Nelly Goncalves, presidente Asociación para el Desarrollo de Educación Complementaria (Asodeco), explicó que existe un desconocimiento dentro de las empresas sobre diversidad e inclusión como pilares estratégicos que agregan valor a la organización.

Caracas. Kevin Madriz, con discapacidad auditiva, tiene más de dos años en la búsqueda de un empleo. Se ha postulado en al menos 30 trabajos en Caracas.

Kevin, tiene 25 años de edad, y estudió hasta quinto año de bachillerato. No pudo seguir en la universidad por situaciones personales. Su primer empleo fue en SúperCine, en el centro comercial La Cascada de Los Teques, estado Miranda. Pero renunció porque su salud se deterioró por la cantidad de horas que estuvo de pie y el peso que alzó.

“Esta primera experiencia fue buena, pero a la vez mala porque no entendían mi situación y tenía responsabilidades que no iban acorde con mis habilidades”. 

Discapacidad
Kevin Madriz, tiene 25 años y tiene una discapacidad auditiva desde los seis años.

Muchas veces caminó desde Plaza Venezuela hasta Chacaíto para dejar su síntesis curricular en los establecimientos, pero en ningún lugar le dieron la oportunidad de pertenecer al equipo de trabajo. 

Agregó que buscó otras opciones de trabajo en Los Teques, pero tampoco consiguió. A su juicio, le cuesta conseguir empleo porque las personas sienten miedo de que se convierta en un trabajador ausente por su condición de salud

En Venezuela 44 % de las personas con discapacidad no tienen trabajo fijo, según un informe de la Confederación de Sordos de Venezuela (Consorven). 5 de cada 10 trabaja por su cuenta.

Su mamá quiere que Kevin logre ser una persona independiente.

El estudio revela que 3 de cada 10 personas con discapacidad trabajan en el sector público y 2 de cada 10 en empresas privadas. Según Consorven esta situación evidencia las barreras que encuentran para obtener empleos. 

Las barreras en las búsqueda de empleo

Nelly Goncalves, presidente de la Asociación para el Desarrollo de Educación Complementaria (Asodeco), explicó que la sociedad carece de información en relación a las características y capacidades que puede tener una persona con alguna condición o discapacidad. 

Añadió que las escasas oportunidades de empleo obstaculizan los procesos de inserción laboral que la mayoría de las empresas presentan.

“Entre las barreras que existen están la falta de oportunidades de capacitación y carencia de formación para gestionar procesos de reclutamiento y selección de personas con discapacidad”, sostuvo. 

Goncalves explicó que las personas con discapacidad se enfrenta a diversas barreras para entrar al mercado laboral.

Según Goncalves existe un desconocimiento de la diversidad e inclusión como pilares estratégicos que agregan valor a la organización lo que ocasiona que las grandes, medianas y pequeñas empresas se abstengan de realizar contrataciones a una persona con alguna discapacidad. 

Detalló que las empresas existen bajo presupuesto para brindar capacitación a su personal en materia de discapacidad. Además de “espacios no accesibles e inadecuados, que impiden el desplazamiento o comprometen la seguridad de la persona con discapacidad y desconocimiento de la legislación en materia de inserción laboral de personas con discapacidad”.

Niveles de empobrecimiento

Thais Urbina, madre de Kevin, tuvo que dejar sus funciones en el negocio familiar cuando Kevin enfermó, a los seis años, porque comenzó a demandar más tiempo. 

Kevin y su familia dependen de las remesas de su hermano mayor.

“Tiempo después por la situación país nuestro negocio cerró. Actualmente dependemos de las remesas que envía mi hijo mayor y algunos ingresos cuando me sale algo de repostería”. 

Caroline Ruiz, presidente de la Asociación Civil Buena Voluntad, dijo que cuando nace una persona con discapacidad los familiares tienen una posibilidad de empobrecimiento de 80 %, según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Destacó que cuando en el núcleo familiar hay una persona con discapacidad uno de los representantes asume el papel de cuidador, generalmente la mamá, lo que genera que los ingresos sean mucho menor y se dividan en salud y comida. “La familia deja a un lado  la educación y formación de esta persona y lo convierte en un individuo dependiente”.

Capacitación para una oportunidad

Desde hace tres meses Kevin hace un recorrido diario de tres horas para llegar y salir de Buena Voluntad, una organización sin fines de lucro que ofrece preparación sociolaboral a personas con discapacidad.

“Veo desde clases de computación hasta resolución de conflictos”, cuenta. 

Kevin realiza sus tareas en un supermercado ubicado en el centro comercial La Cascada.

Para poder cumplir con las tareas debe estudiar con la conexión wifi de una cadena de supermercados, porque en su casa no hay internet. «La situación económica de mis padres no es buena y ellos no han podido instalar el servicio en la casa. Ahí paso alrededor de dos horas».

Kevin considera que gracias a lo que aprende en la organización podrá conseguir un empleo y podrá ayudar con los gastos de su hogar. Ya no quieren seguir durmiendo todos los días y sentir que no es útil.

“Estoy muy comprometido con mi proceso de adaptación y conocimiento. Quiero optar por un empleo donde pueda hacer lo que me gusta y más adelante tener mi propio restaurante porque mi discapacidad no es una barrera”. 

Kevin se describe como un superman por eso lo lleva tatuado en su brazo.

El proceso de inclusión es necesario

La Ley Especial para las Trabajadoras y los Trabajadores con Discapacidad, tiene como objetivo principal garantizar el pleno ejercicio de los derechos laborales de las personas con discapacidad, promoviendo la igualdad de oportunidades

También establece que las empresas deben tener al menos 5 % de personas con discapacidad en su nómina.

Goncalves señaló que el primer paso para lograr la inserción laboral es realizar un perfil detallado de los aspirantes, para identificar qué ajustes razonables deben ser implementados en el lugar de trabajo.

Las empresa deben tener 5 % de su plantilla dirigida a persona con discapacidad.

“Si se debe trabajar en infraestructura, descripción de cargo, horarios, dotación de equipos especializados, capacitación del personal”

Por su parte, Ruiz destacó que se debe formar al personal para generar conciencia en relación a las capacidades y destacar el valor que agregan a la dinámica de la organización. “Pueden buscar asesoría de profesionales especializados a fin de fortalecer sus procesos”.

Según Ruiz con la inserción laboral cambia la vida de las personas con discapacidad y también la de su familia.

“Su cuidador puede empezar a trabajar nuevamente. Mientras, la persona consigue su empleo, hace su vida, es parte de la sociedad activa y puede desarrollar una vida como cualquier otra persona”, reconoció.

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