Dos sedes sindicales de Ferrominera, una en CVG, dos en la antigua Sidetur, una en Venprecar y otra en Orinoco Iron, suman a la lista de sindicatos atacados por reclamar sus beneficios laborales y denunciar al Gobierno.

Puerto Órdaz. El secuestro de sedes sindicales es la práctica que el gobierno de Maduro suma en contra de los sindicatos en Guayana. Esto va de la mano con la persecución y hostigamiento, a través de fuerzas militares dentro de cada una de las empresas básicas. Los trabajadores y dirigentes denuncian que no es más que un intento de aniquilar a los sindicatos y frenar las protestas laborales.

Esta práctica inició con Ferrominera. Después de que sentenciaran a prisión al secretario general del Sindicato de Trabajadores de Ferrominera (Sintraferrominera), Rubén González, vino la toma arbitraria de la sede de esta organización, en Puerto Ordaz. Meses después aplicaron la misma medida en la sede ubicada en Ciudad Piar.

Seguidamente, ocurrió el mismo ataque hacia el Sindicato de Trabajadores de la Industria Siderúrgica Nacional (Sidernac) y con el Sindicato Profesional de Trabajadores de la Industria Metalúrgica, Siderúrgica y sus Similares del estado Bolívar (Sinprometal Bolívar). Allí funcionaban desde hace 10 años.

“La empresa introdujo un recurso de amparo constitucional en contra de dirigentes sindicales, de Sidernac y Sinprometal Bolívar. Además, introdujo ese recurso en contra de trabajadores que no son dirigentes sindicales, pero tienen aceptación y liderazgo dentro de la clase trabajadora, con la intención de despedir a los líderes de ambos sindicatos y a los posibles sustitutos de estos líderes”, denunció Alejandro Álvarez, secretario general de Sidernac.

Acotó que al mismo tiempo, la empresa introdujo el 12 de febrero ante la Inspectoría del Trabajo 16 calificaciones de despido.

La intención es acabar con los sindicatos que puedan reclamar. Para eso estuvo utilizando al Dgcim, la Guardia Nacional y dos tribunales, un juez del municipio y un juez del juzgado segundo de control”, agregó.

Continúa la arremetida

A excepción de la sede de Sintraferrominera en Puerto Ordaz, que fue expropiada en 2019, el resto de las expropiaciones han ocurrido principalmente en febrero de este año. A final de mes, le tocó al Sindicato Único Nacional de Empleados Públicos de la Corporación Venezolana de Guayana (Sunep-CVG).

Se robaron todo el material que teníamos en la oficina, no sabemos dónde están los equipos que expropiaron en Sunep-CVG. Van a seguir arremetiendo en contra de los verdaderos sindicatos que defendemos los derechos de los trabajadores. Más allá de las apetencias políticas, de las decisiones que tome el Gobierno, continuaremos la lucha en pro de la defensa de los trabajadores, manifestó Noel Hernández, coordinador de la Intersectorial de Trabajadores de Guayana (ITG).

Cecilio Pineda, secretario de organización de Sunep CVG, informó que luego de esta medida arbitraria de la empresa, introdujeron la denuncia formal ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

“Esto es reiterativo. Hay varias denuncias de eliminar las sedes sindicales para poner un departamento de seguridad, de protección. Es un proceso de chantaje que tiene el régimen en contra de los sindicatos que hacemos oposición. Cuando ves una sede sindical en la que hay afectos al Gobierno, allí no pasa nada”, denunció Pineda.

Consideró que muestran una señal de que la represión continuará a la par con los reclamos por los derechos laborales.

OIT se pronuncia

En el caso de Sidernac, uno de los sindicatos del Complejo Siderúrgico-Planta Casima, antigua Sidetur, la OIT se pronunció a su favor.

“Afortunadamente, logramos llevar la denuncia ante la OIT, que hace una primera intervención ante el Gobierno y eso, aunque el Gobierno no ha respondido, paró la arremetida. Fuimos al tribunal, sacamos copia del expediente y lo enviamos a la OIT, que hizo una segunda comunicación ante el Gobierno, y no ha respondido, pero la intervención de nuestra organización tuvo su efecto”, indicó Álvarez.

Su mensaje hacia los trabajadores es sobre la importancia de llevar las denuncias ante las instancias internacionales.

Comentó que no han sido los únicos. Recientemente, ocurrió con el sindicato de Briqven y los delegados de prevención de Orinoco Iron. En total suman siete sedes sindicales en Guayana.

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