Desde el pasado domingo, 21 de noviembre, cuatro menores de 10, 8, 5 y un año, desaparecieron sin dejar rastro. Los niños regresaban a su casa, ubicada en la comunidad Andrés Bello de El Tigre, estado Anzoátegui, desde un vertedero cercano. Residentes y autoridades, han buscado sin éxito en toda la zona.

Barcelona. Desde la tarde del pasado domingo, Fátima Galindo vive un calvario luego que sus cuatro hijos, dos hembras y dos varones de 10 y 5 años, y 8 y 1 año, respectivamente, desaparecieron sin dejar rastro en la comunidad Andrés Bello, ubicada en la zona sur de El Tigre, estado Anzoátegui.

Según residentes de la comunidad, los cuatro pequeños y su madre salieron pasadas las 12 del mediodía a buscar plástico para vender en un vertedero cercano. En el lugar, empezó a llover por lo que la madre le ordenó a los niños que se regresaran solos a su casa. Posteriormente, cuando Galindo llegó a la vivienda, se percató que los muchachos nunca llegaron.

Doris González, una vecina de la zona, contó que Galindo «salió gritando por toda la calle desesperada porque sus hijos no volvieron a la casa».

Otros vecinos indicaron que Galindo vivía sola en la humilde residencia ubicada en el callejón 12 de la comunidad. Al parecer, de acuerdo con esta versión, el padre del menor de un año, recién había regresado a la zona hace poco más de tres meses.

En declaraciones dadas a un canal de TV de la localidad, Yumilka Galindo, tía de los niños, reveló que desde que hizo la denuncia funcionarios del Cicpc mantienen su hermana en un constante interrogatorio. En la misma entrevista aseguró que su hermana no tiene nada que ver con la desaparición de los niños.

Están en averiguaciones. Yo puedo asegurar que mi hermana es una buena madre, no tiene vicios de nada y vendía el plástico para darle el pan de cada día a sus hijos», manifestó.

Sospechas

La tía de los menores contó, además, que el año pasado la niña de 10 años estuvo cerca de ser abusada sexualmente por un sujeto. El intento de abuso fue frustrado por vecinos de la comunidad, quienes casi linchan al abusador. El hombre logró huir, pero antes amenazó a la familia con vengarse.

«Yo tengo mis sospechas de ese hombre, que sigue suelto. Siento que tiene algo que ver», refirió.

A raíz de la desaparición de los niños, productores agropecuarios de la zona, bomberos de la Faja Petrolífera del Orinoco y otros residentes, se unieron a búsqueda que dirigen funcionarios del Cicpc, Sebin y Grupo Gaes de la Guardia Nacional. Pese al amplio despliegue aún no se han hallado ni siquiera pistas de la ubicación de los desaparecidos.

Pedro Palermo, uno de los productores que se unió al operativo, detalló que han recorrido una zona de alrededor de cuatro kilómetros y no han tenido rastro. Sostuvo que la búsqueda se extenderá hasta el área urbana.

«Los niños tienen que aparecer. Hemos patrullado y chequeado todos los baches, canales y huecos tratando de ubicar a los niños que están desaparecidos, tenemos esperanza de que estén vivos porque por esta área no hemos visto zamuros, lo que nos indica que aún pueden estar vivos», refirió.


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