El hijo de Yoselin asiste una sola vez a la semana al liceo, en La Dolorita. El resto de la educación la reciben a través de WhatsApp. Aunque el Ministerio de Educación instó a culminar la modalidad mosaico, los bajos salarios impiden a los docentes asistir regularmente a los planteles para dar clases.

Caracas. Emily*, de 10 años de edad, asiste a clases dos veces por semana. Su colegio implementa el horario mosaico, una modalidad no oficial que las zonas educativas conocen desde hace tres años.

Para Rebeca*, su madre, esto se traduce en una enseñanza fragmentada que le impide a la niña recibir los contenidos necesarios de todas las materias, ya que un día ve Matemáticas y Castellano, y otro posiblemente le dan Ciencias o Educación Física.

“No hay forma de que Emily asimile todo el contenido. Las maestras hacen lo que pueden, pero el tiempo es limitado. Siento que pasa por pasar”,

lamenta.
El horario mosaico fue una iniciativa creada en 2020. / Fotografía referencial: Tairy Gamboa

El horario mosaico es una práctica que adoptaron los educadores para asistir a las instituciones dos o tres veces por semana y de esta forma tener tiempo para hacer otras actividades que les generen mayores ingresos, ya que su sueldo como docentes no cubre las necesidades básicas.

Aunque esta práctica no es oficial Yelitze Santaella, ministra de Educación en 2020, instó a los docentes a ejercer otros oficios –como limpiar casas o vender galletas– para complementar sus bajos salarios, durante la transmisión del programa Conversando con Yelitze.

Carlos Calatrava, exdirector de la Escuela de Educación de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), explica que el horario mosaico representa un retroceso en la calidad educativa en Venezuela porque la presencia constante de los niños y niñas en las aulas es fundamental.

“Cualquier acción que separe al niño de la escuela y del cumplimiento del total de horas de clase tiene efectos negativos en el desarrollo del potencial individual, el ritmo del aprendizaje y la calidad de las prácticas pedagógicas que se ponen en ejecución”.

A su juicio esta medida impacta profundamente el proceso de aprendizaje de los estudiantes. “Un niño que no va a la escuela es un saldo que va en negativo al destino del país”.

Socialización y el aprendizaje

A diferencia de períodos escolares anteriores Emily ya no muestra la misma emoción por ir a la escuela ni el mismo entusiasmo que antes. Antes era curiosa por aprender.

“¿Y esto para qué, si casi no lo vemos en el colegio?”, pregunta con desinterés.

La madre enseñó a la niña a sumar, restar y multiplicar en casa. “Aunque reconozco que muchas veces no tengo buenas bases y tiempo para dedicarle más”.

docentes
Rebeca asumio el rol de maestra en casa./ Foto: Glenn Requena

La situación obliga a Rebeca a asumir un rol de maestra en casa, para el que no está preparada. Intenta reforzar los conocimientos de la niña con actividades académicas, pero siente que no es lo mismo que la dinámica del aula con un profesional.

Calatrava detalla que la asistencia regular a la escuela es crucial para los beneficios de la adquisición, procesamiento y comprensión de información, así como para el desarrollo de desempeños más acordes con el mundo real que les tocará enfrentar.

Agrega que la escuela es el espacio donde se asimilan normas sociales que van más allá de lo que aprenden en casa, con el propósito de comprender una construcción social más grande y compleja.

“La presencia constante de los estudiantes en las aulas es crucial para su aprendizaje, socialización y desarrollo cognitivo. Este aprendizaje por convivencia y por modelaje únicamente ocurre en la escuela”, enfatiza.

Clases online

Yoselin* está preocupada por la educación de su hijo, quien cursa tercer año de bachillerato en una institución pública en La Dolorita, estado Miranda.

El adolescente no asiste los cinco días de la semana a clases desde hace dos años. Al inicio del período escolar 2024-2025 solo iba de lunes a miércoles.

Sin embargo, en febrero de este año iniciaron reparaciones en la infraestructura del liceo y el adolescente comenzó a asistir al plantel una sola vez a la semana. Los demás días recibe guías por WhatsApp.

Falta de internet - internet
El hijo de Yoselin ve solo clases online./ otografía: Tairy Gamboa

“Ve tres horas de clases y el resto del tiempo solo reciben tareas para hacer en casa”,

enfatiza Yoselin.

Estos casos no son aislados. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) 40 % de los niños, niñas y adolescentes escolarizados va a la escuela de forma irregular.

Edgar Machado, presidente del Sindicato de Maestros de Caracas, asegura que antes de la implementación del horario mosaico ya la calidad de la educación era deficiente. Posteriormente en la pandemia de COVID-19 los docentes y alumnos sufrieron las consecuencias de no estar preparados para dar o recibir clases online, lo que generó que el aprendizaje fuese incompleto y sin competencias.

“El cierre del Departamento de Tecnología Educativa por parte del exministro Aristóbulo Istúriz agravó esta situación y la implementación del horario mosaico no logró cubrir los objetivos educativos necesarios, como resultado, los estudiantes presentan un bajo rendimiento en diversas áreas lo que dificulta su formación”.

Hostigamiento a los docentes

El sindicalista asegura que la pulverización del salario y los servicios sociales de los docentes fueron los factores que llevaron a la exministra Santaella a promover el horario mosaico de manera extraoficial.

No obstante, el ministro de Educación actual, Héctor Rodríguez, anunció en agosto de 2024 que el horario mosaico en las instituciones debía terminar. Insistió en que se debe garantizar el cumplimiento de la jornada completa para erradicar las irregularidades.

Con esta prohibición del ministerio, el hostigamiento, las presiones y amenazas hacia los docentes de instituciones públicas aumentó. Según Machado, suspendieron los salarios de más de 40.000 docentes a nivel nacional por diversas razones.

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40% de los niños y niñas en edad escolar asisten a clases de forma irregular. / Foto: redacción Crónica.Uno

“En la actualidad ninguna unidad educativa en Caracas está usando la medida de manera oficial, excepto unas escuelas en Miranda. Y aún muchos docentes continúan sufriendo sanciones salariales injustas”,

sentencia.

La crisis que atraviesa el sistema educativo ocasiona que muchos niños y adolescentes enfrenten las consecuencias de modalidades educativas que, aunque surgieron como soluciones temporales, se atornillaron en el sistema, limitaron el acceso a una educación de calidad y afectaron el futuro de una generación.

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