La tensión entre Caracas y Washington alcanza una nueva cota después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, autorizara a la CIA a operar de manera encubierta en Venezuela. Para el chavismo la medida constituye una nueva “amenaza” contra el país.
Caracas. El presidente estadounidense Donald Trump autorizó a la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) a realizar “operaciones encubiertas” dentro de Venezuela, una decisión que eleva aún más la tensión tras el despliegue militar de EE. UU. en el Caribe.
La medida se conoció el miércoles, 15 de octubre, a través del medio The New York Times, cuya política editorial es contraria a la gestión del mandatario republicano, y que en los últimos días filtra información sobre las decisiones de Trump sobre Venezuela al citar fuentes de su administración.
Pero luego el propio Trump confirmó la noticia, aunque sin ofrecer mayores detalles.
“Lo hemos frenado casi por completo por mar. Ahora lo frenaremos por tierra”, dijo Trump a periodistas en el Despacho Oval, en relación al presunto tráfico de drogas desde Venezuela hacia Estados Unidos.
En la misma interacción evadió responder si las operaciones de la CIA tenían como objetivo al mandatario Nicolás Maduro, o a algunos de sus estrechos colaboradores.
“Sería ridículo para mí responder a esa pregunta, pero creo que Venezuela está sintiendo presión”, se limitó a contestar.

A inicios de agosto pasado el gobierno de Trump elevó de 25 a 50 millones de dólares la recompensa por “información” que lleve a la captura de Maduro, al que acusa de narcoterrorismo.
Estados Unidos también ofrece una recompensa de 25 millones de dólares por Diosdado Cabello, ministro de Interior, Justicia y Paz; y otra de 15 millones de dólares por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, en el cargo desde 2014.
En paralelo Estados Unidos lleva adelante un operativo antinarcóticos en aguas del Caribe cercanas a Venezuela.
Como resultado, cerca de una treintena de supuestos traficantes de drogas murieron en seis ataques del ejército estadounidense contra lanchas, en operaciones que analistas y defensores de los derechos humanos han calificado como “ejecuciones extrajudiciales”.
“¿Hasta cuándo golpes de Estado de la CIA?”
Maduro condenó de inmediato la medida de involucrar a la CIA en el conflicto venezolano. “No a los golpes de Estado dados por la CIA ¿Hasta cuándo golpes de Estado de la CIA? América Latina no los quiere, no los necesita y los repudia”, dijo durante una transmisión del canal estatal VTV.

El mandatario reconoció, el 7 de octubre, que las relaciones con el gobierno de Trump estaban en su punto más bajo después de que se hubieran roto los débiles canales diplomáticos entre ambas naciones.
“Sacan la noticia que ellos no tienen relaciones diplomáticas con nosotros, nosotros tampoco con ustedes. Que no tienen vías diplomáticas con nosotros, nosotros tampoco con ustedes”, dijo el mandatario la semana pasada.
Con estas declaraciones Maduro hizo referencia a la orden de Trump para que su enviado especial para Venezuela, Richard Grenell, cesara sus gestiones.
Estados Unidos y Venezuela cortaron toda relación diplomática en 2019, cuando en su primer mandato Trump reconoció a Juan Guaidó como “presidente interino” de la nación caribeña.
Pero nada hacía presagiar el actual pico de tensión, que podría terminar con una invasión a Venezuela y un consecuente cambio de régimen, según las recurrentes denuncias del chavismo.
Maduro también ha dejado en claro que se plantará hasta donde sea necesario.
“Si los ‘gringos’ atacan, responderemos”, dijo la semana pasada en alusión a los planes de defensa que alista su gobierno junto a milicias civiles y el Ejército profesional.
Lea también:
María Corina Machado gana el Premio Nobel de la Paz por su labor en la democracia de Venezuela


Los comentarios están cerrados.