Para el  Gobierno la construcción era «el segundo motor” de la economía, pero datos oficiales muestran que la actividad pública bajó 8% y la privada 25%

Mayela Armas/@mayearmas 

Caracas. Con el lanzamiento de la Gran Misión Vivienda Venezuela en 2011 las autoridades señalaron que la actividad de la construcción se reactivaría y se convertiría en “el segundo motor de la economía”, pero ese motor está apagado. Desde finales del año 2013 dejó de crecer y ya lleva seis trimestres con resultados negativos.

La producción de viviendas, puentes, vías, sistemas ferroviarios y otras instalaciones no marcha a paso de vencedores y la información oficial así lo evidencia. En el primer trimestre de 2015 la construcción general cayó 12%, de acuerdo con datos del despacho de la Vivienda y el Banco Central.

¿Por qué el retroceso?

La escasez de materiales fundamentales como cemento y cabillas ha sido uno de los factores que ha afectado el crecimiento de la construcción, que es un sector que genera más de 1,2 millones de puestos de trabajo. Y esa baja disponibilidad de insumos se debe a que las empresas estatales que los fabrican tienen un bajo desempeño.

La data oficial muestra que la producción de cemento retrocedió 5,3% en el primer trimestre de 2015. Las cementeras, que están en manos del Estado desde 2008, enfrentan dificultades operativas lo que significa que no trabajan a 100% de su capacidad, y además, están registrando pérdidas.

En cuanto a las cabillas, en el período de enero a marzo de este año la fabricación de cabillas bajó 6,7%. Los constructores señalan que las siderúrgicas, que son controladas por el Gobierno, están operando a medias.

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En picada

Según la información oficial la construcción pública, que abarca a las obras que ejecutan Pdvsa, las eléctricas, las compañías de metro y otros entes, terminó el primer trimestre del año con una caída de 8%.

Aunque el Ejecutivo en los primeros meses del año anunció un plan de inversiones en infraestructura, las de obras de: viviendas, líneas de metro, ferrocarril, vialidad, entre otras, no cuentan con insumos suficientes para avanzar.

En el sector privado la situación es peor, pues la construcción privada descendió 25% entre enero y marzo de 2015. Los constructores señalan que los proyectos, especialmente de viviendas, tienen dificultades por la escasez de cemento, cabillas, tuberías y materiales eléctricos. Además de que las maquinarias están paradas por la falta de repuestos.

Fotos: Cristian Hernández

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