las arreglan como pueden: “Damos vuelto de lo que va entrando porque no tenemos un banco para ir y buscar sencillo”.

Antony Colmenares pierde clientes todos los días a causa “del sencillo”. Les toca salir varias veces de la tienda a pedir prestado. El día se les va entre retener al cliente mientras resuelven la falta de dinero, en especial con los billetes de $1 y $5, que son los más ansiados. “A veces les ofrezco vuelto por pago móvil, pero algunos no aceptan y allí es cuando perdemos clientes, nosotros sabemos que se va devaluando poco a poco (el bolívar)”, lamenta. Para los trabajadores la situación empeoró desde hace dos o tres meses. El vendedor dice que ya casi nadie maneja bolívares; un ejemplo es que trabajaron el 2 y el 3 de enero y solo usaron el punto de venta para dos transacciones.

A los vendedores informales también les toca dar saltos para hallar efectivo. Como a Germán Caballero, quien este lunes en la mañana ya había ido en búsqueda de un camionetero para que le cambiara. “A ellos, como no les gusta tener bulto (tantos billetes)… me los cambió. En los Valles del Tuy no se ve ni sencillo ni entero, está rudo rudo, por allá utilizo biopago o pago móvil, pero no es rentable porque la mercancía la pago en divisas”, explica. El vendedor tenía una oferta de tres tortas por un dólar.

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Germán Caballero, vendedor informal. Foto: Tairy Gamboa

Emiluz, quien es encargada de una tienda de equipos electrónicos, decidió dejar pasar las ventas pequeñas, de accesorios, como un cable USB, que cuesta entre $3 y $5, para guardar el sencillo cuando le lleguen ventas “más grandes”, como de celulares. “Nosotros aceptamos dólares, bolívares o pago móvil. Paypal ya no es factible porque si entra mucho dinero te pueden bloquear la cuenta; con Zelle tampoco trabajamos por la misma razón. Lo que hacemos es que el piquito se les pide que lo paguen en bolívares”, dice.

La imposibilidad de obtener sencillo también afecta a los clientes, por ejemplo, cuando les piden que lleven otro artículo para redondear el monto, situación que enoja a algunos. Pero la respuesta al problema está en manos de las autoridades económicas, como el Banco Central de Venezuela. Lionel es uno de los que manifiesta que ha tenido obstáculos a la hora de pagar alimentos, pero que soluciona con algunos bolívares.

Luego de siete años de recesión económica, taxistas como Manuel Torres consideran que ya no pueden contra la falta de billetes o de clientes, sus problemas son todavía mayores, por lo que decidió vender el carro. “No hay dólares ni bolívares, no se puede dar vuelto porque no hay nada. Aquí, si no hay para dar vuelto en dólares, no se hace la carrera, y una carrera mínima está en $3. Estoy quebrado hace dos meses, porque la gente tampoco tiene dinero, una ‘pan harina’ cuesta más de un dólar. Yo lo que tengo son dolores, no dólares”, expresa mientras espera sentado en el auto. 

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Manuel Torres, taxista – Foto: Tairy Gamboa

Manuel trabaja de chofer desde hace 50 años, pero es la primera vez que él atraviesa una crisis como esta: “No esperaba una situación tan fea. Si no se hace ni para comer, con qué se mantiene un carro. No hay trabajo, casi desde el 1° de noviembre no trabajo. Si he hecho cinco dólares en lo que va de año es mucho”.

Fotos: Tairy Gamboa

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