Vacas preñadas, lecheras, toros padrotes y hasta búfalos han sido sacrificados y despedazados en pleno campo barinés. Bajo la complicidad de la noche, los cuatreros hacen de las suyas, poniendo en riesgo la actividad ganadera de la entidad. Productores exigen que se apliquen leyes para frenar el abigeato.

