Los ciudadanos concentrados en la plaza Morelos no pudieron cumplir su objetivo de llegar a Miraflores y se fueron con la promesa de que seguirán en las calles, sin saber que pocas horas después Delcy Rodríguez anunciaría el aumento del “ingreso mínimo integral” a $240 y el de las pensiones a $70.
Caracas. La cantidad de manifestantes de este jueves, 30 de abril, no sobrepasaba las 150 personas, pero la cantidad de funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) desplegada en todo el perímetro que rodea la plaza Morelos pasaba a los 300 funcionarios, agolpados unos tras otros en distintos puntos de las calles para impedir el acceso a quienes quisieran entrar o salir de la zona.
La movilización que pretendía partir de esa plaza en Bellas Artes para llegar a Miraflores se tuvo que transformar en una concentración y una declaración a la prensa cercada por un imponente contingente policial, que no cedió ni un milímetro en su instrucción de impedir la convocatoria respaldada por la Coalición Sindical, acompañada por estudiantes universitarios, activistas, expresos políticos, familiares de detenidos y trabajadores de distintos gremios activos y jubilados.
“Nos encerraron como al ganado”, dijo uno de los adultos mayores que asistió a la convocatoria cargando con una camparta que recogía el reclamo por el que fueron a las calles: “salarios dignos para todos”.
Este jueves las principales arterias viales de Caracas colapsaron completamente ante la llegada a la ciudad de quienes desde hace varios días recorren distintos estados en la “peregrinación por la paz”, convocada y encabezada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, como una forma de rechazar las sanciones impuestas por Estados Unidos a Venezuela.

Irse en paz
Ante las dificultades para transitar la ciudad, los manifestantes convocados por este grupo opositor al Gobierno chavista comenzaron a llegar desde temprano a la plaza Morelos, pero tanto los ciudadanos como la prensa tuvo dificultades para acceder a la zona de la concentración, pues además de la fuerte congestión vehicular, los contingentes policiales tenían instrucciones de “no dejar pasar a nadie”, tal como dijeron directamente al equipo de Crónica Uno.

Eso marcó el desarrollo de la manifestación que cerró con una declaración a la prensa cerca de uno de los piquetes policiales.
Allí, José Patines, uno de los líderes sindicales del grupo, recordó que en Venezuela el salario mínimo es de 130 bolívares, lo que equivale a 0.27 centavos de dólar, calculado a la tasa oficial del Banco Central.
Recordó que el artículo 91 de la Constitución garantiza para el trabajador venezolano un salario justo y acompasado a la canasta básica que, según cálculos de ONG independientes, alcanza los casi 700 dólares al mes.
#30Abr | José Patines, dirigente de la Coalición Sindical, condenó el despliegue policial que impidió que la manifestación cumpliera sus objetivos. Sin embargo, insistió en que mañana se sumarán a la convocatoria de otros gremios para salir a las calles mañana, a propósito del… pic.twitter.com/iZ62BSbZuj
— Crónica.Uno (@CronicaUno) April 30, 2026
“Nosotros no estamos inventando aquí montos. ¿Cuánto cuesta la canasta básica? Pues eso debe ser el salario mínimo. Que ellos no lo tengan, eso no es nuestro problema porque no vamos a pagar nosotros los platos rotos”, dijo Patines.
El dirigente pidió a los manifestantes retirarse de la plaza Morelos, condenó el cerco policial y el impedimento para movilizarse, pero insistió en que tienen una agenda de lucha que mantendrán aún y cuando se hiciera algún anuncio de aumento que no llene sus expectativas.
Evitar la confrontación
“¿Qué están buscando?”, le preguntó un policía a un manifestante que se acercaba a un piquete policial, mientras le pedía insistentemente a un compañero que grabará la conversación.
El trabajador, un transportista con un hueso en la mano, le respondió que ellos solo tenían intención de declarar a la prensa y retirarse, porque “nadie quiere confrontación”.

Los manifestantes, muchos adultos mayores, se quejaron del cierre de los accesos y cuestionaron la actuación de los policías a los que les pidieron “ponerse de lado del pueblo”.
Las peticiones de los trabajadores incluían el aumento que esperan, mejores beneficios, respeto a la Ley del Trabajo y que los planes de Estados Unidos incluya a este sector que es el que moviliza al país, más allá de los negocios petroleros.
“No pueden limitarse a los negocios y dejar al país y lo más importante que tiene a un lado, que es su gente”, dijo otra de las manifestantes a las cámaras de los periodistas que grababan todo a su alrededor.

Los ciudadanos se movieron a otro piquete ubicado en la avenida México y allí cantaron el Himno Nacional antes de retirarse, sin saber que pocas horas después y a escasos metros, en una tarima en Plaza Venezuela, Delcy Rodríguez anunció el aumento del “ingreso mínimo integral” a $240 y el de las pensiones a $70.
La presidenta resaltó que se trata del incremento “más importante en los últimos años. No habíamos tenido un incremento que nos permitiera tener este nivel”, pero no explicó cuánto dinero del monto total será asignado al sueldo mínimo básico y cuánto será pagado por bonificaciones.
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