Desde hace cuatro años no se sustituyen tuberías con la debida planificación, sino solo cuando hay averías. La red de aguas servidas en su mayoría está construida con cemento y ya se encuentra colapsada.
Valencia. Las redes de distribución de agua potable y aguas servidas de la Hidrológica del Centro (Hidrocentro) cuentan con más de 40 años, por lo que trabajadores de esta empresa aseguran que ya cumplieron su vida útil.
Edward Zapata, secretario general del sindicato Hidrocentro, sostuvo que se amerita un plan de sustitución y adecuación de tuberías. El crecimiento demográfico que se ha producido en los últimos 25 años, imposibilita detectar la verdadera red de distribución.
Precisó que en las barriadas han improvisado acueductos que no cumplen con los estándares técnicos para soportar ciertas presiones y eso, con el tiempo, causa averías en el sistema.
En los últimos años hemos venido sustituyendo tramos de 10 a 15 metros de tuberías. Aún existen tuberías de asbesto-cemento con data de 40 o 50 años. En Valencia se sustituyen tuberías de agua potable cuando se presenta una avería, pero no es nada planificado. Tenemos cuatro años sin hacer sustitución planificada de tuberías, por falta de materiales, equipos y personal en la empresa”, dijo Zapata.
Las tuberías de aguas servidas son de cemento y muchas se han derrumbado, lo cual provoca que colapsen las aguas cloacales y se desborden en gran parte de la región. “Cuando llueve ya no soportan el caudal de agua que por ahí circula”, dijo el ingeniero Zapata.
Falta de agua potable atenta contra la salud
A los trabajadores de Hidrocentro les preocupa la falta de agua potable por tuberías, recurso fundamental para la prevención de enfermedades, entre ellas el COVID-19. Opinan que se atenta contra la calidad de vida de la ciudadanía.
“Los trabajadores de la Hidrológica del Centro nos encontramos de manos atadas por la imposibilidad de dar respuesta a las comunidades que a diario sufren de las calamidades por falta de atención y el pésimo servicio que se les presta”, sentenció Zapata.
Reveló que no pueden satisfacer la demanda de agua potable a los estados Aragua, Carabobo y Cojedes porque la planta potabilizadora Alejo Zuloaga no tiene la capacidad que se requiere para cubrir todos los sectores.
Lo ideal sería un bombeo de 7000 litros por segundo desde la planta Alejo Zuloaga para abastecer a todos los sectores. En la actualidad solo llegamos a 50 % en el mejor de los casos. Por la baja capacidad de potabilización, se debe sectorizar el bombeo en horarios y días diferentes, por eso ocurren los cortes de servicios en las diferentes zonas”, aseguró Zapata.
Sin personal ni equipos, la autogestión se impone
Hidrocentro no cuenta con la cantidad necesaria de trabajadores para atender las demandas de los ciudadanos, 50 % de la nómina ha renunciado por bajos salarios.
También se conoció que 80 % de las cuadrillas de distribución y mantenimiento se encuentran paralizadas por varias causas, entre ellas: falta de vehículos, equipos y herramientas.
“La infraestructura de nuestra empresa se encuentra muy deteriorada por la ausencia de un plan integral de mantenimiento, el servicio ha decaído a niveles nunca vistos. Esto es el reflejo de la manera cómo se viene administrando la empresa, que ha provocado la renuncia de gran cantidad de profesionales y técnicos capacitados, además de las malas condiciones laborales y de salarios que tenemos”, acotó.
En marzo de 2021 habitantes de la urbanización Los Sauces, en el norte de Valencia, denunciaron a Cronica.Uno que tenían 12 meses sin agua potable. Las tuberías habían colapsado y debían ser sustituidas.
En esa oportunidad 40 familias tuvieron que desembolsar 1200 dólares para la compra de materiales, pues Hidrocentro no contaba con recursos y solo podían apoyar con la mano de obra.
El 18 de junio el presidente de la hidrológica, Félix Torres, informó que habían puesto en funcionamiento el sistema de bombas del pozo de agua de la comunidad Colinas de Girardot I en el municipio Naguanagua.
Torres detalló en esa oportunidad que el equipo técnico de Hidrocentro realizó todo el acompañamiento técnico para la reactivación del pozo, inoperativo desde hacía trece años, y se hizo por autogestión de la comunidad organizada a través de las mesas técnicas de agua. El comunicado de prensa no precisó cuánto pagaron los vecinos en la compra de materiales.
Los trabajadores de Hidrocentro hacen un llamado urgente a las autoridades regionales y nacionales para que implementen las correcciones y planes que permitan recuperar y adecuar toda la infraestructura hídrica del centro del país.

