La película desplaza su interés narrativo hacia un villano que enfrenta un dilema existencial entre su deseo de redención y el ímpetu bélico de su hijo. Esta secuela evita las lecciones morales sosas para ofrecer un guion conciso y funcional.

Caracas. El universo de Súper Mario vuelve para demostrar su poder de convocatoria en distintas generaciones. En 2023 la primera película dedicada al personaje fue un fenómeno de taquilla celebrado por las sumas generadas. Ahora, tres años después, Súper Mario Galaxy: La película confirma las expectativas en la comunión para el entretenimiento puro y duro. 

Recientemente estrenada en la cartelera venezolana, la película animada cuenta cómo los hermanos Mario y Luigi y la princesa Peach encabezan una aventura a otro mundo para enfrentar a Bowser Jr., el hijo de Bowser que quiere continuar el legado de su padre, este último todavía encarcelado en el primer acto de la película. 

El orden establecido se tambalea cuando Rosalina es secuestrada y Bowser es rescatado por su hijo. Y es en Bowser donde recae el conflicto más interesante de Súper Mario Galaxy: La película.

Pues mientras es prisionero de Mario y Luigi, la tortuga antropomorfa intenta ser otra persona, una criatura regenerada dispuesta al bien, e incluso a colaborar con el par de hermanos plomeros en sus esfuerzos por derrotar al mal.

Ahora bien, su dilema surge cuando se reencuentra con Bowser Jr., quien se ha encargado de construir todo un aparataje bélico para dominar el universo. Entonces, debe decidir si seguir el camino de regeneración iniciado previamente, o continuar con ese ímpetu demoledor, el villano por excelencia del universo de Mario Bros.

Es una decisión acertada en momentos en los que este tipo de personajes buscan ser reivindicados en el cine infantil o juvenil, muchas veces con argumentos sosos y con una supuesta buena intención que evade la realidad: el mundo es un peligro con responsabilidades muy claras.

Del lado de Mario y sus amigos, todo es muy coral a favor de un largometraje entretenido, lleno de acción y muy conciso. 

Súper Mario Galaxy: La película no pretende ir más allá en su mensaje. Mantiene la dualidad del videojuego en el enfrentamiento eterno entre las partes, con una animación que busca y logra deslumbrar en su técnica, y un guion preciso con los elementos propios para pasar un rato agradable.

Eso sí, no habrá un comentario que se mantenga por mucho tiempo en la discusión de su trama más allá del dilema existencial de Bowser frente a la naturaleza de su hijo. 

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