La producción de Pdvsa en febrero llegó a 680.000 barriles diarios, según fuentes secundarias de la Opep, menos de lo que promedió en el último trimestre del año pasado. Economistas consideran que, con o sin sanciones, la producción podría aumentar entre 200.000 y 600.000 bpd adicionales por el conflicto Ucrania-Rusia.

Caracas. En meses que podrían ser claves para el devenir petrolero de Venezuela, producto de las conversaciones en materia energética con Estados Unidos (EE. UU.), la producción de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) continúa estancada alrededor de los 700.000 barriles diarios (bpd) de acuerdo con el último informe de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep).

En su más reciente reporte mensual del mercado petrolero, la Opep indica que la producción de Pdvsa en febrero fue de 680.000 bpd, según fuentes secundarias del organismo, y 788.000 bpd, de acuerdo con las cifras aportadas por el Ministerio de Petróleo venezolano.

Los números, si bien fueron 21 % y 33 % superiores, respectivamente, a los de enero, aún no alcanzan las cuotas alcanzadas en diciembre de 2021. Ese mes, según fuentes oficiales, la producción fue de 871.000 bpd y voceros del Gobierno afirmaron que pudo llegar al millón de barriles.

Tomando como referencias los registros oficiales que recaba la Opep, la producción de Pdvsa en febrero, a pesar de su incremento, fue menor a la del cuarto trimestre de 2021 (817.000 bpd). El gobierno de Nicolás Maduro atribuye el declive de la industria a las sanciones estadounidenses, aunque años de desinversión, el deterioro de los activos de Pdvsa y actos de corrupción también tienen peso en su desplome.

La caída de la producción petrolera venezolana data desde, al menos, 2014, cuando promedió los 2,5 millones de bpd. En 2018, antes de que EE. UU. sancionara el comercio petrolero con Pdvsa, la producción ya había caído 40 % y se desplomó aún más al año siguiente.

Sin embargo, desde 2020 Maduro y los voceros gubernamentales argumentan que Pdvsa puede llevar su producción a 1,5 millones de barriles diarios, aún con sanciones. Ese año, debido también a la pandemia, se produjeron alrededor de 527.000 bpd.

Si bien Venezuela cuenta con las reservas probadas de crudo más grandes del mundo, y tiene la infraestructura necesaria para aprovecharlas, expertos consideran que se requieren miles de millones de dólares para incrementar la producción.

Un eventual relajo de sanciones estadounidenses, sin embargo, podría aliviar un poco el escenario de inversiones. Actualmente las empresas Chevron Corporation, Halliburton, Schlumberger Limited, Baker Hughes Holdings LLC y Weatherford International cuentan con licencias del Departamento del Tesoro de EE. UU. para mantener operaciones en el país y, junto con otras como Eni y Repsol, verían con buenos ojos un posible deshielo de las relaciones comerciales con Venezuela.

Economistas consultados por el Observatorio de Finanzas (OVF) consideran que, de no levantarse las sanciones, la producción podría aumentar entre 200.000 y 600.000 bpd en seis meses, tomando en cuenta la coyuntura del mercado por la invasión a Ucrania. Sin sanciones, sin embargo, el escenario sería similar.

¿Cómo se mueve el tema Rusia en el mercado petrolero?

Aunque posterior a las reuniones entre enviados del gobierno de Joe Biden y miembros del gobierno de Maduro, la portavoz de la Casa Blanca confirmó que el tema energético formó parte de las conversaciones tal y como lo habían adelantado medios estadounidenses, este lunes EE. UU. afirmó que, por ahora, no está en marcha ningún plan para importar petróleo venezolano.

Las sanciones estadounidenses, y posteriormente las del Reino Unido, a la importación de petróleo y gas ruso como consecuencia de la invasión a Ucrania distorsionó y cambió el tablero de juego del mercado de hidrocarburos.

Al menos 8 % de las importaciones de crudo de EE. UU. provienen de Rusia, país que es el tercer mayor productor de petróleo del mundo y el mayor exportador, según la Agencia Internacional de Energía (EIA, por sus siglas en inglés). La EIA estima que la producción rusa puede reducirse en al menos tres millones de bpd a partir de abril por las sanciones.

Esa probable disminución en la oferta, asegura la Agencia, podría ser suplida por Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos (los únicos productores con una capacidad adicional importante), pero hasta ahora no han dado señales de algún incremento. La alianza OPEP+ prevé aumentar su producción en más de 400.000 bpd para abril y las exportaciones de Irán (sujetas al acuerdo nuclear) podrían aumentar en alrededor de un millón de en seis meses, según la EIA.

De manera que el papel de Venezuela en la recuperación de la oferta global de crudo (y la reducción del precio de la gasolina en ciertos mercados) podría ser, aún sin sanciones, marginal.

En un hilo en Twitter el experto petrolero, Francisco Monaldi, asegura que lo más relevante para determinar qué va a pasar con los precios de la gasolina no es cuáles países suplen a Rusia en el mercado, sino el precio de los niveles mundiales de petróleo, que los determina la oferta y demanda.

«Lo que realmente importa más es qué parte de la producción y las exportaciones de Rusia estarán fuera del mercado global y por cuánto tiempo y qué oferta adicional podría cubrir la brecha global, dejada temporalmente por la interrupción rusa«, explicó.

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