Usuarios pidieron a los transportistas sumarse a la protesta. Dijeron que tanto el camionetero como los ciudadanos se están muriendo de hambre y aclararon que la crisis no debe ser cargada a los hombros del pueblo humilde. La Federación Nacional de Transporte anunció una tarifa de Bs. 5000.
Caracas. Erick Camargo estuvo la mañana de este miércoles dos horas en una cola esperando transporte público. Vive en Paulo VI, Petare, y allá, según contó, hay solo dos camionetas. A ese problema ahora se suma el hecho de que los transportistas están cobrando Bs. 7000.
“Es un suplicio todas las mañanas salir de esta zona. Si uno saca 10.000 bolívares diarios de un cajero es solo para el pasaje nada más, en el caso de quienes toman solo dos viajes al día; pero quienes requieren hasta 4 traslados deberán cancelar 20.000 bolívares en efectivo y hasta más si sumas las rutas troncales, como es mi caso. Ningún banco nos dará esa cantidad”.
Camargo, luego de sortear las penurias en la cola, llegó a las 10:00 a. m. a la plaza La Candelaria, donde un grupo de vecinos de varios sectores capitalinos se concentró para manifestarse en contra del aumento del pasaje.
Se plantaron en una de las paradas y elevaron la voz de protesta. “Los choferes no están siendo solidarios, cobran tarifas excesivas como piratas, ya venían pidiendo 5000 bolívares antes del aumento y hoy [miércoles] están ajustando a 10.000 bolívares. No respetan a la tercera edad y ni a los estudiantes, algunas veces los tratan de forma agresiva”, dijo.
El miércoles 25 de abril la Federación Nacional del Transporte anunció el aumento de la tarifa que pasó de 2000 a 5000 bolívares, monto que aún no ha sido autorizado por el Ejecutivo.
El alza, para los transportistas, tiene respaldo en los altos costos de mantenimiento de las unidades y en el elevado precio de los repuestos.
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Por su parte, Carlos Julio Rojas, coordinador del Frente Norte en Defensa de Caracas, culpó al Gobierno de esta crisis del transporte público, teniendo como objetivo real enfrentar al transportista con el usuario ignorando su responsabilidad como Estado.
Ya 85 % de la flota está parada por falta de repuestos, eso es algo que lo vemos en todos los sectores. Aquí tanto el camionetero como nosotros los ciudadanos nos estamos muriendo de hambre y entendemos su necesidad imperiosa de obtener recursos para reparar las flotas de autobuses que están en terapia intensiva. Pero la crisis no debe asumirla los hombros del pueblo humilde”, dijo.
Rojas señaló que con este aumento del pasaje a Bs. 5000 el ciudadano está condenado a no poder salir a trabajar o a estudiar, porque como mínimo los habitantes de los sectores populares deben tomar cuatro camionetas para llegar a sus empleos y gastar más de 20.000 bolívares.
“Por ejemplo, los vecinos de los Mangos en La Vega o de Pinto Salinas de El Recreo usan un jeep para bajar del cerro y un autobús para luego llegar al metro. Recordando que los bancos solo dan entre 10 y 20.000 bolívares, tardando al menos 2 horas para conseguirlos si tienes la suerte de conseguir efectivo. Esto decretaría la paralización de la ciudad”.
Destacó que además a cualquier vecino se le iría 60 % del salario mínimo. “Esto significaría un golpe mortal al pueblo, el cual ya no tiene dinero ni para comer le sería ahora imposible movilizarse por la ciudad, aumentando en cifras alarmantes los niveles de deserción laboral y escolar. Ante esta realidad el gobierno de Maduro solo ignora el problema, ya que ellos se mueven por la ciudad en camionetotas último modelo”, afirmó.
Propuso crear, junto con los choferes, gremios y las comunidades una jornada de protesta contra el Gobierno, para exigir un transporte público de calidad.
El ministro de esta cartera, Carlos Osorio, elude su responsabilidad y aplica soluciones desquiciadas como usar camiones o las llamadas perreras para transportar usuarios, poniendo en riesgo la vida de los venezolanos”.
Tal como le ocurre a Esperanza Zambrano, quien, en sus 30 años viviendo en Las Casitas, parte alta de la parroquia La Vega, ahora o se sube en los camiones habilitados para el transporte, o camina largos trechos, precisamente porque el dinero no le alcanza para pagar Bs. 30.000 diarios solo en pasaje.
“Ahora salgo más temprano de la casa, llego más tarde. Me subo a los camiones cuando puedo, todo es una incomodidad, pero más allá de eso es muy triste ver lo que estamos pasando los usuarios, principalmente los de las zonas populares”, sentenció.
Foto: Mabel Sarmiento Garmendia

