Vendedores tachirenses nadaron contra la corriente para vender pescado en Semana Santa

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Pese a todas las adversidades que se le presentaron este año, pescadores y vendedores del mercado Madre Juana en San Cristóbal, se las ingeniaron para traer pescado para la Semana Santa. La falta de gasoil fue uno de los obstáculos más grandes que sortearon.

San Cristóbal. Los tachirenses se niegan a perder la tradición de consumir pescado seco o salado durante la Semana Santa. A pesar de los precios y las restricciones derivadas de la pandemia de COVID-19, tanto compradores como vendedores, buscan alternativas para no dejar pasar la festividad en blanco. 

El tema no es solo el pescado, cuyo precio aumentó de cara al asueto, sino la casi nula existencia de gasoil en la entidad, por lo que vendedores se vieron en la obligación de buscar vehículos de carga a gasolina para abastecerse, de lo contrario, corrían el riesgo de quedarse sin el producto para vender. 

Saúl Rodríguez, vendedor de pescado de Madre Juana, San Cristóbal, indica que las ventas están mejor que las del año pasado. Señala que, si bien hay medidas restrictivas durante esta semana, la gente sale y hace sus compras rápido. 

El año pasado estábamos en pleno confinamiento, la gente no podía salir. No había gasolina, gasoil, transporte y todo tenía que estar cerrado. Muy malas estuvieron las ventas. Ya este año va mejorando la cosa, señaló.

Asegura que con mucho o poco dinero la gente, desde el sábado pasado, ya llega a la zona pescadera de San Cristóbal a fin de buscar lo necesario para llevar el alimento a sus hogares. 

La señora Martha Torrealba, vendedora del lugar, comenta que hay diversas especies de pescado en oferta, con lo que el público puede acceder al que más se adapte a su presupuesto. 

Antes se salaba el bagre de río o de mar, pero ese es caro y mucha gente no tiene dinero para comprarlo, por lo que se salan otros como el bocachico, la curvina, el caribe y la cachama”, cuyos costos son más asequibles.

En pesos o dólares

Los precios del bagre, tanto de río como de mar, están entre 18.000 y 20.000 pesos (casi 6 dólares) mientras que el caribe y la cachama valen unos 15.000 pesos el kilo (4 dólares). El más barato es el bocachico, que se consigue en 10.000 pesos (3 dólares). 

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Los camiones a gasolina fueron una salvación para los vendedores de pescado en San Cristóbal / Foto: Cortesía

Lo que sí se mantiene es el precio del pescado fresco, que se vende entre 15.000 y 20.000 pesos. Pescadores aseguraron que no hubo un aumento considerable porque hay mucha competencia durante esta semana. 

Montaron ferias de pescado en varios puntos de la ciudad y lo tienen a ese precio. Entonces si la gente viene para acá, no podemos ofrecerlo más caro porque no nos compran y de esto vivimos. La Semana Santa es la única temporada buena que tenemos en el año, de resto es compra normal”, dijo Ricardo Sánchez, vendedor del mercado pescadero de Madre Juana.

Menos camiones

Torrealba, quien tiene más de 12 años trabajando en el mercado, contó al equipo de Crónica.Uno que es primera vez que hay merma de camiones cava trayendo pescado seco y fresco para la temporada de Semana Santa. El año pasado, con todo y pandemia, confinamiento y restricciones, hubo más camiones que este año. 

Hay gente que lleva una semana en cola para el gasoil. Pudo venir el que resolvió gasolina para los tritones. Eso es lo único que se ve. Esos camiones grandes este año no pudieron venir.

Asegura que sabe de varios comerciantes de pescado que se asociaron para trabajar, pues hay quienes no tienen camiones a gasolina y otros no tenían dinero para pagar los más de 60 litros de gasolina, a precio internacional, que requieren esos vehículos para llenar el tanque.

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