En el centro de Caracas hubo edificaciones que sufrieron daños y los vecinos duermen en plazas y espacios abiertos frente a sus residencias, por miedo a volver a sus casas, tras los terremotos del 24 de junio.

Caracas. “Que nos fuéramos, nos dijeron que no nos querían aquí. Quieren que regresemos a los edificios sin garantías y nos dijeron que en la plaza Morelos no podemos estar”. Este es el relato de una de las líderes de los residentes de la Torre Viasa, en la avenida México de Caracas, quien duerme desde hace cinco días a la intemperie tras los terremotos del 24 de junio. 

El edificio, una torre de 14 pisos, sufrió daños estructurales en la terraza y en algunas paredes y escaleras de las primeras plantas. Los vecinos relatan que el sábado, 27 de junio, recibieron la visita de un ingeniero independiente que les habló de los peligros de la estructura

Sin embargo, el domingo, 28 de junio, los visitó una comisión del Gobierno de Distrito Capital que revisó el edificio en horas de la noche y les informó que deben volver a sus viviendas o mudarse a un refugio

Génesis Carrero Soto

“Nos dijeron: se meten o se van a un refugio donde caben unas 500 personas y nosotros no vamos a irnos para allá”, dijo esta líder comunitaria, quien insistió en que su petición, como la de los residentes de otras edificaciones del centro de Caracas es que les hagan “una inspección profunda” y les ofrezcan una certificación de que el edificio no está en riesgo. 

Historia que se repiten

En la Torre Viasa viven más de 130 familias y desde los terremotos, de magnitud 7.2 y 7.5, todos duermen en carpas donadas por ciudadanos independientes y comen lo que voluntarios les llevan a diario. 

Foto: Génesis Carrero Soto

Elicet es una de estas personas y explicó que ese edificio tomaron quienes no tenían viviendas y luego fueron adjudicados por el Estado, pero que eso no puede ser un elemento de manipulación. 

“Nos dicen que ese edificio es del Gobierno, que no se nos puede olvidar. Pero nosotros lo sabemos y lo único que pedimos es que nos digan si estamos a seguros allí adentro”. 

Génesis Carrero Soto

En toda la avenida México se repite la historia. Los vecinos de la OPP-12, un edificio de la Misión Vivienda, hacen campamentos en la plaza cercana a la estación del Metro de Bellas Artes. Allí dispusieron de algunos colchones y se mantienen con niños, niñas y personas con discapacidad o movilidad reducida. 

Los vecinos también aseguran que les pidieron regresar a sus viviendas este fin de semana, pero dicen que no lo piensan hacer hasta que no reparen los daños en escaleras y paredes de las zonas comunes de los primeros pisos.

Génesis Carrero Soto

Algunos reportan que las comisiones de especialistas que visitan estos edificios les dicen que deben correr con los gastos de las reparaciones, pues los recursos y esfuerzos actuales están concentrados en La Guaira.

Pero aunque las familias entienden y celebran que la región más afectada sea la prioridad, reconocen no tener los recursos para costear ninguna reparación. 

Luisa Roa, de 62 años, vive en el urbanismo Carlos Escarra de Los Ilustres, de la Misión Vivienda. Aseguró que solo los ha visitado una comisión del Ejecutivo local, pero que prometieron volver a verificar el estado de la edificación, sin que hasta ahora hayan vuelto.

“No hemos vuelto porque la mayoría tenemos miedo. Mientras haya sismos nosotros no podemos subir. Hemos recibido mucha ayuda de nuestro mismo pueblo, no del Gobierno, pero es muy agradable ver que la propia gente humilde ayuda y es empática”,

dijo Marielis, otra residente de esta edificación, quien relató que muchos niños están teniendo problemas para dormir y siguen muy asustados.

Un certificado de tranquilidad

Zoraida Martínez vive en el edificio Continente, también en el centro de Caracas. Allí habitan unas 220 familias, con 88 menores de edad, y todos duermen en carpas donadas por grupos motorizados y dispuestas en frente de la edificación. 

Martínez se mostró agradecida por todas las muestras de apoyo y aseguró que se han organizado de la mejor forma posible para cuidarse mientras duermen en la calle y tratar de estar a salvo. Sin embargo, aseguró que la necesidad más urgente es una revisión calificada que les indique y certifique si es posible volver a sus apartamentos. 

“Lo que requerimos acá y pedimos de todo corazón es que venga una comisión que nos certifique con un papel, una base legal la inspección que nos hicieron como soporte y que nosotros podamos volver a nuestras casas. Estar aquí no queremos, porque sabemos que es incómodo. A nadie le gustaría dormir en la calle y menos con niños”, explicó. 

La petición de ella es la de todos los caraqueños cuyos edificios sufrieron daños, pero siguen en pie: una revisión y apoyo para reparar lo que haga falta y volver a sus casas. 

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