El nuevo jefe del Poder Legislativo manifestó en el discurso tras su juramentación que, luego del 10 de enero, la presidencia de la República estará siendo «usurpada», por lo que la AN será el único órgano legítimo del país y que, por ende, le corresponde retomar funciones como la de designar autoridades de poderes usurpados y representantes ante organismos internacionales.

Caracas. Este 5 de enero fue juramentada formalmente la nueva directiva de la Asamblea Nacional, la cual está conformada por Juan Guaidó (presidente), Édgar Zambrano (Primer Vicepresidente) y Stalin González (Segundo Vicepresidente), junto con Edinson Ferrer (secretario) y José Luis Cartaya (subsecretario) para el período 2019, un año que según el nuevo presidente estará marcado por la crisis política que la AN debe enfrentar promoviendo una transición y la restauración del orden constitucional.

Tras su juramentación en el Palacio Federal Legislativo, la cual se hizo con la mayoría de los diputados presentes y ante la mirada de representantes del cuerpo diplomático y de dirigentes de la sociedad civil, Guaidó pronunció su primer discurso, en el que destacó que el año comienza con el reto de enfrentar la ruptura del orden constitucional en el país por parte del Gobierno, la cual, dijo, avanzará hasta «usurpar» el próximo 10 de enero la presidencia.

Reconoció entonces que el parlamento no ha logrado cumplir con todas las metas que se ha propuesto, particularmente las relacionadas con el cambio político en Venezuela, pero sí aseguró que durante su gestión el compromiso de hacerlo se mantiene vigente.

No podemos negar que tenemos deudas pendientes, que se generaron expectativas muy altas que por errores u omisiones no se cumplieron. Tienen razón en reclamarnos, estamos aquí para cumplir», fue una de las frases con las que Guaidó inició su discurso, señalando que son muchos los objetivos que el parlamento se ha planteado, pero que solo con el cambio democrático se logrará la victoria en Venezuela y se «cumplirá el anhelo del pueblo».

Como forma de reaccionar al «desmantelamiento del Estado de Derecho», que aseguró se viene profundizando desde 2018, dijo que era necesario reconocer que Venezuela está «en dictadura» y que, por eso, «se debe actuar de acuerdo a esta realidad».

Aseguró entonces que la defensa y aplicación de la Constitución «no depende solamente de la voluntad o decisiones de este Poder, si no de la fuerza que construyamos para hacerla cumplir», motivo por el que emplazó a la ciudadanía a apoyar la construcción de una fuerza conjunta de ciudadanos, fuerzas políticas, militares e internacionales para que apoyen las medidas que se pretenden tomar.

Foto: Luis Morillo

Las propuestas concretas

Tras solicitar el apoyo dentro y fuera del país, Guaidó anunció que desde la AN se reafirmará la «ilegitimidad» de Nicolás Maduro y la denuncia de «usurpación» por parte de dicho ciudadano de la presidencia de la República.

Dijo entonces que la Asamblea Nacional, «como único Poder legítimo», procederá con la creación de un órgano o instancia que debe servir para impulsar la transición en Venezuela y que este órgano debe velar entonces por la defensa del orden constitucional.

Explicó que la solución pasa por un camino: lograr el cese de la usurpación de Nicolás Maduro y conformar un gobierno de transición que, con el respaldo del pueblo, la comunidad internacional y la fuerza armada, convoque elecciones libres y atienda la emergencia humanitaria de manera inmediata.

Además de crear este órgano de transición, el nuevo presidente de la AN fue enfático en la necesidad que tiene el parlamento de «retomar» competencias que no ha estado aplicando, destacando la designación de nuevas autoridades a poderes que estén siendo usurpados (no aclaró si esto incluye la presidencia luego del 10E) y la de representantes del Estado venezolano ante organismos internacionales.

Foto: Luis Morillo

Para apoyar la gestión del «órgano para la transición», Guaidó manifestó que desde el Poder Legislativo se crearán leyes que faciliten dicho proceso, no solo a nivel social sino también económico, por lo que propuso la creación de un fondo para «la recuperación de activos provenientes de la corrupción», lo cual espera permita repatriar dinero que fue «saqueado».

Para llevar a cabo todas estas iniciativas aseguró que necesitará contar con el apoyo de la comunidad internacional y de instancias como el Grupo de Lima, cuyo pronunciamiento del pasado viernes 4 de enero saludó como una victoria, todo en conjunto con el poder popular en Venezuela, la Fuerza Armada Nacional y los grupos políticos. Si se unen, dijo, lograrán hacer que la salida de Maduro sea una realidad.

«Hoy está suficientemente claro que Nicolás Maduro es un dictador y, como tal, no cederá el poder de manera voluntaria. Nuestro reto es lograr que su salida no sea una concesión sino una exigencia y obligación que venga del pueblo, la comunidad internacional, de su soporte político y de la Fuerza Armada Nacional», expresó.

«Nicolás (Maduro), el 10 de enero este parlamento no te va a juramentar», concluyó el nuevo presidente de la AN, el más joven de la historia.

Detalles sobre el 10-E se darán a conocer la próxima semana

En la que fue su primera interacción con la prensa nacional e internacional tras su juramentación como presidente de la AN, a Guaidó se le preguntó sobre qué estrategia emplearán la oposición y el parlamento para el 10 de enero y los días posteriores, considerando que durante su discurso calificó como usurpación de la presidencia el inicio del segundo mandato de Maduro.

En ese sentido Guaidó no quiso ofrecer mayores detalles y, en cambio, informó que para el lunes 7 de enero se llevará a cabo una rueda de prensa en la que se dará más información. También afirmó que el tema será tratado el martes 8 de enero, fecha en la que la Asamblea Nacional realizará su primera sesión ordinaria del año y en la que se tratará el tema.

Juramentación en medio de amplias medidas de seguridad

La jornada del sábado se inició con un amplio despliegue de efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana, quienes, luego de que se encontrara una granada en el Palacio Federal Legislativo en la noche del viernes 4 de enero, bloquearon todos los accesos e impusieron amplias restricciones para evitar cualquier hecho de violencia.

De hecho, solo horas antes de la sesión en la que se juramentó Guaidó, efectivos del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) volvieron a «peinar» las instalaciones para evitar incidentes y se mantuvieron hasta pasadas las 7:00 a. m., hora en la que invitados y personal de prensa empezaron a llegar a la sede del Poder Legislativo.


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