Fama de América y Agropatria (exAgroisleña) redujeron drásticamente su producción tras ser expropiadas; Abastos Bicentenario desapareció y Corpoelec brilla por su ineficiencia. De todas las promesas de Chávez, el Sambil La Candelaria solo logró ser un refugio de damnificados por cuatro años.

