El programa contempla subsidios crediticios de 80 % para viviendas, la suspensión de exportaciones de material de construcción y una asignación económica mensual por seis meses, financiada inicialmente con 200 millones de dólares provenientes de los Derechos Especiales de Giro (DEG) bloqueados en el Fondo Monetario Internacional (FMI).

