Esta mujer perdió la cuenta de los años que lleva al servicio del otro, pero lo que sí lleva a pulso es que en estos momentos existe la necesidad de sumar las manos de todos para sacar al país adelante. Su lema es: “No bajar la santamaría”.

Caracas. Este 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer. Muchas dirán que hay muy poco que festejar, pues la crisis actual no les da descanso. Viven metidas en una sola cola, pensando en cómo solucionar el tema de la comida, del efectivo, las clases de los muchachos. En fin, una rutina que agobia y amarga.

No obstante, hay otras como María Ángela González que, en medio de las adversidades, hace de tripas corazones y, además, está convencida de que no hay que bajar las santamarías del país y que se necesitan las manos de todos para sacarlo adelante.

María Ángela González, líder del Frente Nacional de Mujeres

María Ángela no tiene un diario a la mano con la fecha exacta de cuándo comenzó a trabajar por el prójimo.

Recuerda que cuando estaba en la normal de la Gran Colombia, en Los Rosales, ya sentía que había cosas que no funcionaban. Eran situaciones de las cuales no puedes ser espectador y más si quieres tener un entorno mejor. En ese entonces me involucré y traté de que con la educación se lograra un cambio.

Eso lo reforzó cuando entró al Pedagógico de Caracas. Y aunque estudiaba Artes, participó en la realización de un periódico a mano donde daban herramientas para que el docente saliera mejor preparado y tuviera una responsabilidad con el futuro.

Pero lo mejor que pudo hacer fue llevar todo ese aprendizaje a las comunidades. Salir del aula normal al barrio, a la calle, a las comunidades. Fue un experiencia muy rica, gané una cantidad de amigos pues lo que hacíamos era formar a los vecinos para que mejoraran su calidad de vida. Eso nos ayudó a conocer las problemáticas sociales y a buscar las mejores soluciones. Eso lo hice luego una forma de vida: ayudar y enseñar al ciudadano.

La población total preliminar al 30 de octubre de 2011 es de 28.946.101, de acuerdo con el último censo del INE. De ese total, 50,3 % es de sexo femenino y 49,7 % masculino. Y según datos de González, en Venezuela 75 % de las mujeres son las que están dando la cara a los problemas comunitarios, sociales e incluso en la política nacional.

No porque tengamos una participación activa en la política, sino porque al final somos las que llevamos la carga social y familiar; y a pesar de la pobreza extrema que muchas enfrentan, en las comunidades somos las mujeres las que tenemos esa disposición a no dejarse vencer, buscan la salida y encuentran alguna puerta abierta para mejorar la calidad de vida de la familia, de los vecinos, de su barrio.

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González hizo proyectos particulares que se salieron de la enseñanza tradicional. Innovó procesos cinematográficos orientados, por ejemplo, a como desarrollar y ejecutar sistemas de agua potable en las comunidades.

Rodeada de las mujeres que hacen lucha social en las comunidades.

Fue directo a los problemas puntuales. En Catia, en Miranda e incluso en La Guajira, ayudó a las comunidades a organizar y a mantener un acueducto. Obras que en muchos casos ya tienen 10 años en funcionamiento.

También desarrolló un plan para atender a la mujer trabajadora por cuenta propia. Alrededor de 100 fueron beneficiadas y, a pesar de la crisis, lograron levantar un emprendimiento sustentable para la familia.

Lidera la ONG Ecocatia conjuntamente con el padre Cristóbal Domínguez, la cual hace un trabajo social en Los Frailes de Catia que comprende, entre otras cosas, la coordinación para mejorar la recolección de los desechos sólidos. A su vez, González está de lleno con el Frente Nacional de Mujeres, donde hay distintas profesionales tratando de formar y capacitar a otras para que tengan una opinión ante las necesidades actuales.

Ese mismo Frente hace 15 años promovió la paridad de género en las planchas electorales y lograron que 40% de las mujeres estuviera presenta.

La razón de todo este trabajo es que la gente no puede permanecer aislada, no puede ser que uno tenga la casa linda y la de al lado se esté cayendo. Lo fundamental es lograr el bienestar para todos y para eso tenemos que hacer que la gente desarrolle una solidaridad bien fuerte. Esa es la única manera de que entre todos empujemos el carro. De otra forma no hay manera. Para ello hay que ser tolerantes y las mujeres tenemos eso más que los hombres. Si nos unimos y trabajamos juntas la realidad será otra.

María Ángela, docente de profesión hace décadas que se pasó a la acera de la formación comunitaria. Su compañero de vida, también su colega, Ángel Cacique, recorre los mismos caminos que ella.

Dos hijos la acompañan en esta ardua tarea que ni el cáncer pudo opacar: “Como dije al principio, no podemos bajar la santamaría, tenemos que formar al vecino y entre todos sacar el país a flote”.

Fotos: Cortesía Ángel Cacique


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