La selección venezolana se quedó sin Mundial tras caer ante Chile en los penales del choque por el quinto puesto y repitió la actuación de la Copa América pasada, aunque esta vez contó con más recursos y más apoyo federativo en el proceso de la italiana Pamela Conti.

Caracas. La Vinotinto femenina se quedó sin Mundial y repitió la figuración de la Copa América 2018 al terminar de sexta luego de caer por penales contra Chile en el choque que definió uno de los dos repechajes del certamen que se celebra en suelo colombiano.

La selección venezolana no pudo dar el necesario salto de calidad para clasificar a su primera Copa del Mundo, pese a llegar al torneo con un trabajo de año y medio, 14 partidos amistosos -solo contra selecciones- y numerosos módulos de trabajo durante el ciclo de la italiana Pamela Conti.

La llamada «mejor generación del fútbol venezolano» no encontró su mejor versión en la Copa, si bien cumplió con lo esperado al clasificar de tercera en el Grupo B y disputar el duelo por la repesca, a la que no accedió al perder 4-2 en la definición desde los 12 pasos. Otros cálculos más optimistas preveían una lucha con Argentina por el segundo puesto de la llave, quizás impulsados por la calidad individual de la plantilla, donde 21 de 23 futbolistas militan en clubes del exterior.

La realidad marcó que Venezuela no tuvo claridad ni muchas ideas ni siquiera contra Uruguay y Perú, las dos selecciones más débiles de la zona. De hecho, el duelo contra Uruguay se desequilibró con un tiro libre de Deyna Castellanos y la victoria contra Perú se encarriló por un error clamoroso del fondo peruano, que capitalizó la goleadora del Manchester City.

Del resto hubo mucho juego directo, al igual que en los amistosos, mucha dependencia de algún chispazo individual o una jugada a balón detenido para inquietar a las rivales. La diferencia es que en el evento oficial las venezolanas no fueron efectivas y fallaron muchísimo en la definición. No hubo buena finalización y las criollas apenas anotaron cuatro dianas en cinco partidosvinotintovv

Desde luego que el estado de forma de Castellanos no fue el mejor y eso también influyó en la poca efectividad de la Vinotinto. Quizás tampoco ayudó la disposición que tuvo la maracayera en toda la justa, siempre retrasada y muy lejos del arco contrario. En todo caso, la misma entrenadora Pamela Conti reconoció las falencias del juego vinotinto.

«Yo no creo que fue solo la falta de gol. Está claro que lo necesitábamos y era importante meter la mayor cantidad de goles posibles, pero creo que era mejor jugar bien al fútbol, crecer y no dejar una imagen que no era buena», analizó la DT.

Conti nunca pareció conseguir el equipo ideal para la Copa. Probó mucho en los amistosos y ya en el clasificatorio no pudo hacer que sus dirigidas plasmaran su idea en el campo. Siempre cambió jugadoras en el entretiempo de los partidos y sencillamente no encontró soluciones para el poco juego de la Vinotinto.

Su continuidad o no la decidirá la Federación Venezolana de Fútbol (FVF), pero desde que llegó dejó en claro que el objetivo prioritario era el Mundial y ni siquiera llegó al repechaje.

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