Estados Unidos destruyó una lancha “cargada de drogas” en aguas internacionales del Mar Caribe, con un saldo de 11 muertos. Trump defendió la acción como un golpe al narcotráfico, pero Maduro la calificó de “montaje” y una “maniobra electoral” de Washington.

Caracas. La inesperada explosión de un dron sobre el mar interrumpió la tensa calma que desde hace dos semanas amenaza la paz en el Caribe. Una lancha semirrígida, avanzaba a alta velocidad en aguas internacionales cuando, en cuestión de segundos, un proyectil teledirigido cayó sobre ella y la convirtió en una bola de fuego.

La escena, grabada desde el aire, se viralizó apenas minutos después en redes sociales, convertida en el centro de un pulso político y militar entre Washington y Caracas.

De esta manera, Estados Unidos (EE. UU.) dio un paso de enorme carga simbólica en el Mar Caribe. Este martes, 2 de septiembre sus Fuerzas Armadas destruyeron una embarcación que supuestamente zarpó de Venezuela, acusada de transportar “drogas” para el Tren de Aragua, organización criminal que Washington considera “narcoterrorista”.

El ataque fue confirmado por el presidente de estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca alrededor de las 3:00 p. m., casi de pasada, al final de una rueda de prensa, convocada originalmente para anunciar la mundanza de gran parte del Comando Espacial de EE. UU. de Colorado a Alabama.

“Hay una gran cantidad de drogas que llegan a nuestro país desde hace mucho tiempo, y estas provienen de Venezuela con frecuencia. Muchas cosas están saliendo de Venezuela. Así que las hemos eliminado, podrán verlo después de que termine esta reunión”,

afirmó al ser cuestionado por corresponsales en el Despacho Oval de la Casa Blanca.
EE. UU.
Foto: cortesía US Navy

11 muertos

Al principio, Trump no aclaró que se trataba de un ataque militar directo. Posteriormente, en un comunicado oficial, el gobierno estadounidense precisó que el operativo dejó 11 muertos y ningún soldado estadounidense herido.

Esta es la acción militar más contundente en el Caribe desde la invasión de Panamá en 1989 y ocurrió en medio de un despliegue naval que ya incluye buques de guerra, infantes de marina, drones y un submarino de propulsión nuclear en la región.

La referencia a Panamá no es casual ni exagerada. En aquel diciembre de 1989, tropas estadounidenses desembarcaron en Ciudad de Panamá para capturar a Manuel Antonio Noriega, el dictador panameño, acusado de narcotráfico.

Entonces, como ahora, Washington justificó la operación bajo el argumento de frenar el flujo de drogas hacia su territorio. Esa memoria histórica pesa sobre la región y reaparece con cada vez más nitidez ante el reciente despliegue militar en el Caribe, casi 36 años después.

EE. UU.
Marco Rubio, secretario de Estado de EE. UU. Foto: cortesía Secretary of State

¿Mensaje a García?

Minutos más tarde del breve anuncio de Trump, Marco Rubio, secretario de Estado de EE. UU. y uno de los principales impulsores de la política dura hacia Caracas, detalló el alcance de la operación, a través de un mensaje en sus redes sociales.

“Hoy el ejército estadounidense llevó a cabo un ataque letal en el sur del Caribe contra un barco con drogas que había partido de Venezuela y estaba siendo operado por una organización designada como narcoterrorista”.

Horas después, Trump amplió la información en Truth Social —la red social creada por él mismo tras ser vetado de Twitter—. En su mensaje, señaló que las Fuerzas Armadas, en cumplimiento de sus órdenes, ejecutaron un “ataque cinético” —término militar que alude al uso de fuerza letal— contra miembros del Tren de Aragua, organización que Washington acusa de actuar bajo el control directo de Nicolás Maduro.

“El ataque tuvo como resultado la muerte de 11 terroristas en combate. Ningún miembro de las Fuerzas Armadas de EE. UU. resultó herido en este ataque. Que esto sirva de aviso a cualquiera que esté considerando importar drogas a EE. UU.. ¡Cuidado!”, advirtió.

En las imágenes que difundió la Casa Blanca se observa cómo la lancha fue destruida por un proyectil, probablemente disparado desde un dron, que esperó a que la nave entrara en aguas internacionales para lanzar el ataque.

El video se hizo viral rápidamente en plataformas digitales, en las que el clip de 24 segundos se replicó a un ritmo vertiginoso. Hasta esta publicación no se han difundido los nombres ni las nacionalidades de los 11 fallecidos. Tampoco se sabe si lograron rescatar los cuerpos.

Despliegue militar en el Caribe

El episodio se enmarca en una operación militar de gran escala que ha devuelto al Caribe a un clima de Guerra Fría. Washington ha desplazado a la zona varios buques de guerra y alrededor de 4000 marines, como se conoce popularmente soldados de infantería naval especializados en operaciones de asalto.

Esta semana, el crucero USS Erie y el submarino nuclear USS Newport News se unieron a las maniobras, un despliegue que la semana pasada ya incluía a otros tres buques artillados.

La Casa Blanca informó que el objetivo de la operación es frenar el tráfico de drogas y cortar las redes del “Cártel de los Soles”, estructura delictiva que, según investigaciones estadounidenses, involucra a militares venezolanos en el narcotráfico.

Trump no ha dejado de llamar a Maduro “uno de los mayores narcotraficantes del mundo”. Previo al despliegue naval elevó la recompensa por su captura hasta los 50.000.000 de dólares.

Críticas y apoyos

Desde Caracas, la respuesta fue casi inmediata a la llegada de los primeros buques, el sábado, 22 de agosto. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, calificó el despliegue naval estadounidense de “absurdo” y de “narrativa electoral”, durante una alocución desde Fuerte Tiuna el lunes pasado, escoltado por integrantes del Alto Mando Militar.

Para el funcionario, las acciones de Trump y Rubio buscan votos en Florida —estado clave en las presidenciales, con una numerosa comunidad venezolana— a costa de escalar la confrontación con el chavismo.

Ese mismo día, durante una rueda de prensa con medios internacionales, el propio Maduro acusó a Rubio de “querer mancharse las manos de sangre, de sangre sudamericana, caribeña y venezolana”. Añadió que Venezuela no cederá a las presiones militares.

“Aunque nos pongan 10.000 misiles en la cabeza, los venezolanos serán respetados”,

dijo.

El despliegue estadounidense ha despertado críticas de países como Brasil y Colombia y de organismos multilarelares como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). En específico, los gobiernos de ambos países vecinos han alertado de una supuesta “escalada desestabilizadora”.

En contraste, naciones caribeñas como Guyana o Trinidad y Tobago han expresado su apoyo, al advirtir que el narcotráfico constituye una “amenaza creciente”.

Foto: cortesía de Minci

“Un show de Hollywood”

El chavismo salió al paso de las declaraciones de Trump sobre la destrucción de una lancha con drogas supuestamente proveniente de Venezuela. El ministro de Comunicación e Información, Freddy Ñáñez, denunció que el video difundido por Washington podría ser un montaje generado con inteligencia artificial (IA), tecnología capaz de crear imágenes falsas o alteradas, conocidas como deepfakes.

“Parece que Marco Rubio sigue mintiéndole a su presidente: luego de meterlo en un callejón sin salida, ahora le da como ‘prueba’ un video con IA”, escribió en su canal de Telegram, aplicación de mensajería que se ha convertido en plataforma de difusión política en Venezuela, tras el bloqueo de X hace poco más de un año.

Ñáñez subrayó que el material carece de “realismo”. Aunque solo mostró como evidencias unas capturas de pantalla de un chat con Gemini, chatbot de IA desarrollado por Google.

En ese sentido, destacó que la explosión del barco tiene “rasgos de animación, movimientos artificiales en el agua y marcas típicas de contenido manipulado”, como el sello “Sin clasificar”, aviso usado en informes militares, pero fácilmente replicable en ediciones digitales.

Por ello, calificó la narrativa estadounidense como un intento de justificar acciones militares en el Caribe. “Basta ya Marco Rubio de alentar la guerra e intentar manchar las manos de sangre al presidente Donald Trump”, alertó.

¿Solo un pretexto?

En paralelo, en medio de un acto por la entrega de una obra en un centro de salud en el suroeste de Caracas, Maduro acusó a la Casa Blanca de “mentir al mejor estilo de Hollywood”. Asimismo, ratificó que las amenazas contra Venezuela forman parte de “una campaña más amplia de agresión” en América Latina.

Recordó que Washington ha utilizado estrategias, a su juicio similares, en conflictos pasados. Al respecto, citó la invasión de Guatemala y las “falsas armas de destrucción masiva” en Irak, pretexto usado por George W. Bush en 2003 para justificar la invasión a ese país, luego de los atentados terroristas del 11 de septiembre en EE. UU.

Maduro
Foto: cortesía de Minci

Maduro reiteró que la “mafia de Miami” —término con el que se refiere a políticos y exiliados cubanos y venezolanos con influencia en Florida— busca provocar una escalada regional.

Frente a ello, llamó a la unidad latinoamericana para defender la soberanía en lo que Caracas considera una “Zona de Paz” —concepto adoptado en 2014 por la Celac para rechazar intervenciones militares extranjeras en la región.

El cierre del día no lo marcaron las palabras de Maduro ni las acusaciones de Washington, sino la imagen repetida en millones de pantallas: una lancha que ardía en medio del Caribe, símbolo de un conflicto que amenaza con escalar más allá de lo digital y lo diplomático.

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