Foto cortesía familia Rodríguez Araña

La persecución a los seres queridos del primer teniente José Ángel Rodríguez Araña inició en enero de 2025. Desde el 13 de abril no conocen la ubicación Neida Araña y José Rodríguez, padres del militar.

Caracas. El «miedo a ser los próximos» se volvió una idea constante entre los familiares del primer teniente José Ángel Rodríguez Araña, quienes desde el domingo, 13 de abril, desconocen el paradero de Neida Araña y José Rodríguez, padres del militar.

Rodríguez Araña fue señalado por el Gobierno de participar en las Operaciones Aurora y Oro y se encuentra en el exilio.

Lo único que saben los allegados es que hombres vestidos de negro y encapuchados sacaron a los padres del teniente de su casa, ubicada en Barinas y a su nieto, de cinco años de edad, quien estaba al cuidado de ambos desde la detención de su mamá Génesis Rodríguez Araña, hermana del militar. Los funcionarios dejaron al niño en casa de un familiar.

“Los fueron a buscar en un carro Orinoco blanco y una camioneta doble cabina. Nosotros supimos porque al niño lo dejaron en casa de una familiar. Tocaron la puerta y dejaron al niño en la acera”, cuenta una familiar quien pidió no ser identificada por temor.

Añade que ese mismo día fue hasta la casa de los Rodríguez Araña y encontró “todo revuelto”.

La familia presume que quienes se llevaron a los padres del primer teniente pertenecen a la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), porque días antes funcionarios de este cuerpo de seguridad del Estado estuvieron en su casa y los “obligaron” a hacer una llamada a su hijo.

“Vinieron tres camionetas que tenían al menos 10 funcionarios. Desde las 3:00 p. m. están aquí acosándonos. Me dijeron que mi hijo, José Ángel Rodríguez Araña, tenía que entregarse. Me hicieron comunicarme con él por videollamada para decirle que se entregue”,

denunció la madre del militar a Crónica Uno, el 4 de abril, nueve días antes de la detención.

Neida, de 53 años, es es hipertensa, por lo que requiere medicación. Mientras que José, de 71 años de edad, tiene complicaciones en la columna.

Desaparición forzada

Durante la visita que hicieron los funcionarios de la Dgcim a los padres del primer teniente Rodriguez Araña, previo a la detención, le advirtieron que el militar debía entregarse para que terminara “el tormento” de sus cinco familiares, víctimas de desaparición forzada.

“Yo sé que si me entrego van a matarme”, dijo a sus parientes el primer teniente. Teme que su destino sea como el de otras personas asociadas a su caso, como el militar Ronald Ojeda, asesinado en Chile, en 2024.

Las desapariciones forzadas ocurren cuando un funcionario de un cuerpo de seguridad del Estado, civil o militar, priva ilegítimamente de su libertad a una persona, de quien se desconoce su paradero. Además el detenido queda incomunicado, situación que puede perdurar por corto o largo tiempo.

Ambas están contenidas en el artículo 45 de la Constitución y 180-A del Código Penal venezolano.

detenidas

Joel García, abogado y especialista en derecho penal, explica que este delito establece una pena de 15 a 25 años de prisión.

“Si el Gobierno admite que fue capturada o aprehendida la persona, pero se le niega el paradero a sus familiares, igualmente estamos dentro del supuesto de desaparición forzada”,

aclara.

Añade que este delito viola el derecho a la libertad de la persona que fue aprehendida.

“Le viola además todos sus derechos y garantías constitucionales, porque al estar en esa situación se le niega que pueda ejercer los demás derechos, entre esos el debido proceso. Cuando estás en esa situación prácticamente no existes. Estás vulnerable en todos los sentidos”.

Abuso de poder

Marino Alvarado, coordinador del Programa venezolano de Educación Acción en Derechos Humanos (Provea), señala que la familia Rodríguez Araña es víctima de privación ilegítima de libertad y de desaparición forzada, acciones ilegales y arbitrarias por ser una aplicación injustificada y desmedida del poder punitivo del Estado.

“Recordemos el llamado principio de personalidad de las penas, que es parte del principio básico de legalidad en Venezuela, la responsabilidad es personalísima. Ningún tercero responderá por el comportamiento de otro. Y además, en caso de estar ante algún eventual encubrimiento, el encubrimiento de los parientes cercanos no es punible en el ordenamiento jurídico venezolano, según lo dispuesto en el Código Penal venezolano”.

Alvarado insiste en que las desapariciones constituyen una violación “pluriofensiva” a las personas, porque implica la afectación de tres derechos fundamentales al mismo tiempo: libertad, integridad personal y seguridad personal.

Persecución a los Rodríguez Araña

El 24 de enero de 2025 Génesis, de 33 años de edad, hermana del primer teniente Rodríguez Araña, fue detenida por funcionarios de la Dgcim, en Barinas. Esa misma fecha también aprehendieron a Daniela Araña y dos días antes a Gilbert Araña, primos del militar.

Cuando supo del traslado de su hija, Neida viajó a Caracas, en donde todos los lunes, único día en el que le daban información en la Dgcim de Boleíta, recibía la misma respuesta: «No está aquí».

En ese lapso de tiempo se dedicó a llevar cartas y denuncias, pero ni en el Ministerio Público, ni en los Tribunales las recibieron.

«Solamente lograron que les recibieran el escrito de acción de amparo Habeas Corpus en el Circuito Judicial Penal del Caracas, en el Palacio de Justicia, pero al transcurrir las semanas tampoco les dijeron nada», reveló una fuente.

No obstante, en una de las oportunidades, una funcionaria le dijo a la madre: «Dígale a su hijo que se entregue». Para ella, esa fue una confirmación de su paradero en esa sede de la Dgcim.

El ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, admitió que Génesis y sus sobrinos estaban detenidos y mostró capturas y fotos con acusaciones. A pesar de este señalamiento publico a la familia no le admitían en qué centro de reclusión se encontraban.

En una de las últimas visitas de Neida a Caracas, un funcionario admitió que sus parientes sí estaban en la Dgcim de Boleíta. “Me dijo que el próximo lunes puedo traerle ropa a mi hija”, dijo Neida Araña a Crónica.Uno. Cuando llegó la fecha, no le recibieron la paquetería.

Operaciones Aurora y Oro

Además de la captura de los Rodríguez Araña, el ministro Cabello dio a conocer la detención de otros familiares de extenientes en el exilio y de quienes se mantenían en Venezuela.

Es el caso de Daesger Hernández, teniente de fragata retirado de la Armada; Elías José Noriega, exteniente de fragata y exmiembro de la Unidad de Operaciones Especiales (Uope), quienes fueron señalados de participar en la operación Aurora, una acción militar llevada a cabo el 22 de diciembre de 2019, en el municipio La Gran Sabana, del estado Bolívar.

En esta acción un grupo de pemones, liderados por el Movimiento La Espada de Dios, asaltaron las instalaciones del Batallón Mariano Montilla.

La Operación Oro, que sería llevada a cabo en 2024 según declaraciones del Gobierno venezolano, era un homenaje al exmilitar Ronald Ojeda, asesinado en Chile en febrero de 2024 y a Óscar Pérez, exfuncionario del Cuerpo de Investigaciones Penales y Criminalísticas (Cicpc), a quien mataron en El Junquito el 15 de enero de 2018.

“Detrás de toda esta operación ha estado activa la participación de gobiernos extranjeros que pretenden atentar contra Venezuela”, expuso Diosdado Cabello en la rueda de prensa.

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