A pesar de que los hijos de una mujer reconocieron el cuerpo a través de una fotografía, no la encuentra en la morgue improvisada del puerto de La Guaira, tampoco en la medicatura forense de Bello Monte ni en Pariata.
Caracas.- “En la morgue de Pariata los cuerpos están uno arriba del otro. Un hombre agarra al cadáver por los brazos y el otro lo agarra por los pies y preguntan: ¿esta es tu mamá? y cuando decíamos que no, apilaban el cuerpo y volvían a preguntar: ¿esta es tu mamá?”.
Ana*, hija de dos fallecidos en el doblete sísmico que devastó parte de La Guaira, está en la búsqueda del cadáver de su mamá, quien vivía en el edificio La Estrella, en Macuto.
Reconoció el cuerpo mediante una fotografía que le enseñaron en el puerto de La Guaira, una morgue improvisada ante la contingencia, pero a seis días de los terremotos, de magnitud 7.2 y 7.5, no encuentra el cadáver.
Desde esa morgue en Los Silos, en el puerto de la Guaira, le pidieron a la joven que acudiera a la morgue de Bello Monte, en Caracas. Allí esperó sin noticias por el cuerpo de su mamá durante el 25 y el 26 de junio, pero la zozobra por hallarla hizo que regresara a La Guaira nuevamente.
Paralelo a la búsqueda, Ana también reunió insumos para colaborar con sus vecinos, quienes se encargaron de las labores de remoción de escombros. Junto con otros familiares y amigos pudieron encontrar lentes, cascos, picos, palas y esmeriles para repartirlos a los voluntarios.
El padre de Ana también falleció el 24 de junio, tras los movimientos telúricos que afectaron otras zonas en Caracas, Miranda, Aragua y Carabobo. Muy cercano al edificio donde vivían sus papás se encuentra el Hotel Eduards, el cual también colapsó casi en su totalidad.

Cuerpos en cavas y carpas
El cadáver de la mamá de Ana presuntamente se encontraba dentro de una bolsa identificada con el código “Macuto 01-26”, en Los Silos. Pero su familia comprobó que ese número no existe.
“Nos pusieron a ver fotos por fotos y la última foto era ella. Supuestamente llegó al puerto el 25 de junio y tiene el código 017-SS, quiere decir que estaba en el Seguro Social en La Guaira y nunca fue trasladada a Caracas, no sabemos qué pasó ahí”.
A pesar de que el cadáver está identificado con el código 017-SS en la bolsa con ese número está un hombre y no el de su madre, a quien le hicieron una mastectomía en vida y es una característica que podría facilitar su búsqueda.
“Aunque te muestren la foto y tengas el código tienes que identificar cuerpo por cuerpo porque no están ordenados. Hemos visto cuerpo por cuerpo, nos dijeron que estaba en una de las carpas y fuimos hasta ahí, luego nos dijeron que la pasaron a la nevera y las neveras las vimos tres veces. Esto es horrible, hemos tenido que ver muchos cuerpos descompuestos”, explicó.
La agonía de buscar
Katherine Castillo busca el cuerpo de su tía Yely Rebolledo, habitante del edificio Tahiti, ubicado en la avenida La Costanera de Caraballeda, desde el 25 de junio pasado, cuando dos personas le confirmaron que la localizaron sin vida entre los escombros y luego un rescatista le indicó de la extracción de un cuerpo con características similares a las de Yeli.
Tras seis días de búsqueda incesante, en su familia reina la confusión porque Yely no aparece en ninguno de los espacios a los que han sido trasladados los cuerpos.
«Hay demasiada desinformación, nadie puede garantizar si realmente vieron el cuerpo porque en muchos casos los vecinos de los grupos que informan no están en Venezuela», explicó Katherine.
Además, aseguró que en la morgue de Bello Monte y en el espacio para resguardar los cadáveres en el puerto de La Guaira no hay una clasificación en la que se establezca desde que edificio o zona llegó cada cuerpo, lo que dificulta más las búsquedas y obliga a los familiares a ver muchas fotos de personas fallecidas.
Un caso similar vive Carlos Gutiérrez, quien supo muy pronto del fallecimiento de su suegro, pero tuvo que retirarse del sitio porque su hijo, su nieto y su yerna también fallecieron en otro edificio.
Ahora que la familia logró recuperar de entre los escombros estos cuerpos, no pueden disponer del primero de los fallecidos, pues su cadáver no aparece en ninguna de las morgues a los que ha sido enviado para buscar.
Casi una semana después del doblete sísmico el Gobierno venezolano registra 1943 fallecidos y 10.571 heridos. En La Guaira siguen las labores de búsqueda a 24 horas de cumplirse una semana de los terremotos.

