Especialistas de la salud aclaran que los restos humanos no desencadenan brotes epidémicos como el cólera o el ébola. Sin embargo, advierten sobre otros riesgos prevenibles con medidas de higiene básica, saneamiento y protección en las zonas de desastre. También piden a la población no hacerse eco de falsos rumores que generan alarmismo y pánico.

